Pasaron varios minutos antes de darnos cuenta que la tormenta estaba disipando, seguíamos ahí abrazados, él tenía sus dedos entrelazados con los míos y su respiración se estaba acelerando un poco al igual que la mía. Al percatarnos que no había más rayos nos quedamos mirándonos un instante fijamente a los ojos, sentí una pequeña electricidad recorriendo mi cuerpo y creo que él también, luego de eso nos separamos de inmediato. Me alejé hacia mi asiento tropezando un par de veces con mis cosas que seguían en el suelo. Él caminó acercándose al suyo y botando unos papeles descuidadamente por el camino. Parecía nervioso, nunca lo había visto de tal manera. No era el Luck creído y pretensioso de siempre, ahora parecía vulnerable.
-Miedo a los rayos, lo que faltaba – comentó tratando de burlarse, pero notoriamente no podía - ¿Y a que más le tienes miedo? ¿A las moscas?
-Tuve un accidente de pequeño – respondí aún sin poder creer lo que pasó hace un momento.
-¿Qué accidente? – preguntó al mismo tiempo que guardaba sus cosas.
-De niño estaba jugando en la casa de campo de mis padres, había tormenta pero no me importó, solo era un niño, no le daba importancia a esas cosas – me agarré la cabeza – Había unos cables de metal que recorrían toda la cerca y yo los estaba agarrando, un rayo cayó cerca de ahí y el cable atrajo la electricidad llevándola a mi cuerpo. Caí desmayado y no me levanté durante dos semanas – pude notar como Luck ponía una expresión de angustia mientras le contaba lo que me sucedió – Cuando me desperté no podía caminar y tuve que llevar un año de rehabilitación para poder estar normal nuevamente.
-Bueno – agarró su mochila y la puso en su espalda – Soy alguien justo y sé que no se juega con temas delicados. Así que no usaré eso en tú contra. Pero la guerra todavía continúa.
-Lo sé – respondí un poco aliviado al notar al viejo Luck de siempre – Y yo voy ganando.
-Eso quisieras – lanzó la media sonrisa y salió del aula.
Noté como antes de salir completamente volteó a mirarme para luego desaparecer por la puerta. No entendí porque me puse algo contento al momento que me empezó a retar nuevamente. ¿Será que ya le había agarrado el gusto a ese tipo de relación con él? No pude evitar tener una leve sonrisa en mi rostro al pensar eso.
El que me abrazara y susurrara fue un momento mágico, aún estaba en duda si de verdad paso o solo fue mi imaginación, de igual manera decidí borrarlo de mi mente porque era poco probable que volviera a suceder.
No fui a mi última clase, no lo pensaba hacer por temor a que los rayos volvieran. Llamé a casa y contestó Marcos, después de pasar como diez minutos regañándolo por lo que me había hecho pasar, le pedí que viniera a recogerme a la escuela, me dijo que enviaría al chofer en ese momento, al parecer se sentía muy culpable por obligarme a venir. Colgué y me dirigí a la entrada del High school, todavía seguía lloviendo por lo que abrí mi paraguas y me recosté cerca de un arbusto, el mismo que se había convertido en mi escondite en varias ocasiones. Mientras esperaba noté como el auto de Luck también salía del Classt, al parecer tampoco quiso ir a su última clase, me quedé viendo como se alejaba y desaparecía entre la lluvia. Me acordé de sus manos en mi cuerpo y el latido de su corazón. Sacudí mi cabeza fuertemente para rechazar esas ideas y terminé golpeándome con el arbusto. Revisé mi cara para ver si me había rasguñado nuevamente el rostro por mi estupidez pero no tenía nada. Suspiré aliviado por eso.
Pasaron varios minutos más hasta que vi acercarse el auto de Rafael. Me acerqué rápido y entré veloz sin esperar a que me abriera la puerta. Me llevé un susto al darme cuenta que no estaba solo en el asiento, a mi costado estaba Fátima que al verme me sonrió.
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MPO - Reeditando
Fiksi RemajaBraul es un joven adinerado, en una escuela nueva, con compañeros nuevos pero un amor antiguo y oculto Luck que al parecer solo es un chico cruel que no está interesado en él. y Rafael una persona amable llega a su vida inesperadamente confudiendole...
