-¿Perdón? – Fátima se levantó de la cama disgustada y no dejaba de mirarme mientras hablaba – ¿Podrías repetir lo que dijiste? porque creo que no escuché bien.
-Fátima contigo no es el asunto – respondí sin mirarla para ocultar la rabia que mis ojos destellaban – El asunto es con él – miré a Rafael.
-Me mencionaste, y de la mala manera debo añadir, así que creo que el asunto tiene mucho que ver conmigo-
Ella se acercó a Rafael quien estaba parado inmóvil, le cogió el hombro para apoyarse en él y luego lo miró como tratando de hacer que hablara, al ver que él no hacía nada Fátima continuó hablándome.
-Exijo que te disculpes-
-¿Disculparme? – no podía creer lo que escuchaba – ¿Por qué tendría que disculparme? No lo haré, lo que dije es verdad – estaba muy furioso – No tengo ni un problema con que vengas de visita de vez en cuando, pero de ahí a estar teniendo sexo aquí, bajo mi techo, es demasiado – Fátima se separó de él muy disgustada y se acercaba a mí lentamente mientras yo no paraba de hablar – ¿En qué quieren convertir esto? ¿En un hotel?, tengan un poco de consideración por lo demás. Estás hablando de falta de respeto, pues eso es lo que acaban de hacer, faltarme el respeto – ella ya estaba frente mío y se puso cada vez más rígida con cada palabra que salía de mi boca.
Tenía una gran mezcla de sentimientos pero la que reinaba en ese momento era la ira, no podía dejar de hablar, tenía que decirle todo lo que pensaba, tenía que hacer saber cual era mi posición. Se notaba que Rafael estaba igual o más sorprendido que Fátima al escucharme decir todo esto, su cara estaba pálida y tenía la boca ligeramente abierta, me miraba sin creer lo que decía. Fátima, quien estaba a frente mío, me miraba con enojo al escucharme; se le notaba tensa y sabía que no aguantaría más, en cualquier momento se pondría echar a llorar y tal vez inconscientemente eso era lo que necesitaba para poder detenerme.
-Estás interrumpiendo el trabajo de Rafael; hoy no pudo llevarme al Classt por tu culpa, él no está aquí de vacaciones, está trabajando, trabajando ¿¡lo entiendes?! O te lo explico con manzanitas – fui muy sarcástico – No volveré a permitir esto, estoy dando una advertencia – ahora me dirigía a Rafael – la siguiente no lo haré y tendrás que ir a buscar otro trabajo.
Él se desconcertó aún más y movió la cabeza como para comprobar si era real todo lo que decía o si estaba en algún tipo de sueño.
-No quiero que vuelvas a hacer eso aquí – volví a dirigirme a Fátima – Si tienes algún tipo de desorden sexual no es mi problema así que no tiene porqué afectarme. Si eres una adicta al sexo ten en cuenta que…-
Sentí un fuerte golpe en la mejilla que hizo que me callara al fin, mi cara estaba volteada gracias a la fuerza de la bofetada que me dio Fátima. Podía sentir mis ojos llenarse de lágrimas por la rabia que me dio aquel golpe. No quise mirarla, sabía que ella estaría igual de afectada que yo, pero no quería verla porque si lo hacía, ahora sí de verdad que no podría controlar lo que vendría. Toqué mi mejilla para tratar de controlar el dolor, sentía como esa parte de mi rostro estaba caliente, eso me irritó aún más.
-No eres nadie para hablarme de esa manera – le escuché decir algo sollozante – Al parecer solo eres un niño malcriado, que necesita que todo el mundo esté a sus pies, pero yo no voy a caer en tu maldito juego.
Alcé la mirada sin poder controlarme y vi como los ojos de Fátima estaban brillosos y tenía una mirada desconcertante.
-Y tú no eres nadie para golpearme – estallé sin ocultar mi enfado.
Alcé mi mano para devolverle el golpe de la misma manera que ella lo hizo conmigo, pero me detuvieron en el aire. Pude ver como Rafael apareció a mi costado de la nada, cogiéndome la mano para que no pudiera abofetear a su novia. Ahora su cara había cambiado, estaba enfadado, eso se notaba a leguas, tenía la respiración agitada y apretaba fuertemente mi mano sin intención de soltarme. Me empujó ligeramente sin soltarme para alejarme de ella. Yo traté de zafarme pero era imposible, él era mucho más fuerte que yo-
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MPO - Reeditando
Teen FictionBraul es un joven adinerado, en una escuela nueva, con compañeros nuevos pero un amor antiguo y oculto Luck que al parecer solo es un chico cruel que no está interesado en él. y Rafael una persona amable llega a su vida inesperadamente confudiendole...
