Las llamas de la fogata creaban sombras difusas con cada movimiento, el calor que esta emanaba, solo podía ser apaciguado por el frío viento de la brisa marina, los sonidos de las risas y habladurías de los que estábamos alrededor se calmaba con el chocar de las olas en la orilla. El cielo ya era de un negro intenso y arriba se podía notar una extensa silueta formada por las estrellas más brillantes que se pudieran encontrar.
Posé mis manos cerca al fuego para intentar entrar en calor y al conseguirlo acerqué mis piernas a mi pecho y me las abracé como si esto pudiera hacer que la angustia que sentía en ese momento se disipara. Miré al cielo durante un breve instante y luego bajando lentamente la cabeza recorrí el circulo que formábamos todos en la fogata. Ya estábamos todos ahí, todos menos Rafael y Fátima que seguían perdidos en lo suyo a varios pasos de distancia de donde nos encontrábamos.
-Bueno es hora que empiece lo bueno – dijo Ryan que ya iba por su segunda botella de vino.
Todos nos miramos sabiendo lo que el otro estaba pensando, Ryan ya estaba más alegre de lo necesario y si seguía tomando así las cosas se saldrían de control dentro de poco. Sebástian se acercó a él y haciendo el movimiento menos brusco posible apartó la botella del muchacho.
-¿Verdad o reto? – me dijo Ryan de la nada y sin darse cuenta de que su botella ya no estaba a su lado.
-¿Qué? – su pregunta nos agarró desprevenidos a todos y no entendíamos de a qué se refería.
-¿Verdad o reto? – volvió a repetir – Es un juego, tienes que escoger uno de los dos.
No se me ocurriría un peor juego en la historia y justo en el momento menos preciso, pero volteé para ver la reacción de mis amigos y muy a mi pesar todos parecían encantados con la propuesta, no quería quedar como el aguafiestas del viaje, así que sabía que tenía que jugar. Chasqueé la lengua involuntariamente por la incomodidad que me daba responder, me acurruqué un poco más en mi sitio y sintiendo la arena entre los dedos de mis pies me puse a pensar en las alternativas que tenía. Definitivamente no quería que me mandara a hacer algo ridículo y siendo Ryan el que me preguntó sabía que si escogía reto era hacer algo ridículo, pero viéndolo de otro lado si me tocaba verdad tenía muchas más cosas que perder porque guardaba más secretos en mí de los que me gustaría contar.
-Reto – solté un suspiro con la palabra y entrecerré los ojos esperándome lo peor.
-Bien, déjame pensar – Ryan formó una leve sonrisa y puso una mano en su mentón mientras ideaba su malévolo castigo – tendrás que entrar al mar y quedarte ahí por diez segundos.
-Bueno, eso no es tan malo – dije levantándome aunque acobardándome un poco por el frío que sentiría.
-Todavía no he terminado – me detuvo ampliando la sonrisa de su rostro – Tendrás que entrar al mar desnudo, dejarás tu ropa aquí y luego irás corriendo hasta que el agua te cubra todo.
Las risas de todos los que estaban cerca salieron de inmediato, miré a todos mis compañeros y encontraba muestra de apoyo a tan descabellada idea. Sentí como las manos me empezaron a temblar, mi cara se puso demasiado tensa y mi ceño fruncido solo demostraba lo mucho que estaba en contra de hacerlo. Miré a Livia pidiendo ayuda, pero mi amiga se reía con el resto, luego como un acto reflejo miré a Luck pero este no me prestaba atención, en realidad era el único del grupo que no se reía, solo veía hacia otro lado como si lo que estuviera sucediendo aquí no le involucra a él.
-Bien – dije a regañadientes y me alejé unos cuantos pasos de ellos. Vi una toalla que tenía cerca y la agarré sin preguntar – Pero me llevo esto para secarme.
Dejé un momento la toalla a un lado y tratando de ignorar las risas me saqué la camisa que llevaba, botón por botón iba abriéndola y sentía como el frío viento rosaba con mi pecho, al terminar la dejé a un costado, un silbido de Ryan hizo que me incomodara más de lo que ya estaba, el que me fastidiaran en este momento no ayudaba con mi cometido, me solté el botón de mi jean y al bajar el cierre entré en razón de lo que estaba haciendo, me estaba desnudando en frente de mis amigos de clases y todo por un juego, si al inicio de año me hubieran contado que haría algo así definitivamente no lo habría creído. Me bajé el pantalón de golpe raspándome ligeramente la rodilla, una vez fuera sentí que mis piernas empezaban a temblar, miré de manera disimulada hacia abajo para comprobar si era cierto y me tranquilicé un poco al notar que el temblor solo estaba en mi imaginación. Mis mejillas empezaron a arder al darme cuenta que la única prenda que me faltaba quitar era mi ropa interior, agradecí mucho que la luz del fuego no fuera demasiado fuerte como para que ellos notaran lo rojo que estaba mi rostro en ese momento. Pasé saliva con cierta dificultad y poniendo una mano en mi miembro para ocultarlo me bajé el bóxer provocando las carcajadas de todos, a pesar de estar cubriendo con mi mano la entrepierna me sentía completamente desnudo y me puse peor aún cuando me di cuenta que al voltearme no había forma de que me pudiera cubrir el trasero por lo cual quedaría al aire y a la vista de todos. Di unos pasos de costado como si fuera un cangrejo y de manera muy cuidadosa me agaché para coger la toalla, siempre cuidando de no sacar la mano para que no se viera más de la cuenta.
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MPO - Reeditando
Teen FictionBraul es un joven adinerado, en una escuela nueva, con compañeros nuevos pero un amor antiguo y oculto Luck que al parecer solo es un chico cruel que no está interesado en él. y Rafael una persona amable llega a su vida inesperadamente confudiendole...
