(Días después)
Ya había pasando unos días desde lo que pasó.
Azeneth se hallaba peinando su cabello, Tut se hallaba fuera en el balcón, parecía un poco cansado y sudaba un poco. Fue cuando comenzó a toser...
Tapo su boca con su mano y en ella tosió. Cuando la apartó noto que en ella había unas gotas de sangre. Estaba confundido ¿¿Que le estaba pasando??
Entro adentros de los aposentos y comenzó a toser pero mucho más fuerte apoyándose en la pared.
Azeneth noto lo que le estaba pasando y lo miró confundida...
Azeneth: ¿¿Tut...?? -dijo confundida, cuando vio como él estaba por caerse se levantó de dónde estaba alterada llendo hacia él- ¡¡Tut!! -logro sostenerlo en sus brazos y sentarlo en la cama- Tut ¿¿Qué tienes?? Dime ¿¿Qué tienes...??
Tut: -él dejo de toser un poco- Si... Es sólo que, me ahoge con algo y ya, ya estoy bien -dijo con un poco de debilidad-
Azeneth: ¿¿Seguro...?? -él volvió a toser pero esta vez más fuerte- No estás bien Tut, por Isis... Debes ir a ver a Paser
Tut: No, no, no estoy bien... Me prepararé un poco de té y estare bien -dijo de mismo modo débil-
Azeneth: No seas testarudo... Debes ver a un sacerdote -dijo aún más alterada-
Tut: Estare bien... No te preocupes -dijo acariciando su cabello, le mostró una sonrisa lo que al menos tranquilizo un poco a ella-
Azeneth: Bien... -lo beso en sus labios, pero se separó al sentir el sabor de sangre, lo observo confundida. Este al darse cuenta trato de disimular-
Tut: Con permiso... Debo hacer algo -se levantó de la cama y se fue de los aposentos no sin antes toser unas cuantas veces más. Azeneth sabía que él estaba enfermo. Por eso fue al santuario-
Azeneth le explico todo a Paser y este le explico al rey ya que él debía saberlo...
Sala Real...
S
eti: ¿¿Esta enfermo...?? -dijo confundido-
Tuya: Pero ¿¿Cómo...?? -pregunto de mismo modo-
Paser: Aún no sabemos que enfermedad es... Pero por casualidada, debemos mantenerlo en cuarentena...
Ramsés estaba llegando y se apoyó las puertas reales para escuchar...
Tuya: Parecía un joven tan sano... Tan fuerte -dijo impactada- Que los dioses lo protejan
Seti: Mientras tanto, debemos mantener lejos a Azeneth de él...
Disebeck: Ya se lo explique señor pero se reusa dejarlo solo...
Seti: Como quiera... Si ella quiere morír por esas enfermedades a mí no hay problema
Tuya: Pero mi señor... Debemos llamar a un sacerdote que pueda curar a Tut, un joven como él nos vendría bien a nosotros... Curo a Ramsés en tan solo dos días
Seti: ¿¿Y a quien llamamos...??
Paser: Lo e pensado y sería mejor que llamemos al sacerdote del templo de Uaset... -diciendo esto hizo que Disebeck lo mirará serio- El sacerdote Judá, e oído que hasta curo a gente apunto de morir
Todos se quedaron en silencio... Ramsés prestaba más atención mientras que en su mente se preguntaba “¿¿Tut está enfermo??” “¿¿Cómo es eso posible??”. Fue cuando Seti hablo...
Seti: Muy bien... Traigan al sumo sacerdote de Uaset -ordeno a sus soldados-
Disebeck: Aguarde mi señor... No es mejor pensarlo un poco, razonemos en las posibilidades...
Tuya: ¿¿Qué dice general...?? La vida de un joven está en riego, y es la vida del joven que su hija ama...
Disebeck: De eso estoy cuerdo mi soberana pero... Hay mejores sacerdotes que Judá
Seti: Ya di las órdenes general, lo puedo retractarme...
Disebeck bufo enojado. Al solo pensar que su maldito hermano adoptivo vendría le hacía hervir la sangre. Ese bastardo siempre fue el preferido de su padre y madre. Le robó todo lo que él tenía. Él amor de su padre, el amor de su madre y quería también robarle el amor de Henutmire pero por suerte actuo primero y logró que lo expulsaran.
Ramsés por otro lado, demostró una sonrisa en su cara al solo pensar que ese maldito sacerdote se podría morir. Se fue de allí sigilosamente sin que nadie lo notara
ESTÁS LEYENDO
La Luna De Los Amantes
RomanceEn 1299 a.C, la princesa Henutmire fue a dar un paseo al Río Nilo, sin saber que dentro de él, entre unos juncos encontraría una hermosa cosita escondida en ellos, una hermosa niña bebé a la que después llamaría Azeneth. A medida de su crecimiento...
