Los minutos pasaban... Minutos, horas, fuera del santuario se hallaban los tres chicos. También se hallaba Henutmire abrazada de su madre y Disebeck recostado en la pared. Fue cuando salió Simut...
Henutmire: ¡Simut! -dijo llendo hacia él- ¿¿Cómo está mi hija??
Simut: Perdió mucha sangre princesa -dijo nervioso- Pero, el maestro logro salvarla. Ella estará débil pero bien
Esas palabras hizo que Henutmire junto con todos los demás volvieran a respirar del alivio...
Ramsés: Gracias a los dioses... -dijo llevándose una de sus manos a su pecho donde se situaba su corazón, ya que este estaba aselerado-
Moisés: Gracias a todos los dioses... -dijo un poco más tranquilo-
Ikeni: Simut ¿¿Puedo pasar a verla?? -pregunto desesperado-
Moisés: ¿¿Qué dices...?? -dijo- Yo debería pasar a verla
Ramsés: Ni loco, yo soy el que debería ir a verla...
Y así de nuevo comenzaron a discutir y discutir, hasta que colmaron la pasiencia de Henutmire...
Henutmire: ¡¡Ya Vasta!! -grito del enojo a los tres- ¡¡Ni uno de ustedes tres verá a mi hija!! ¡¡Yo pasaré con ella!! -dijo entrando a el santuario seguido de su esposo-
Moisés y Ramsés se fueron, esepto Ikeni, quien permaneció allí...
Santuario Real...
Cuando Henutmire entro al santuario se hallaba con su esposo Disebeck. Allí estaba su hermosa Azeneth vendada las muñecas donde se había echo los cortes.
Ella fue despertando poco a poco...
Azeneth: -sus ojos se abrieron con dificultad. Cuando vio al frente imagino ver a una mujer- ¿¿Mamá...?? -pregunto ella-
Henutmire: Si mi amor... Aquí estoy -dijo pensando que la llamaba a ella-
Azeneth: Mamá... Ma-má... Mamá -decia estendiendo su mano a un lugar vacío y oscuro- No me dejes mamá... Mamá -seguia repitiendo- Mamá...
Henutmire: ¿¿Azeneth...?? -pregunto ella-
Ella recobro el conocimiento y observo a sus padres adoptivos...
Azeneth: ¿¿Mamá...?? -le pregunto a Henutmire la cual solo mostró una sonrisa- ¿¿Papá...?? -él recién nombrado acarició su mejilla- ¿¿Dónde estoy...??
Henutmire: En el santuario hija... -acaricia su mejilla- ¿¿Por qué trataste de matarte hija?? -pregunto casi en llanto-
Azeneth no comprendía lo que decía su madre. Cuando estendio sus manos para observar cual era el dolor, noto que sus muñecas estaban vendadas... Allí comprendió todo...
Azeneth: Perdóname mamá, Perdóname, no quise... -decia desesperada-
Henutmire: Tranquila mi amor, tranquila... No tienes de que perdonarte
Disebeck: Perdonanos tú a nosotros por haberte abandonado tanto tiempo hija -decia él en casi llanto-
Azeneth: ¿¿Abandonarme?? Ustedes nunca me abandonaron...
Aposentos Reales...
Seti se hallaba caminando en círculos. Fue cuando llegó un soldado...
Soldado: Mi señor... -dijo haciendo una reverencia-
Seti: ¿¿Y bien...?? ¿¿Cómo está Azeneth?? -pregunto desesperado-
Soldado: La princesa Azeneth perdió mucha sangre, pero afortunadamente se salvó...
Esas palabras devolvieron el alma al cuerpo de Seti...
Villa de los Hebreos...
Leila, una de las damas de la princesa Henutmire se hallaba en casa de Jocabeth comunicándole lo sucedido...
Jocabeth: Pobre de mi hija... -dijo alterada-
Miriam: Por Dios... Eso no puede ser verdad, mi hermana no se puede estar muriendo -decia ella con desespero-
Leila: No sé si la salvaron o... -no termino la frase ya que la última palabra sería muy fuerte para ellos-
Jocabeth: No... Si Dios la salvo una vez, lo hará de nuevo -decia ella- Dios no permitirá que mi hija se muerta, no hará -decia ella en llanto desesperado-
Aarón: Relájate mamá, por favor -la consolaba su hijo-
Leila: Volveré al palacio para ver cómo se encuentra -le comunico y se fue-
Miriam: Tenemos que rezar por nuestra hermana Aarón...
Aarón: Rezar no servirá de nada Miriam... Allá ella estará bien, tendrá los cuidados necesarios... -decia él-
Jocabeth: No hay remedio más curativo que una oración Aarón... Él es el único que puede salvar a Azeneth
Aarón: Eso no es verdad madre. Por favor abran los ojos... Si Dios existiera y nos amara cómo se cuenta ¿¿Por qué aún seguimos esclavizados?? -le dijo y se fue-
Miriam: Hay Aarón... -dijo nervioso- Vamos mamá, rezemos a Dios... -las dos se agarraron las manos y miraron al techo-
<Dios misericordioso cuida a nuestra Azeneth... Protegela de todo el mal que la redes en ese palacio.
Amén>
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La Luna De Los Amantes
RomansaEn 1299 a.C, la princesa Henutmire fue a dar un paseo al Río Nilo, sin saber que dentro de él, entre unos juncos encontraría una hermosa cosita escondida en ellos, una hermosa niña bebé a la que después llamaría Azeneth. A medida de su crecimiento...
