Cuando Azeneth despertó, no encontró a Mustafá a su lado lo busco con la mirada y se hallaba en su mesa haciendo unos papeles...
Mustafá: ¿¿Amanesiste bien...?? -le pregunto con una sonrisa-
Azeneth: Si... -se levantó de la cama tapando su cuerpo con una sábana blanca- Amanecí bien, solo con un poco de dolor
Mustafá: No es para menos... Fui un poco rudo en la noche -dijo él riendo, al igual que ella-
Azeneth: ¿¿Crees que ya pueda irme?? -le pregunto-
Mustafá: No, quédate un poquito más -rogo como si fuera un niño- Vamos, quédate
Azeneth: De acuerdo... Me quedaré, pero solo unos minutos más -dijo sonriendo al ver como éste rogaba como un niño pequeño- ¿¿Dónde puedo cambiarme??
Mustafá: Vamos Azeneth, hicimos el amor anoche, que no te de pena...
Las mejillas de Azeneth se pusieron tan rojas...
Azeneth: ¿¿Cambiarme frente de ti...?? -le pregunto tocando una de sus mejillas-
Mustafá: Claro...
Azeneth: Por lo menos date la vuelta... -le dijo un poquito enojada y sería, este solo se rió, se dio la vuelta-
Azeneth se quitó la sábana de su cuerpo y comenzó por ponerse su ropa interior.
En eso, Mustafá se dio la vuelta y ella trato de tapar su cuerpo...
Azeneth: ¡¿Estás loco...?! ¡¡Date la vuelta!! -dijo tapando su cuerpo con su mano pero de nada serbia-
Mustafá disfrutaba de la imagen que tenía en frente, la miró de arriba a abajo y sonrió...
Mustafá: Mejor quédate así... Me encantas más cuando estás así
Azeneth: ¡¿Bromeas verdad...?! ¡¡Date la vuelta Sehzade Mustafá!! -le grito muy avergonzada, Mustafá río aún más, se dio la vuelta y espero a que ella se pusiera su vestido-
Mustafá: ¿¿Puedo ver...?? -pregunto-
Azeneth: ¡¡Aún no...!! -grito causando más risa en él-
Pi-Ramsés
Aposentos de Ramsés...
Moisés estaba llegando a los aposentos de su hermano, le extrañó no verlo en el desayuno y en el entrenamiento.
Tocó dos veces la puerta, nada, tocó otra vez la puerta, aún nada...
Moisés: ¡¿Ramsés...?! ¡¡Abre la puerta...!! -grito a su hermano-
Ramsés: ¡¿Quién es...?!
Moisés: ¡¡Soy El Dios Horus!! ¡¡Pues Tú Hermano Tonto!! ¡¡Abre La Puerta!! -dijo con ironia, este con mucha pereza la abrió-
Su hermano se llevó la gran sorpresa de ver a su hermano, desarreglado, con los ojos inchados de tanto llorara y también rojos, aún tenía su bata para dormir de lino y una cara larga...
Moisés: No. Puede. Ser... -dijo haciendo unas pausas al ver a su hermano en ese estado-
Él entró y se llevó la gran sorpresa de nuevo, al ver el cuarto de su hermano, desarreglado, Ramsés no era de ser así, tenía todo en su lugar, todo limpio.
Vio la ropa del en el suelo, antes la encontraba bien planchada y ordenada en su armario.
Su cama, echa un desorden, todas la almohada en el suelo, solo habían dos en ella, las sebanas también estaban en el suelo...
Moisés: Por todos los dioses -llevo sus manos a su cintura- Esto no se ve todo los días... ¿¿Hermano... Qué te sucedió??
Vio como su hermano de largaba a su cama y llevaba una mano a sus ojos...
Ramsés: Tengo el corazón destruido, Moisés...
Moisés: ¿¿Acaso ocurrió algo malo??
Ramsés: Siento que el amor que Azeneth sentía por mí, murió
Moisés: ¿¿Eso crees...?? ¿¿Crees que Azeneth ahora se esté revolcando con Mustafá?? -las lágrimas de Ramsés comenzaron- Oye, hermano, era solo una broma... -se sentó a su par- Hermano, deja de pensar eso de Azeneth
Ramsés: No puedo, siento que ella me traicionó de alguna forma
Moisés: Por Thot hermano, Azeneth no me... -se detuvo al ver que estaba por decir- Digo, no te traicionaría... Ella te ama
Ramsés: ¿¿Y tú no la amas??
Moisés: Yo la amo como a nadie, pero confiaría en ella. Sé que ahora está tratando de hacer algo para que vuelva
Ramsés: Hermano, necesito que me ayudes, a volver a verla... Vamos a buscarla
Moisés: No creo que sea una buena idea hermano
Ramsés: Por favor Moisés...
En eso, entra Baketmud...
Baketmud: Mis príncipes... Les tengo buenas noticias
Moisés: ¿¿Qué sucedió...??
Baketmud: Su hermana llegó...
Moi/Ram: ¡¿Hatora...?!
Salón Real...
El rey de hallaba abrazando a su hija...
Seti: Por los dioses, estás tan hermosa hija mía...
Hatora: Gracias padre...
Seti: Tuya ¿¿Por qué no me dijiste nada sobre que nuestra hija vendría??
Tuya: Es que quería que fuera una sorpresa...
Las puertas se abrieron y de ellas entro los dos muchachos. Ramsés ya estaba alistado y cuando vieron a su hermana quedaron boquiabierta...
Ram/Moi: ¡¿Hatora...?! -dijeron al unísono, la chica se dio la vuelta y les sonrió-
Hatora: ¡¡Hermano...!! -grito ella y corrió hacia donde ellos-
Los dos la recibieron con los brazos abiertos...
Ramsés: Por todos los dioses hermana, estás tan hermosa
Moisés: No puedo creer cuanto cresiste...
Hatora: Ustedes también están cambiados... Los extrañaba tanto hermanos
Ella volvió a abrazarlos...
Hatora: ¿¿Y dónde está Ikeni?? Quiero abrazarlo...
Moisés y Ramsés se vieron un tanto tristes...
Tuya: Él se fue mi niña...
Hatora: ¿¿Qué...?? ¿¿Ikeni se fue...??
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La Luna De Los Amantes
RomanceEn 1299 a.C, la princesa Henutmire fue a dar un paseo al Río Nilo, sin saber que dentro de él, entre unos juncos encontraría una hermosa cosita escondida en ellos, una hermosa niña bebé a la que después llamaría Azeneth. A medida de su crecimiento...
