Capítulo 106

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A la mañana siguiente...

Azeneth dormía tranquilamente en sus aposentos, pero la luz del sol la despertó ya que le llevaba a la cara gracias a una ventana.
Abrió con un poco de dificultad los ojos... Reaccionó y se levantó de golpe. Pensaba que todo lo que pasó era un sueño o mejor una pesadilla pero todo fue real, se hallaba en aún en los aposentos, dentro del maldito palacio otomano.
Se lanzó en la cama...

Azeneth: Por los dioses... -dijo y se llevó una de sus manos a sus ojos-

En eso siente como las puertas se abren y entra Lena...

Lena: Buenos día princesa Azeneth ¿¿Cómo amaneció...??

Azeneth: Bien, gracias Lena -le dijo, tratando de levantarse de la cama- Un poco ilucionda de que todo esto fuera solo una pesadilla

Lena: También yo tenía esas ilucionda princesa... Pero bueno, hay que aseptar nuestra vida aqui ahora...

Azeneth: Tienes razón... -dijo medio triste-

Las puertas se abrieron y de ellas entro una dos jóvenes chicas. Una traía una bandeja de agua y otra una toalla.
Azeneth lavó su cara y la seco, en eso miró a la joven dama que tenía sosteniendo la toalla...

Azeneth: ¿¿Cómo te llamas...?? -le pregunto-

XX: Mi nombre es Noura, princesa Azeneth -dijo una tanto tímida, lo que provocó risa en Azeneth-

Azeneth: No tienes porqué ser tímida, Noura... Mi nombre es Azeneth y ella es mi dama Lena...

Noura: Un gusto... Veo con alegría que le está llendo bien en el lenguaje turco

Azeneth: Lo sé... Me quedé hasta altas horas de la noche aprendiendo el lenguaje... -rio-

Lena: Princesa... Hay que apresurarnos, hoy tiene que cenar con la Sultana Hürrem

Azeneth: Es verdad... Prepara mi mejor ropa Lena -mira a las otras dos- Ya pueden irse

Estas hacen una reverencia y se van...
La ropa de Azeneth es un vestido del color blanco, es grande pero se lo ajusta a su talla con un cinturón de oro, se pone en sus brazos unos brazaletes de serpientes de oro y unos aretes de cuarzo, un regalo de Moisés para su cumpleaños.

Unas sandalias muy cómodas, tenía un bello collar del dios Ra y de la Luna.
Ato su cabello en una coleta y se puso una especia de vincha echa de oro y con piedras preciosas, más parecía a una tiara.

Se puso una capa echa de seda trasparente, se la puso y comenzó a caminar.
Se dieron la noticia de cenarian afuera, en el jardín.
Iban caminando, ella y Lena...

Lena: ¿¿No es una mañana hermosa princesa?? -le pregunto a su señora observando el cielo claro-

Azeneth: Muy linda... Solo que hace un poquito de frío -tapo sus hombros con su capa pero no serviría de mucho, ya que está hacia pasar mucho el frío-

Lena: Es verdad... Hubiéramos traído un poco de ropa abrigada

Azeneth: No tenemos esa ropa Lena, sabes que vivíamos en el desierto donde todo era calor y solo las noches eran frías

La Luna De Los AmantesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora