Capítulo 92

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Cuando Henutmire se fue de la sala real, volvió a sus aposentos donde se hallaba su hija un tanto nerviosa y ansiosa de saber si su madre hizo cambiar de opinión al rey a su padre...

Henutmire llegó a sus aposentos, Azeneth la vio esperando que ella le diera buena noticias...

Henutmire: No puede hacer nada hija... Están empeñados en seguir con esta absurda idea del matrimonio

Azeneth: Eso no puede ser madre... -se sienta en la cama- ¿¿Qué voy a hacer ahora??

Henutmire: No lo sé hija... -se sienta a su par- No lo sé...

Azeneth: Tengo que irme... -dijo para que Henutmire la viera preocupada- Tengo que escapar, no puedo casarme con él... No puedo

Henutmire: No... No hija, no... -la abraza- Por favor hija, no te vallas hija, acabo de recuperarte no puedo perderte de nuevo

Azeneth: ¿¿Y qué más puedo hacer madre?? No tengo opción, si me escapó, me alejare de ti, y si me caso, él me alejara de ti, me llevarán a ese imperio y sería obligada a convertirme en otomana

Henutmire: Hija... Debe de haber otra manera -se separa de ella-

Azeneth: Tengo miedo... Miedo de no poder ser feliz con él madre... Tengo mucho miedo

Henutmire volvió a abrazar a su hija y ella asepto su abrazo.

Mientras con Ramsés. Cómo siempre, de hallaba en el Harem hablando con las mujeres.
De allí llegó Moisés...

Moisés: Ramsés... -dijo llamando a su hermano él cual lo vio- Tengo noticias hermano

Ramsés: ¿¿Noticias... Qué noticias...?? -pregunto confundido, Moisés le dio una señal de que deberían de hablar en secreto, ambos fueron a los aposentos del- ¿¿Qué sucedió...??

Moisés: No vas a creer quién vino al palacio -dijo viendo a su hermano-

Ramsés: ¿¿Quién...?? -pregunto, en ese momento estaba llegando Yunet, la cual paró de golpe al ver hablar a los príncipes-

Moisés: Vino el sultán Suleiman y su hijo, el príncipe Mustafá...

Yunet quedó perpleja ¿¿Qué hacían ellos aquí?? Se preguntaba en su cabeza...

Ramsés: ¡¿Qué...?! -grito- ¿¿Cómo es eso Moisés... A qué vinieron esos otomanos??

Moisés: No lo sé hermano, nuestro padre no me dejó quedar en la sala del trono

Ramsés: ¿¿Por lo menos sospechad algo??

Moisés: Sospecho que vinieron a terminar con la guerra

Ramsés: ¿¿Guerra... Nuestro padre proclamó la guerra y no nos dijo??

Moisés: A mí también me sorprendió, tal vez vinieron por eso, para acabar con la guerra

Ramsés: ¿¿Y cómo piensan acabar con la guerra?? -le pregunto, Moisés solo levantó los hombros en señal de “no lo sé” en cambio, Yunet sonreía, si había una guerra, la única manera era comprometer a un príncipe con la princesa rival-

Yunet: Por fin... Si ese príncipe se casa con esa hebrea, se la llevará muy lejos y mi pequeña Nefertari se convertirá en la reina del alto y bajo Egipto

La Luna De Los AmantesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora