Azeneth salio afuera del palacio, como todos sabemos, los egipcios le temían a la noche, ya que creían que la gran serpiente Apep se liberaba y se devoraba al sol, todo aquel que saliera sin la protección de Rha... Sería devorado por ella.
A la princesa egipcia no le importó y de mismo modo salió... Se sentó en unas de las silla del jardín y observo la bella y luminosa Luna llena...
Fue cuando llegó Ramsés...
Ramsés: Por fin... Te estaba buscando en todos lados -dijo un tanto agotado- Es mejor que entremos, aquí afuera no tenemos el calor y protección de Ra...
Azeneth: No importa...
Ramsés: No digas eso... Podrías ser castigada -le dijo un poco preocupado-
Azeneth: -levanto sus hombros en señal de “que me importa”- Ese niño dijo la verdad, soy hebrea... También mi madre me lo dijo
Ramsés: ¿¿Henutmire te dijo eso...?? -dijo impresionando-
Azeneth: Si... Y ese sueño que tuve, tuvo que ser verdad... -dijo mirando aún la Luna- De la niña que era separada de su madre... Y esa niña soy yo...
Ramsés: Eso no importa -agarra sus dos manos- Para mí... -lo interrupe-
Azeneth: Mi lugar no está en el palacio. Por eso el rey no me quiere... Todo tiene sentido ahora...
Ramsés: Para mí eres Egipcia... No hablemos más de esto Azeneth... -le dijo-
Azeneth: No... No es sierto, yo no soy egipcia Ramsés...
Ramsés: Claro que lo eres, no llores...
Azeneth: Es que... Ramsés, tú y yo no podríamos ser novios. A fin de cuentas soy hebrea ¿¿Crees que querrán una reina que es hebrea??
Ramsés: Digan lo que digan no me importa... Si tú y yo nos casamos, que espero que suceda, seré el hombre más feliz de todos -una sonrisa en el rostro de Azeneth sé formo- Para mí, tú eres Egipcia
Azeneth: Me prometes que nunca dejaras de quererme -le dijo-
Ramsés: No tengo que prometer nada, porque pase lo que pase, yo siempre te voy a querer
Ella lo abrazo, él correspondió su abrazo... Estaba dicho que Ramsés en verdad amaba a Azeneth...
A la Mañana siguiente...
Aarón había ido a casa de José, él cual se hallaba siendo atendido por su hermana mayor que es Amalia...
Ella ya le había contado toda la historia de Azeneth...
Aarón: Gracias por salvarme de ser castigado José... Yo debería de estar herido no tú...
José: Le prometí a tú padre que cuidaría de ti Aarón. De Miriam y de Jocabeth... En poco tiempo estaré entero de nuevo...
Amalia: Te traje agua hermano -dijo entrando con un jarrón lleno de fresca agua-
José: Estare mejor de lo que crees, ya que tengo a la mejor hermana junto a mí... -dijo él feliz-
Amalia: Deja de adulaciones José... -le sirve un poco de agua- ¿¿Quieres tú también Aarón??
Aarón: No gracias... -dijo él-
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La Luna De Los Amantes
RomansaEn 1299 a.C, la princesa Henutmire fue a dar un paseo al Río Nilo, sin saber que dentro de él, entre unos juncos encontraría una hermosa cosita escondida en ellos, una hermosa niña bebé a la que después llamaría Azeneth. A medida de su crecimiento...
