Capítulo 24: "Para Mí... Tú Eres Egipcia"

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Azeneth salio afuera del palacio, como todos sabemos, los egipcios le temían a la noche, ya que creían que la gran serpiente Apep se liberaba y se devoraba al sol, todo aquel que saliera sin la protección de Rha... Sería devorado por ella.
A la princesa egipcia no le importó y de mismo modo salió... Se sentó en unas de las silla del jardín y observo la bella y luminosa Luna llena...
Fue cuando llegó Ramsés...

Ramsés: Por fin... Te estaba buscando en todos lados -dijo un tanto agotado- Es mejor que entremos, aquí afuera no tenemos el calor y protección de Ra...

Azeneth: No importa...

Ramsés: No digas eso... Podrías ser castigada -le dijo un poco preocupado-

Azeneth: -levanto sus hombros en señal de “que me importa”- Ese niño dijo la verdad, soy hebrea... También mi madre me lo dijo

Ramsés: ¿¿Henutmire te dijo eso...?? -dijo impresionando-

Azeneth: Si... Y ese sueño que tuve, tuvo que ser verdad... -dijo mirando aún la Luna- De la niña que era separada de su madre... Y esa niña soy yo...

Ramsés: Eso no importa -agarra sus dos manos- Para mí... -lo interrupe-

Azeneth: Mi lugar no está en el palacio. Por eso el rey no me quiere... Todo tiene sentido ahora...

Ramsés: Para mí eres Egipcia... No hablemos más de esto Azeneth... -le dijo-

Azeneth: No... No es sierto, yo no soy egipcia Ramsés...

Ramsés: Claro que lo eres, no llores...

Azeneth: Es que... Ramsés, tú y yo no podríamos ser novios. A fin de cuentas soy hebrea ¿¿Crees que querrán una reina que es hebrea??

Ramsés: Digan lo que digan no me importa... Si tú y yo nos casamos, que espero que suceda, seré el hombre más feliz de todos -una sonrisa en el rostro de Azeneth sé formo- Para mí, tú eres Egipcia

Azeneth: Me prometes que nunca dejaras de quererme -le dijo-

Ramsés: No tengo que prometer nada, porque pase lo que pase, yo siempre te voy a querer

Ella lo abrazo, él correspondió su abrazo... Estaba dicho que Ramsés en verdad amaba a Azeneth...

A la Mañana siguiente...

Aarón había ido a casa de José, él cual se hallaba siendo atendido por su hermana mayor que es Amalia...
Ella ya le había contado toda la historia de Azeneth...

Aarón: Gracias por salvarme de ser castigado José... Yo debería de estar herido no tú...

José: Le prometí a tú padre que cuidaría de ti Aarón. De Miriam y de Jocabeth... En poco tiempo estaré entero de nuevo...

Amalia: Te traje agua hermano -dijo entrando con un jarrón lleno de fresca agua-

José: Estare mejor de lo que crees, ya que tengo a la mejor hermana junto a mí... -dijo él feliz-

Amalia: Deja de adulaciones José... -le sirve un poco de agua- ¿¿Quieres tú también Aarón??

Aarón: No gracias... -dijo él-

La Luna De Los AmantesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora