Acababa de terminar el primer examen del día, el de Historia, el cual me había salido bastante bien, y con un poco de suerte, esperaba aprobar.
Rebeca no me ha dirigido la palabra en toda la mañana, me ha visto y ha actuado como si no fuera así, me parecía una actitud tan inmadura e infantil. Tampoco se hablaba mucho con Eli, ahora se juntaba con un grupo de chicas de la otra clase.
Hablando de ella, se encontraba subiendo las escaleras al tercer piso del edificio. ¿Qué hago? ¿Trato de hablar con ella? Es que está con otras chicas y me da algo de vergüenza, he de reconocer, me sentía cohibida ante los hechos que acontecían. Venga, Sara, ¿de verdad estás dispuesta a perder a una amiga por falta de iniciativa? Me doy una negativa a mí misma y voy tras ella, subiendo todo lo rápido que me permiten mis ajustados jeans azules y mis altas creepers negras.
—¡Rebeca!— grito detrás del grupo de chicas que me habían adelantado en la subida a base de empujones, en este instituto se hace lo que sea necesario para no llegar tarde a una clase...
Por lo visto, ella no me ha oído ya que no la veo detenerse, por lo menos no en las escaleras; mientras voy subiendo al tercer piso y mi campo de visión es capaz de detectar más que unos grises escalones, me doy cuenta de que Rebeca se ha detenido a hablar con un chico, con... ¿Liam? ¿Qué hacen juntos?
Noto como un enorme nudo en el estómago me invade, provocando una incomodidad continua que se extiende por todo mi cuerpo. ¿De qué estarían hablando? Liam parecía bastante alterado, su cuerpo estaba tenso y su mirada era fría. Rebeca, ¿qué coño estás haciendo?
Las chicas que la acompañaban se dieron la vuelta dejándolos solos, y en pocos segundos iban a verme contemplando la escena para luego, seguramente, írselo a contar a ella y dejarme por cotilla. Doy un rápido a la par que drástico giro para evitar ser vista, pero tropiezo con un robusto cuerpo en el acto. Mi habitual torpeza, como no, haciendo acto de presencia. Como de costumbre, tengo que agacharme a recoger todas mis cosas.
Definitiva y decisivamente, tengo que comprarme una mochila que no se abra cada cinco segundos.
—Tenemos que dejar de coincidir de esta forma— su voz suena divertida, me resulta conocida. Tras recoger mis cosas y coincidir con su mirada color chocolate oscuro, reconozco a Trece, o sea, a Cameron, quien me ayuda a recoger mis libros.
—Lo de que se me caigan las cosas en todas partes forma parte de mí— digo tratando de parecer divertida, pero creo estar quedando muy en ridículo. En eso, veo que las nuevas "amigas" de Rebeca ya han bajado las escaleras y sin percatarse de mi presencia.
Cameron me dedica una mirada con el ceño fruncido, seguramente se deba a mi extraño comportamiento.
—¿Qué haces aquí?— Le pregunto pausadamente mientras me aparto el pelo de la cara.
—Oh, solo pasaba el rato— responde posando su mano en la parte trasera de su cuello, en el cual veo unas marcas apenas visibles de un labial rojo. Acerco mi mano y difumino la tinta, dejando una marca enrojecida aún mayor, pero al menos esta desaparecerá en breves instantes.
—Pues vaya forma de aprovechar el tiempo— digo tras unos momentos de risa —Ahora en serio, ¿estudias aquí o...?— dejé la pregunta en el aire, esperando su respuesta.
—Estoy en segundo, Ciencias— respondió tajante a mi pregunta.
—Yo en primero, en Humanidades.
Sinceramente me parece increíble que este chico esté en Ciencias, si consume las drogas que consume... Bueno, tampoco es que sea correcto ponerme a opinar sobre las capacidades de nadie, pero me parece raro. ¿Sacará buenas notas? Es que con esa cara de niño bueno que tiene; esa tez bronceada junto con su piel aparentemente tan suave le dan apariencia de "niño bien" y no de lo contrario, de chico consumidor de marihuanna de forma ocasional.
—Es raro que no hayamos coincidido antes, ¿no?— dice él volviendo a mostrarse extrañado e introduciendo sus manos en los bolsillos de sus ajustados pantalones grises, los cuales conjuntó bastante bien con un polo negro de Lacoste.
—Supongo.
Ambos nos quedamos en un incómodo silencio, yo no sabía como continuar la conversación, y sinceramente, ahora me importaba más saber de qué hablaba Rebeca con Liam.
—Oye, yo ahora tengo que irme... ya nos veremos por aquí— sin saber muy bien el nivel de ridículo en el que había quedado, subí nuevamente las escaleras para escuchar la conversación, pero en ese momento comenzaron a bajar, todavía juntos.
Me di media vuelta y corrí hasta Cameron.
—Bueno, pensándolo mejor igual podríamos tomar algo en la cafetería, ¿te parece?— tiré de él obligándolo a bajar conmigo hasta la cafetería, él no hacía otra cosa sino arquear sus cejas y reírse de mí, ¡y quién no lo haría! Estoy montando un espectáculo lamentable solo para que no me vean ni Liam ni Rebeca.
—Oye, si quieres esconderte de ellos, intenta no ser tan obvia— me sugirió Cameron, aparentemente habiéndose dado cuenta de lo que ocurría. —Es mejor que esperes a que nos adelanten y ya luego los seguimos.
Pues sí, Cameron parecía bastante listo. Asentí a falta de una idea mejor y acepté su propuesta.
Bien, descubramos qué es lo que pretendes, Rebeca.
NOTA DE AUTORA: ¡Hola a todas! ¿Qué tal estáis? Espero que genial y también espero que hayáis disfrutado del capítulo, que por motivos de inspiración ha resultado bastante corto, lo siento por ello, pero lo compensaré más adelante. Ahora quiero aprovechar y agradeceros mucho muchísimo vuestro apoyo continuo en la novela, sois las mejores lectoras del mundo. Y ahora, si me lo permitís, os hago una recomendación de una novela increíble sobre Nash Grier (asdfhglkñ) que ha comenzado hace poco mi mejor amiga ----- > @Leeshybe. Porfa, ¿me haríais el favor de ir a su perfil y leer su novela? Estoy segura de que os encantará, segurísima, a mí me tiene enamorada, se llama "Un Café en Italia", la encontraréis en su perfil, solo tenéis que añadirla a vuestra lista de lectura para estar notificadas de las actualizaciones. Dicho esto os doy las gracias de antemano y os mando muchos besitos xx. ¡Nos leemos!
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Nothing → l.p
FanficGanadora de 8 premios en los WBSA. Conoce la historia de Sara Smith, una joven de 17 años que viaja a Madrid huyendo de su pasado, tratando de esta forma enmendar antiguos errores y rehacer su vida comenzando desde cero en un nuevo instituto donde c...
