Sara
Cameron y yo llevábamos ya bastante tiempo sentados a cinco o seis mesas de Rebeca y Liam, en la cafetería. Esto era una mierda, literalmente, porque no conseguía escuchar nada de lo que decían, y si me acercaba a tratar de oír algo, me verían. ¿Y qué es lo que hace Sara Smith en situaciones como esta? Pues fastidiarse y asimilar la derrota.
El pobre Cameron parecía estarse aburriendo bastante, es por eso por lo que no entiendo qué hace aún aquí, conmigo. De hecho, creo que los de segundo tenían ahora clase. Bueno, fue él quien se ofreció desinteresadamente a ayudarme a saber lo que estaría hablando Rebeca con Liam.
—¿Seguro que no prefieres irte?— Le pregunté a Cameron mientras hacía una seña al chico de la barra —No tienes por qué quedarte, si no quieres.
—No, da igual. Creo que es mejor que me quede contigo, que aunque seas bastante sigilosa, es mejor que estés acompañada— casi se ahoga con tanta risotada al haberme llamado sigilosa.
No podía negarle que tenía razón, seguramente si me quedase sola me pondría de los nervios y terminaría liándola. Madre mía, ¿por qué estoy haciendo todo esto? Liam es mi novio, repito, mi novio, puedo preguntarle lo que quiera en cualquier momento sin tener que dar explicaciones. Ahora mismo, si así lo quisiera, podría ir a su mesa y que ellos me explicasen lo que estaba ocurriendo, pero claro, haciendo uso de la lógica y conociendo a ambos dos, me pondrían alguna excusa estúpida que nada tuviese que ver con la realidad.
Sí, acabo de recordar por qué hago lo que hago.
Me quedé observando a Cameron sin saber muy bien qué responder, este chico me solía dejar sin palabras, por así decirlo, me desencuadra por completo, pero no en el mal sentido, o sí... Ni idea, he de admitir que en todo en lo que a Cameron se refiere hay una gran interrogación. Hay tanto misterio alrededor de él que resulta imposible saber el motivo de por qué hace muchas cosas, como ayudarme ahora, por ejemplo. ¿Qué busca?
—Pensarás que estoy loca— le dije al fin.
—En absoluto, conozco a Liam y si es difícil ser su amigo, no me imagino ser su novia.
—Es complicado— respondí secante, sin apartar la mirada de él, admito que era algo que me costaba. —Pero estamos bien— aclaré al final, lo creí necesario.
Cameron sonrió de lado y arqueó una ceja, ignorándome de forma deliberada, como si no quisiese escuchar lo que le decía.
Finalmente, llegó uno de los camareros de la cafetería, pedí un café con leche y volví a dirigir la mirada en dirección a Liam y Rebeca.
Liam
—Bueno, ¿me explicas de una jodida vez para qué querías hablar conmigo?— Le exigí a Rebeca tratando de mantener la calma, el hecho de que le interese algo de mí me inquieta, y más ahora que Sara se ha enterado de lo que ocurrió y no se llevan precisamente bien.
—Hay que decirle la verdad a Sara— respondió ella con un hilo de voz y echando una visual a sus ambos lados con la mirada alterada.
—Por si no te has dado cuenta, ya lo sabe, se lo dijiste tú.— Le aclaré.
—Le he contado una parte, no he podido profundizar del todo.
—¿Qué coño estás diciendo?— Pregunté suspirando mientras la miraba con desgana. ¿Podría explicarse peor?
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Nothing → l.p
Fiksi PenggemarGanadora de 8 premios en los WBSA. Conoce la historia de Sara Smith, una joven de 17 años que viaja a Madrid huyendo de su pasado, tratando de esta forma enmendar antiguos errores y rehacer su vida comenzando desde cero en un nuevo instituto donde c...
