17. Veinte semanas

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Silencio.

Ninguno de los dos ha vuelto a decir algo luego del comentario del director. No niego que me encuentro ligeramente aturdida por la información.

En este momento hubiera preferido vivir en la ignorancia que enterarme que Bruno era un ex convicto o algo parecido a eso.

—No puedo creer que estes tocando eso.—dice Bruno rompiendo el denso silencio— No después de todo lo que he ido superando.

No se escucha una respuesta de su padre así que de pronto oigo pasos acercarse a la puerta y me alarmo.

—Hijo.. yo lo lamento.

—Ahorratelo.—es lo ultimo que escucho, ya que despues de oir la manilla de la puerta sonar salí disparada del lugar.

Me alejo lo más que puedo tratando de pasar desapercibida entre los estudiantes, pero al parecer eso no forma parte de los planes del resto de alumnos. Ya que al llegar al estacionamiento de la escuela, algunas miradas se van posando en mí.

No sé si lo mencione antes pero no es mi pasatiempo favorito llamar mucho la atención.  Así que bajo la velocidad de mi caminata hacia el auto de Logan y me dedico a observar a quienes no pueden apartar la mirada de mi, tratando de manterme serena camino lentamente por qué sé que si doy una pequeña señal de debilidad ellos suelen usarla a su favor y en mis planes de este semestre no esta ser el juguete de los de mayor status. A veces los adolescentes pueden ser demasiados crueles.

De todas aquellas intimidantes miradas hay una en especial que me llama la atención.

Se encuentra de brazos cruzados recostado en un vehiculo que no es el de Scott y parece analizarme lentamente con la mirada. Trato de ignorarlo pero aún así siento sus ojos puestos en mi. Debo admitir que la extraña atención se me hace un poco incomoda.

Al llegar al auto. Dyl y Logan que se encontraban recostados en el auto mientras conversaban se reincorporan y pasan a sentarse dentro. Espero pacientemente a quien de los dos sera el primero en invadirme de preguntas por lo sucedido en clases y no pasa mucho hasta que Logan abre la boca.

—Creí haberte dicho que te alejaras de él, Jenn. Pero no, ¿tu que haces?— coloca una mano en su menton como si estuviera pensando— Así, tontear con él por mensajes en clase.

—No estabamos tonteando. Solo hablabamos por mensajes.

Logan rueda los ojos y procede a enceder el coche.

—No le hagas caso, igual tienes mi bendición.— suelta Dyl.

Niego la cabeza divertida por su comentario. Vuelvo mi vista al frente y me encuentro nuevamente con la mirada imponente de Ashton, sigue en la misma posición que hace unos minutos y al parecer me puede ver a traves del parabrisas del auto. Luego de uno segundos más, aparece alguien que al parecer es la dueña del auto, que hace que por fin quite sus ojos intimidadores de mi.

¿De quien hablo? Sí, de Zoey.

¿Predecible? Definitivamente.

Al llegar no hace más que tirarse, literalmente, a los brazos de Ashton. Quien la sostiene mientras le dedica una de esas sonrisas llamada por muchas chicas hormonales sexy.

Antes de subirse al auto el "Señor sonrisitas coquetas" me dedica una mirada antes de desaparecer de mi vista.

Es en ese momento en el cual Logan tambien enciende el auto y salimos detrás de ellos. A mitad de la ruta a casa en la que aun ibamos detrás de ellos. Zoey toma un desvio y se aleja de nosotros, ahora sé que no esta llevando a Ashton precisamente a su casa.

Prometo No EnamorarmeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora