Colgó. Hayes entró en pánico y colgó.
Que imbécil.
— ¿Qué acaso no querías hablar con ella?
—Si quiero.
— ¿Y por que cortaste?
—No lo sé.
Skylynn rodó los ojos y se fue murmurando que los adolescentes son muy extraños.
Hayes la siguió en silencio y se metió a su habitación con el teléfono en la mano.
—Que idiota soy.
No tenía ni idea de porqué estaba tan nervioso. Él no se ponía nervioso con las chicas. Pero Kaithe era bastante diferente del resto. Esa chica no había huido pensando que Hayes la mataría por esos simples rumores. De alguna manera se habían hecho amigos y había estado en el peor momento de su vida.
Hayes estaba seguro de que le gustaba, era algo imposible de evitar, y le hubiera gustado tener más momentos con ella en lugar de estar corriendo de un lado al otro.
Sí, definitivamente le gustaba Kaithe. Pero... ¿Aún después de un año? ¿Cómo es posible que aún le gustará?
En ese momento recordó la primera vez que vio la vio. Había salido huyendo de Jake, no quería entregar un paquete en el lado norte y lo mejor que se le ocurrió, antes de que lo viera, fue correr. Eso hizo y acabo en medio de la calle a punto de ser atropellado.
Cuándo Kaithe se detuvo todo lo que podía era ver los nervios en sus ojos, y nunca había visto ojos tan dorados cómo esos. Le gustó en el momento. Le pareció un chica linda.
Y entendía por que le gustaba. Lo que no entendía era porque había pasado todo un año fantaseando con un encuentro, con una foto o lo que fuere con tal de tener un poco de ella de nuevo.
—Bueno, segundo intento.
Tomó el teléfono y remarcó el número. Sólo sonó tres veces antes de que respondiera
— ¿Hola?—Silencio. En realidad no sabía que podía decirle y se congeló—¿Hayes? ¿Podrías decir algo por favor?
Sus ojos se abrieron de par en par, se separo del teléfono y miró la pantalla cómo buscando de no haber llamado a la persona correcta.
— ¿Hola? ¡Hola! Hola Kaithe.
—Hola.
—Eh, ¿Cómo sabías que era yo?
—Pues, yo cambie de teléfono.
—Aja.
—Tú no lo hiciste. Así que... el identificador de llamas hace su trabajo—Rieron en silencio. Claro, que idiota soy, se dijo que Hayes
—No pensé que conservaras mi número.
—No podía borrarlo—Se quedaron en silencio escuchando su respiración, y por primera vez en mucho tiempo Hayes se sentía algo incómodo—Yo... ¿Porqué llamas ahora Hayes?
—Pensé que no querrías hablar conmigo.
— ¿Qué te hace pensar eso? ¡Le di el número a tu madre! ¡Cada vez que llamo no estás! Y Trace tenía que darte mi número. Cuándo me recuperé, cuándo me sentí preparada para hablar de nuevo contigo intente...
— ¡No lo sabía Kaithe! ¡Te juró que no lo sabía! Si no fuera porque a Sky se le acaba de ir la lengua no me hubiera enterado. ¿Por qué no me lo dijiste en el correo?
—Ya me había rendido. Sólo te comenté lo del libro porque podría meterme en problemas legales. Ya no estaba dispuesta a seguir intentando a que me hablaras. Pensé que ya no querrías...
— ¿Como rayos no iba a querer?
— ¡Pues no lo sé!
—Tú madre tiene razón, no deberíamos estar hablando. No soy bueno para ti. Mira en todo el embrollo qud acabaste por mi culpa.
—Hayes...
—No Kaithe. Por esa misma razón fue que nos apartamos del resto del mundo. Porque sabíamos que tarde o temprano Jake haría algo cómo eso. Intentaría matarnos y alguien quedaría en el medio. Así que lo siento.
—No tienes porqué disculparte.
—Quiero verte.
— ¿Qué...?
—Si. Veamosno.
—Estoy en Nueva York.
—Lo sé.
—No creo que mis padres me dejen volver al pueblo. Han comenzado a detestar Carolina como no tienes ni idea.
—Tal vez yo pueda ir a verte.
— ¿Elizabeth te dejará hacer algo cómo eso?
—No lo creo. Se ha convertido en mi sombra en los últimos meses. Casi literalmente no puedo ie al baño sin que ella esté cerca.
— ¡Que tonto! ¿Cuéntame de los chicos? ¿Cómo están?
—Haciendo sus vidas lejos de aquí. Matt volvió con su familia.
—Me alegró de oir eso—En el fondo se escucho la voz de su madre y una puerta creándose—Yo... tengo que irme. Tengo maletas que hacer.
— ¿A donde huyes ahora?
—Chicago. Me iré por un par de meses. Mis padres odian Nueva York.
—Tus padres llevan mucho odio con ellos—Dijo conteniendo la emoción en su voz—Espero que te diviertas.
—No creo que lo haga. Tendré que ir a ver Universidades.
—Oye Kaithe, también debo irme... estoy cuidando a Sky y su silencio preocupa. Pero hablaremos más tarde.
—Claro. Nos vemos. Y Hayes...
— ¿Si?
— ¿Al menos te graduaste de la escuela?
—Que poca fe me tienes.
Falta el epílogo, así que no teman mis amores.
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Please, Hayes.
Hayran KurguNo muchas se atreven a pasar del primer capítulo. ¿Tú eres diferente? - Hayes Grier ha estado aislado por mucho tiempo. Kaithe Young sólo quiere volver a casa, pero mientras eso sucede sabe en que ocuparse: «Descubrir que pasa con Hayes Grier y sus...
