Amanda Cruz.
Ella solamente soñaba con ser diferente, destacar entre la multitud. Amaba la atención pues la atención que ella merecía, sus nueve hermanos se la quitaban. Amanda no era nadie...pero lo sería, así tuviera que hacer lo más descabellado y cruel de la vida.
Amanda audicionó para ser porrista cuando tenía doce años. Las chicas se veían disgustadas por su presencia, pues ella era la viva copia de Katie, la lider porrista.
-No, Amanda, nadie te quiere aquí. ¿Para qué querremos una copia mía? -atacó Katie encajándole el dedo en el pecho.
-¡No me han visto! -intentó Amanda convencerlas.
Hizo una voltereta, cayendo en split. Las chicas casi se durmieron ahí mismo. Amanda intentó frenéticamente hacer más cosas sorprendentes. Entre ellas, la triple voltereta en el aire y caer en split. Las volteretas salieron tal cual lo predijo pero a la hora que sus piernas abiertas tocaron el piso, sintió un dolor que no era natural. Empezó a llorar.
-¡Ja, a eso le llamas sorprendente! -Katie se burló. Lola y Ruth se unieron al coro de risas.
Amanda no se pudo levantar. La tuvieron que levantar para llevarla al hospital. Ahí en el hospital, nadie fue a verla, solamente su mamá.
-Mi amor... ¿por qué te encanta demostrar que eres la mejor? Siempre habrá mejores que tú. Tienes que aceptarlo.
Amanda no volteó a ver a su mamá. Ella sería la mejor SIEMPRE.
Enyesada, Amanda fue a la escuela, siendo el centro de burla de todas las personas. Hasta que conoció a una chica. Se llama Maribel y era grande, casi como un hombre. Maribel quitaba el dinero y golpeaba a las niñas y a los niños si se atrevían a burlarse de ella. Amanda no perdió la oportunidad y se hizo mejor amiga de Maribel. Nadie la molestó; todo lo contrario, la respetaban, pues de lo contaririo, entre ella y Maribel, golpeaban a quien quiera que la irrespetara. Por fin se sintió completamente feliz y segura. Solo necesitaba rodearse de personas que fueran temidas y con eso, nadie se burlaría de ella, resaltaría entre la multitud y le tendrían respeto. ¿Qué más podía pedir?
Creció y conoció a Melody. Feliz de la vida, se hizo mejor amiga de ella, aunque ella era cruel como el mismo diablo... pero era popular, casi como una celebridad. Todos comenzaron a ver a Amanda, por fin la notaban y le tiraban piropos, le decían cosas sucias y promesas que jamás cumplirían como: me casaré contigo. Amanda se sintió tan contenta que juró nunca despegarse de Melody.
Eran mejores amigas, casi hermanas. Melody le contó lo de la industria porno y Amanda sin pensarlo, se anotó a grabar una escena con ella. Melody era reconocida y Amanda también lo sería si estaba con ella. Grabaron una escena lésbica titulada "mujer hétero pierde virginidad con mujer" y era cierto. Amanda le había intercambiado a Melody su virginidad por fama. Ella no quería dinero, quería atención, quería ser alguien.
Amanda siguió teniendo sexo con mujeres, nunca con hombres. ¿Será lesbiana? Se preguntaba cada vez que grababa con una mujer. Pero sus dudas se esfumaron cuando conoció a Isaí, el novio de Melody. Ella no podía decir que le gustaba, porque le encantaba. Lo veía siempre y se imaginaba una vida con él. OBviamente Melody jamás se enteró de ello porque de ser así, hubiera usado toda la fama que tenía en su contra. Así que simplemente era algo que sabía ella, Dios y su diario.
Ella se hizo adicta al sexo entre mujeres y cuando le tocó grabar una escena con un hombre, ella estaba asustada. Demasiado. Nunca había sido penetrada por un pene que no fuera de silicón. Pero no podía negar que la idea le atraía, pues aquel hombre fornido de tiez negra y complexión grande, le encendió algo que solo las mujeres le habían encendido. Sus ojos color azules le tentaban de una forma que no podía explicar con palabras, solo con sexo.
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De virgen A erótico
Teen FictionÉl era lindo, callado, cariñoso y único en su especie. Él, era la imagen perfecta de la ternura, inocencia e incredulidad. Él, no le hacía daño ni siquiera al polvo que volaba entre los aires. Su único amigo era el televisor y sus mejores amigos, lo...
