19- Interrogatorio Familiar.

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Con ayuda de Troy, habíamos subido a Kyllian a una habitación. Al parecer la casa pertenecía a una familia de cuatro: los padres y un par de gemelas de la edad de Giovanna aproximadamente, o eso pensé al ver las fotos. Por suerte había ropa que podíamos usar. Había tres habitaciones: la de las gemelas, la matrimonial y una oficina. Troy y Gio juntaron las camas de las gemelas e hicieron una cama doble y Kyllian había caído rendido en un extremo de la cama matrimonial.

No eran ni cerca de las doce del mediodía. Troy se ofreció a hacer algo de comer mientras Gio le hacía compañía. Como estorbaba entre los tortolos, y no pensaba en dormir; tomé una ducha.

Al salir del baño, Troy gritó que el almuerzo estaba casi listo.

Me sentía una persona nueva, el agua caliente había borrado todo. Me vestí con ropa de una de las gemelas. Estaba haciendo frío a finales del otoño, y me rehusaba a abandonar mi cazadora, aunque esté hecha jirones y casi no abrigara. La tía Kenia, la madre de los hermanos T, me había enseñado a coser y remendar. Unas cuantas costuras y estaría como nueva. Desenredar mi cabello frente al espejo de las gemelas y baje las escaleras al encuentro de Troy y Giovanna.

—Huele bien —dije bajando las escaleras.

— Gracias –dijo Troy con un tono de suficiencia  —. No es por menospreciar tu comida en lata, pero ya era necesario una comida de verdad.

— Eres toda una ama de casa, exploradora —le sonreí con cansancio —Ya te puedes casar.

— Ja, ja —rió sin gracia —, muy graciosa.

Eso mismo dijo la primera vez que nos conocimos, ya dos meses de eso... cómo pasa el tiempo cuando te quieren matar. No esperen, así no decía el dicho.

—¿Con qué piensas deleitar mi paladar? —le pregunté sentándome en la mesa.

— Voilà —dijo dejando una lasaña en la mesa.

— Impresionante —le halague —. Te dije que todos servían para algo —él me sonrió con orgullo.

Troy me sirvió un pedazo y los tres nos sentamos a comer.

—¿Por qué tardaron tanto en regresar? —preguntó Giovanna, después de comer la deliciosa lasaña de Troy.

—Tu querido primo nos encerró en el supermercado —empecé a contar —, ya era muy tarde y decidimos buscar una salida la mañana siguiente, cuando despertamos —omití la parte de cómo despertamos, he hice una mueca al recordar lo que pasó después —, había un lunático dentro del supermercado —omití la parte en donde entre en pánico y Kyllian me beso —, le disparé. Eso había gastado sus balas en dispararnos, pero todas fueron a parar en la puerta de cristal. Kyllian le vacío otro cartucho más y luego lo atravesó haciendo que un cristal se clavara en su costado —gire los ojos al finalizar mi rápido resumen.

—¿Cómo consiguieron el auto? —preguntó Troy. Sonreí

—El abuelo Tim y los hermanos T —Giovanna me entendió enseguida, sonriendo también —. Le debo mucho a esos tres.

— El abuelo Tim era uno de los mejores abogados que conozco, pero cuando era joven era reconocido por su capacidad de robar de una forma tan limpia que nunca nadie sabía que les había robado hasta que fue demasiado tarde, tenía manos de seda. Y los hermanos T heredaron esa dote —explicó Gio —Cheshire era su mejor aprendiz —me guiñó un ojo.

— Las reuniones familiares me enseñaron muchas cosas —me encogí de hombros.

Eso pareció sorprende a Troy. Había muchas cosas de mí, que muchas personas no sabían. Creo que era tiempo de sacar mis ingenios a la luz. Todo lo que había aprendido en las reuniones familiares.

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