Stephen James:
Ojala mi niña no hubiera abierto la puerta, era ni más ni menos que el idiota de el amigo de mi mujer.
-Alex como estas?- dijo mi mujer.
-Oh mi hermosa niña- dijo el estúpido y fue corriendo hacia Kendall y la abrazo- Me tenías muy preocupado preciosa, te hicieron algo dime linda?.
-No le hicieron nada porque anda conmigo- dije y el rápidamente voltio hacia mi, me estaba fulminando con la mirada y yo no me quedaba atrás.
Se separo de Kendall y la puso atrás de el- Que haces tu aquí?, no te dige que no te acercaras a ella.
Yo hice una risa sarcástica-Ella es mi propiedad niñato, soy su maldito hombre tu no eres nadie.
-Tu no eres nada de ella maldito- dijo y se iba a lanzar a darme un puñetazo pero Kendall se puso en el medio.
-Ya no empiezen los dos, la que le va a dar un puñetazo coy a ser yo, respeten mi mamá esta descansando- dijo mi bebita furiosa.
-Pero preciosa- dijimos los dos al unisono.
-Pero nada, por favor váyanse los dos se los agradezco, Alex gracias por preocuparte por mi pero quiero descansar- dijo mi niña y los dos bajamos la cabeza es como si ella tuviera un poder en nosotros, los dos nos separamos.
Alex fue rápidamente y le agarro loas dos manos a Kendall- Cariño ya arreglaron mi auto desde mañana te voy a volver a llevar y traer y adivina, el viernes voy a firmar los papeles para que me den la moto.
-Oh Alex me alegro mucho por ti- dijo ella enseñándole su sonrisa, ¡Oh eso si que no!.
Agarre a Kendall de la cintura para alejarlo de el- Ella ya no necesita trabajar, ahora me tiene a mi, mañana mismo nos vamos a nuestro hogar.
-Eso es verdad Kendall?- dijo el con auras de decepción.
-Y...o, este, si- dijo ella con tristeza.
De manera rápida veo a Alex arrodillado frente a mi Kendall abrazándola por sus caderas llorando- Perdóname mi tomatito, juro que voy a conseguir más dinero para vivir los dos juntos, para que vivas como una reina y pagar una buena clínica para la señora Margot.
-Alex por favor párate- decía mi niña tratando de levantar lo.
-Lo juro mi tomatito- dijo el niñato, ya me estaba cansando de como la tenía agarrada.
-Ya niñato deja a mi mujer- Alex se paro rápidamente.
-Tu la estas obligando cierto?- dijo señalándome y con la cara roja de la ira- La estas obligando. Te esta obligando no es así tomatito?- dijo volteando a ver a Kendall.
-No Alex,el no me esta obligando- dijo Kendall negando con la cabeza.
-No lo cubras Kendall, este desgraciado te quiere llevar a la fuerza- me puse furioso por como me llamo pero lo que hirvió mi sangre fue que MI MUJER agarrara su rostro y lo acunara.
-Escúchame pinito- ese sobrenombre nublo mi vista.
-Kendall suelta a ese maldito ahora- dije con los puños cerrados casi con los nudillos blancos.
-Stephen o te calmas o te vas- dijo ella muy molesta, no dejaba de estar tenso- Escúchame pinito, Stephen no me esta obligando a nada ¿Ok?, yo decidí irme con el.
-No, no Kendall tu no debes estar con el- yo solo cada minuto lo odiaba más.
-Pinito voy a estar bien no te preocupes- dijo acomodando su cabello, ella debe de hacerme eso solamente a mi y a nadie más, pero se lo voy a poner en claro cuando estemos solos.
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Mía yo tuyo
RomanceElla tan linda,dulce,tímida. El tan agresivo, arrogante, posesivo. Tan diferentes. Quien creería que estos dos polos opuestos estarían juntos, casados y con una familia, pues créelo, a través de esta historia conocerás a estos dos bellos personajes...
