Yo sólo observaba sus acciones, pero nunca les tomaba importancia.
Esas personas dejaron de verse, pero nunca me preocupé.
Mi mejor amigo por el que descubrí tener sentimientos hacia él, desapareció sin dejar rastro, nadie se acordaba de él, no habí...
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KEVIN
Karol bajó las escaleras y Melany se giró hacia mí mirándome a los ojos con el ceño fruncido.
--¡¿Qué crees que haces?!
--Ayudarte a que Karol no se lleve una mala impresión de ti.
--¿A qué te refieres?
--A cómo la miraste cuando te dijo que eras muy buena en matemáticas.--dije cruzándome de brazos.
Melany apartó la mirada, pude notar que estaba recordando esos días, en los que la gente se metía con ella por ser inteligente, por eso ella siempre ha odiado ese adjetivo, ya que muchas personas la molestaban con eso. Menos mal que muchas de ellas se disculparon o simplemente se cambiaron de instituto, desgraciadamente algunas siguen en este, y no han cambiado de actitud.
--Anda, anímate, al menos podrás hablar con Karol y a lo mejor haceros amigas.--dije acariciándole la cabeza.
--¿Te crees que soy un perro o qué?--dijo mirándome de reojo, no pude evitar soltar una carcajada.
Desde que era un crío, siempre había sido amigo de Melany, incluso recuerdo el día en el que me contó que podía memorizarlo todo. Me emocioné diciendo que era increíble, que era como un superpoder.
Pero un poder de los malos para ella. Empezaba a recibir insultos y quejas, incluso yo una vez me metí en una pelea con un amigo mío, ya que empezó a decir cosas que no pensaba dejar pasar.
Desde entonces, Melany ha empezado a comportarse de manera fría con los demás, cosa que Carla y yo queremos evitar.
Melany siempre ha sido lo más importante para mí, y siempre voy a estar ahí para protegerla y cuidarla, apoyarla y defenderla.
Porque yo... Estoy perdidamente enamorado de ella.
Desde hace años, siempre he tenido la necesidad de decírselo, pero siempre he sido un cobarde y nunca me he atrevido.
Cuando me mira, cuando sonríe, cuando habla, es como si millones de mariposas revolotearan en mi estómago.
Lo que siento por ella, es un secreto.
Me encontraba en mi casa esperando la visita. Mis padres no estaban y mi hermano estaba en casa de un amigo, por lo tanto podíamos estudiar tranquilos.
Unos minutos después sonó el timbre y fui dispuesto a abrir.
Karol me sonrió al abrirle la puerta, llevaba una camisa de tirantes lila, unos pantalones vaqueros, unas playeras y la mochila puesta en el hombro. Su pelo estaba suelto como siempre.
--Hola Karol, pasa.--le dije dándole el paso para entrar al salón, a lo que ella aceptó.
Cerré la puerta y me giré hacia ella.
--Tu casa es muy bonita.--dijo mirando alrededor.
--Gracias.--le sonreí.
Se creó un silencio entre los dos. Parecía que los dos estábamos igual de incómodos.
--Eh... Parece que Melany va a tardar un poco, ¿quieres tomar algo mientras la esperamos?--le propuse rompiendo el hielo.
--Claro.--dijo con una sonrisa y le ofrecí que se sentara en el sofá. Colocó su mochila a su lado y se sentó mientras yo me dirigí a la nevera a por algo de beber.
Karol fue muy puntual, al contrario que Melany, que a saber qué estaba haciendo. Saqué dos refrescos de la nevera y le ofrecí uno a Karol.
Me senté en el sillón de en frente y nos pusimos a charlar.
Un poco después, le dije a Karol que subiera y dejara las cosas en mi cuarto. Justo entonces sonó el timbre.
Abrí la puerta y ahí estaba Melany, con el collar que llevaba siempre, una camisa blanca con un peto, unas playeras blancas y su mochila puesta. Se había hecho dos trenzas que le llegaban por debajo de los hombros. Sus ojos azules me miraron fijamente y me saludó.
--¿Te habías olvidado o qué?--le dije de forma divertida.
--Ja, ja.--me dijo en un tono irónico mientras me rodeaba para entrar en mi casa.--¿Karol está arriba?
--Sí, te estábamos esperando.--le contesté.
Subimos las escaleras y Melany saludó a Karol, entonces empezamos con el estudio.