Capítulo 14

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Lo que pensabas que era felicidad no lo era. Es tiempo de seguir adelante.







Recostada en su cama una hora después, Sophie reconsideró todas las cosas que habían pasado después de salir del trabajo. Puesto que se había culpado a sí misma todos estos años por causar el accidente, podía entender por qué Harry se culpaba a si mismo tambien. Pero él no había confiado en ella lo suficiente como para contarle la verdad, no le había dado la oportunidad de perdonarlo. Pero si ella hubiera sabido que era su padre el que había muerto, podría haberle admitido a Harry que era culpa de ella?

El accidente que se llevó a sus padres representaba menos de un minuto en la vida se ella, sin embargo, los efectos de ese momento le habían causado una vida entera de dolor. Como Andrómeda, estaría por siempre encadenada a su pasado.

Mientras repetía en su cabeza todo lo que Harry había dicho una y otra vez, recordó que aún no había leído la carta de Jacob Barnes. Con pesar, se levantó y la buscó en su bolso, luego se sentó y la abrió. Al leer la fecha en el extremo de arriba de la primera página, notó con algo de disgusto que había sido escrita tan solo unos pocos días antes de que Jacob falleciera.

Con el estómago lleno de mariposas, comenzó a leer. Para cuando había llegado al final, no podía dejar de llorar, sus lagrimas le corrían libremente por la cara. Por primera vez, desde que tenía nueve años, Sophia Maria Jones se sintió completamente libre de las cadenas de su pasado. Y enferma de preocupación por su futuro, un futuro que debería incluir a Harry Styles.





17 de agosto de 2009

Querida Sophia:

Con algo de suerte, no me recordarás en absoluto. Pero yo no puedo olvidarte. Cómo podría? Es la agonía del recuerdo lo que ahora me lleva a escribirte. No podía dejar este mundo sin poner por escrito en papel todos mis pensamientos y sentimientos concernientes a nuestro breve encuentro tantos años atrás.

Mi nombre es Jacob Barnes. Aunque no lo creas, tu y yo compartimos unas pocas palabras y un pedazo de acera juntos, en las secuelas de un horrible accidente en el día de tu noveno cumpleaños. Yo perdí cuatro dedos ese día, pero sé que tu perdiste mucho más que eso. Lamento muchisimo tu pérdida.

Por favor, debes saber que he querido buscarte durante años. Debería haberlo hecho hace mucho tiempo. Al principio me dije a mi mismo que eras demasiado joven para entender. Cuando creciste, me convencí a mi mismo de que había pasado demasiado tiempo como para desenterrar esto. Ninguna de esas excusas era cierta; simplemente, fui un cobarde.

He intentado mantenerme al tanto de tu bienestar, a fin de asegurarme de que te las estabas arreglando bien. El año pasado vi en tu periódico local que  ibas a casarte con el Dr. Harry Styles. Felicitaciones! Espero que la vida de casada te este tratando bien. Mi corazón saltó de alegría cuando vi su foto. La sonrisa de tu rostro me decía que de algún modo habías logrado superar el gravoso peso que te había quedado la noche que nos conocimos. Qué peso? El peso de la culpa de haber causado el accidente que se llevó las vidas de tu familia.

Por desgracia, ese peso nunca debería haber estado sobre tus espaldas. Me correspondía por derecho a mí.

Espero que algún día tengas la oportunidad de conocer a mi hijo, Alex. Él es la alegría más grande que jamás he conocido y, para mi dessicha, mi culpa y mi vergüenza están atadas a él de forma inexplicable. Permíteme explicarlo.

Dulce Mala Fortuna (Harry Styles)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora