— ¡Felicidades, es un niño! Está saludable y tiene un buen tamaño para su edad, no parece que vaya a existir complicación alguna en este embarazo señores Jung-Lee —. El médico sigue pasando el ultrasonido por el abdomen ya abultado de Taeyong para sacar las fotos de la ecografía. Yo por mi parte quiero empezar a saltar por todo el consultorio y luego llamar a Mark para darle la excelente noticia.
Mi esposo me observa con una sonrisa tonta desde la camilla y cuando nota mi emoción niega con diversión, desde que me di cuenta de que otra vez estaba embarazado hemos estado hablando de qué queríamos que fuera, mientras que Taeyong deseaba una niña, yo quería un chico, uno que pudiese llamar mío y al cual vestir a juego con Changbin; en fin, hacer todo lo que nunca pude hacer con el angelito Hongbin.
— Ah... yo quería una niña para que su padre y su hermano la consintieran en todo —. El embarazado hace un puchero tierno pero a pesar de su dramatismo puedo notar que está tan emocionado como yo por tener otro hijo.
Aún antes de que Taeyong me engañara solíamos planear nuestro futuro juntos y ambos concordábamos en que queríamos por lo menos tres hijos, su sexo en realidad no importaba pero deseábamos tener una familia medianamente grande, en la actualidad y a pesar de los baches por los que hemos tenido que pasar, los dos seguimos deseando lo mismo.
— Bueno pues Felix tendrá que acostumbrarse a que haya otro niño en la casa —. Y la sonrisa en mi rostro solo se agranda más, no por la mención de Felix, eso nunca, si no porque por fin podré malcriar a mi propio hijo y no a mi sobrino.
— Iré por unas tijeras para cortar las fotografías, mientras tanto puedes ayudar a tu pareja a limpiarse el gel —. Dice el médico antes de salir del consultorio con rapidez.
— Quédate acostado, hoy dado que estoy muy feliz te voy a mimar con todo lo que desees —. Alcanzo unas toallas de papel desechables que el doctor había dejado a nuestra disposición y comienzo a quitar los residuos del líquido pegajoso del estómago de mi pareja.
— Mark estará tan emocionado... aunque bueno, de seguro no lo demostrará hasta que le hagamos una prueba de paternidad al niño... pero estoy seguro de que cuando se de cuenta de que no estoy mintiendo lo va a consentir como si fuera otro hijo suyo —. Una de las manos de Taeyong va a dar a mi cabello y comienza a acariciarlo como si se tratara de un cachorrito, lento y con amor.
— Sí... creo que todos en general estaremos más felices cuando eso suceda —. Mi sonrisa cae un poco pero continúo con mi labor sin detenerme.
Taeyong hace una mueca pequeña, justo como si le acabara de dar una bofetada pero no puedo hacer nada, también hemos hablado de esto recientemente y le dejé en claro que la confianza entre nosotros no se ha restaurado ni mucho menos, ese proceso toma años en la mayoría de los casos y no somos la excepción.
— Lo sé... aunque de verdad me encantaría que volvieras a confiar en mí como lo hacías en el pasado —. Cuando está lo suficientemente limpio le bajo la camiseta holgada que está usando (que en realidad es mía) y lo ayudo a ponerse en pie.
— Trabajaremos en ello, pero sabes que es difícil para mí cuando cada vez que miro mi muñeca veo la cicatriz del accidente, y siempre que miro a Felix con sus pecas que definitivamente no sacó a mí —. Arreglo su cabello de paso puesto que el estar acostado se lo había enredado en proporciones épicas.
— Lo entiendo, de verdad, y sabes que lo siento con todo mi corazón, voy a estar ayudándote a volver a confiar porque eso fue lo que hiciste conmigo todos estos años, me ayudaste siempre sin importar qué tan posesivo y celoso fuera —. Justo después sonríe un poco y esperamos juntos a que el médico vuelva para podernos ir.
Recientemente Taeyong ha mejorado casi a un cien por ciento y es mucho menos inseguro que cuando lo conocí, ahora no tiene esa necesidad compulsiva de tenerme a su lado todo el tiempo ni tampoco de pensar que todo aquel que me rodea compite por mi amor, eso solo ha hecho que lo quiera cada vez un poquito más.
— Hyunnie... te amo —. Susurra de la nada y sus brazos se enrollan a mi alrededor con una sensualidad propia de él que tanto conozco.
— ¿Hmm? ¿Y eso a qué viene? —. Pregunto para molestarlo mientras que coloco mis manos en su cintura, reduciendo nuestro espacio corporal todo lo que su abdomen de cuatro meses me lo permite.
— Porque sí —. Se para de puntillas hasta que sus labios se rozan con los míos pero ninguno de los dos da la iniciativa para besarnos, no, a los dos nos encanta los juegos preliminares.
— Ah, eres una pequeña cosita endiablada —. Saco mi lengua y la paso por su labio superior y él aprovecha para mordisquearla un poco.
— Es una lástima que estemos en el hospital... ¿qué te parece si cuando volvamos a casa celebramos de manera más... íntima la noticia de nuestro bebé? —. Sus ojos están nublados con pasión y anhelo, ¿y quién soy yo para negarme a sus deseos?
— Me parece una de las mejores ideas que has tenido en la vida cariño —. Escondo mi rostro en su cuello y comienzo a lamer con dedicación el lugar detrás de su oreja, ese sitio que sé que le encanta tanto.
Taeyong se aferra con más fuerza a mi cuerpo y suelta un pequeño gemido que hace que toda la sangre de mi cuerpo viaje hacia el hemisferio sur.
— ¡Listo! Aquí tienen sus fotografías en tamaño pasaporte, hay cuatro tiras por si quieren regalar algunas a sus... cono... cidos —. De inmediato Taeyong y yo nos separamos como si nuestro contacto quemara y un silencio incómodo se apodera del consultorio.
Sé que mi rostro está color rojo encendido y no necesito mirar a mi esposo para saber que está en las mismas condiciones que yo.
— Lo sentimos —. Masculla el embarazado y los dos hacemos una reverencia pequeña.
— No se preocupen, he visto a parejas hacer cochinadas aquí mismo en esa camilla, ustedes más bien no me molestaron en lo absoluto —. El hombre asiente en nuestra dirección para luego dejar las dichosas fotografías en mis manos.
— Gracias —. Le respondo, y aún así sé que el sonrojo tardará bastante rato en desaparecer.
— De nada, ahora si me disculpan, tengo más pacientes qué atender —. Nos despide con la mano y es entonces que Taeyong y yo salimos del consultorio con sonrisas cómplices en nuestros rostros.
Pasamos de largo el área de pagos puesto que como Taeyong trabaja en este mismo hospital la atención médica es gratuita para él, algo que nos va a ser bastante útil en estos meses por venir.
— Así que... ¿qué dices? ¿Vamos a casa a celebrar? —. Pregunta con un tono coqueto de voz mientras que acaricia mi brazo de arriba hacia abajo con una de sus manos.
— Tú y tu calentura —. Ruedo los ojos de mentiras para luego dejar un besito rápido sobre sus labios. — Vamos, aunque esa celebración tiene que esperar, acuérdate que Mark está cuidando de Felix y de Changbin a la vez, probablemente no nos va a dejar saltar a la acción de una vez —.
— Dioses Hyunnie, Mark parece más tu esposo que yo —. Se carcajea un poco y juntos nos acercamos a la parada de taxis para tomar uno.
— ¿Hmm? Pero si tú tienes más beneficios —. Dejo mi mano caer hasta su espalda baja, muy cerca de su trasero.
— No juegues con fuego, mucho menos cuando sabes que no puedo saltar sobre ti como deseo apenas lleguemos —. Le da un leve golpecito a mi mano y no puedo evitar reírme un poco.
— Pero la espera solo hará el momento aún más exquisito —.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~
OFICIALMENTE ACABO DE TERMINAR EL COLEGIO ❤️❤️❤️❤️❤️❤️❤️❤️❤️❤️
El capítulo está corto y parece relleno pero en realidad no lo es, quería dejar un momento fluff del Jaeyong porque casi no han tenido y necesitan disfrutar de este embarazo... antes de que vuelva el último drama de la historia porque... estamos a muy pocos capítulos de que acabe 💔💔💔💔
Nos leemos ahora sí muy pronto!
ESTÁS LEYENDO
Cheater
Fiksi PenggemarTaeyong cometió el peor error de su vida, y ahora deberá pagar caro por ello. Advertencia ⚠️ ~ ANGST, MUCHO ANGST ~ Cambio de personalidades en los personajes. ~ ES JaeYong. Siempre lo va a ser aunque haya drama por todo lado. ~ Si no te gusta la...
