12.
Lux
Entonces, a medida que pasa la noche, a medida que la inspiración me abandona y me frecuenta, se me filtra por la nariz aquel olor a nácar, a latas y spray. A la risa de los chicos junto con el sonido infectante de los sacudones de las latas que contienen color mezclándose dentro.
Es corrosivo, malditamente corrosivo.
―Después de comer, ya no hay dolor ―en las manos de Huxley están los planes.
―Sólo lo sentí en el momento ―la voz de Boomer se amortigua perfecto con el rugido del motor encendido de la camioneta a la cual Rocco nos hizo acreedores.
―Mmm ―y en mis manos, está la creatividad y la capacidad de plasmar lo que somos, en la pared. Gruño, inclinando un poco mi cabeza, pensando en lo que le falta.
"Clowns"
Finalizo la inscripción al ritmo del saxofón dueño de la rola que se reproduce desde los parlantes de nuestro nuevo transporte, un antiguo camión de helados lleno de grafitis, y con un gran payaso terrorífico en la parte trasera que apunta con su dedo y su uña podrida a cualquiera que se le coloque en frente, como diciendo, "Eres el siguiente".
Rayo mi firma en un costado para luego montarme en el camión junto a Huxley quien me comparte su porro mientras Boom arranca el auto.
A una esquina de mi casa, se nos cruza por la mente encender la canción del carrito la cual venía incluida y los ojos se me cansan solos. Mis párpados se duermen haciendo que mi estado de ánimo se eleve. El mundo se mueve a los pies de la canción intimidante de un carrito de helados visitando el vecindario.
Esta noche la boca me huele a cenizas.
Y aunque la arrogancia de la gente nos tumbe a la deriva, Hux, Boom y yo, somos un tren que funciona con humo y heroína.
Finalmente, ajusto mi mochila llena de sprays en mi hombro y bajo del carro.
―Nos vemos en clase ―Boomer se despide, tirándome en la cara un pañuelo que casi olvido.
―Adiós, payasito ―se carcajea Huxley.
Levanto mi mano, y giro, conservando el porro, empuñando la tira de mi maleta, haciendo camino hacia mi ventana, la cual dejé abierta antes de salir.
No mentiré, estoy inspirado esta noche, no quiero dormir tan rápido, pero el tiempo es lo más bonito, y ni siquiera existe.
Impulso mis pertenencias por encima del ventanal para luego subir yo. Una vez dentro de mi habitación, me deshago de mi camisa manchada de colores neones. Jax mueve su cola recibiéndome de vuelta en casa y yo acaricio su cabeza, dándole un par de croquetas en forma de estrellas.
Desato las agujetas de mis zapatos y me los retiro, junto con mi pantalón. Me percato de mi reflejo en el espejo. Mi cicatriz, en el pecho, es inmensa, no se ha curado totalmente, pero no me molesta, tal vez pueda adornarla luego.
Reviso mi teléfono y expulso humo de mis fosas nasales.
"Alguien te observa, payaso"
-Neo.
Observo la imagen que me envió minutos antes, la situación que está capturada en la fotografía es de hace media hora, cuando pinté aquella pared con los chicos.
"¿Qué puedo decir? Todo lo hago en grande"
Tecleo en respuesta.
De la nada, las cortinas se iluminan en tonos rojo y azul. Me aproximo a la ventana y corro un poco la tela. Una patrulla se estaciona en el pórtico de la casa contigua, casa que hasta hace ayer, estaba vacía.
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LUX
Mistério / SuspenseAmnesia, es lo que me define, aburrimiento, es lo que me reina, y muerte, es lo que grito cuando salgo de caza.
