Capítulo 18: Tomando decisiones
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Yatziri sonrió un poco al sentir que Zahir estaba cerca, se había despertado de pronto en medio de la noche. Se sentó con cuidado poniéndose su abrigo sobre los hombros antes de observar al carnívoro que debía cuidar.
El olor a sangre no era de su amigo así que supuso que tal vez se había encontrado con alguna hormiga, se paró estirándose un poco mirando hacia las estrellas por pocos segundos antes de empezar a caminar. Podía escuchar a Zahir cavar en la tierra.
-Zahir...- murmuró acercándose, el omega solo la miró unos segundos antes de volver a cavar, Yatziri ladeó su cabeza notando al animal envuelto en los abrigos de su omega. Tragó en seco antes de acercarse y arrodillarse, acariciando suavemente las orejas del pequeño. -Era un niño. - murmuró con tristeza. A veces algunos niños se perdían en el bosque y si no sabían que olor seguir, podían ir por el camino equivocado. Muchas veces sus padres lograban encontrarlos antes de una tragedia pero si las hormigas encontraban antes a los pequeños no había mucho que hacer.
Pero había algo raro en el aroma del pequeño ternero.
-Su nombre es Libre. - Zahir al fin se dignó a hablar, el pozo que había logrado cavar no era tan profundo como el de Kael pero no tenía tanto tiempo, sus uñas se encontraban con tierra bajo ellas y algunos de sus dedos sangraban un poco. La joven agarró su mano entre las de ella antes de limpiarlas con su abrigo, el omega se quedó quieto pero la dejó hacer mientras bajaba la mirada al suelo.
Sabía que estaba siendo duro y distante con ella, por la marca tenía la necesidad de estar cerca y se sentía mejor ante eso. Pero no podía evitar sentir también que había traicionado sus sentimientos al hacer que se marcaran y, además, le había quitado la posibilidad a su amiga de unirse a un o una omega que realmente la amara.
Porque Yatziri era maravillosa. Era dura y a veces bastante terca, pero no dejaba de ser una mujer fuerte y hermosa. Una mujer que él no debió haber apartado en un momento de debilidad de ambos.
-Las hormigas tienen cautivos a niños. No sé porque pero esas paredes que no son hormigueros contienen prisiones, el pequeño escapó de ahí.
Siempre pasamos tan cerca, Yatziri... ellos nos llaman hombres libres y somos como un cuento.
Joder... era solo un niño... ¿Cuántos niños y personas tendrán ahí? ¿Nos atacan para evitar que vayamos a ver qué es lo que pasa? ¿Para qué lo evitemos?
Le pusieron una marca en su piel... como se marcaba al ganado en el pasado...- murmuró antes de apoyarse en ella abrazándola.
Quería pedir perdón pero se tragó sus palabras.
Sintió su mano en su cabello y la dejó acariciar su cabeza sin decir nada. Aún debía darle un entierro digno a Libre, todos los años pasarían por ahí y podría dejar flores. Si hubiera sentido el olor antes, si hubiera lograr descifrar que era, si hubiera corrido más rápido tal vez hubiera tenido tiempo.
Si Kael hubiera estado tal vez hubiera sabido que hacer...
Yatziri lo abrazó con fuerza y él le devolvió el gesto unos segundos antes de apartarse sin mirarla, volvió a mirar el cuerpo del niño.
-Te ayudo a cavar. - ella susurró al fin poniéndole una mano en el hombro. Zahir la miró a los ojos y terminó por asentir.
Tardaron bastante en hacer un pozo lo suficientemente hondo. Zahir dejó con cuidado el cuerpo del niño rodeado con sus mantas en el fondo de este antes de que ambos empezaran a enterrarlo.
Aunque ya podía sentir el sol sobre su nuca, prendió fuego sobre la tumba dejando caer algunas flores rosadas sobre este, arrodillado.
Con el sol y el fuego, el alma en paz del niño podría elevarse.
Había tomado una decisión. Estaba mal, tal vez. Miró de reojo a Yatziri quien observaba el fuego.
-Cuida que Ockel no haga nada malo y si lo hace, es tu deber dar el castigo correspondiente. Tú y Yadel deben encargarse de llevar a la manada a salvo hacia el lugar de encuentro.- se paró respirando profundo y con expresión seria -Y por favor, pídele a tu tío que cuide a Ismael como que si fuera el nieto de su mejor amigo. Ismael será quien me preceda. - miraba hacia las llamas rojas y naranjas, apretando los puños con fuerza.
No debería irse, debía cuidar del hermano menor de Kael y de su tribu, pero una gran parte de él quería averiguar que había detrás de ese alambrado.
- ¿Que harás?- Yatziri se levantó, algo alarmada al escucharlo. Se sentía a una despedida y eso no le agradaba en lo absoluto, además que la hacía sentir nerviosa. Esa sensación de querer protegerlo de todo la embargaba y que quisiera irse lejos de ella le dolía.
Pero tal vez esa sensación se debía a sus sentimientos y a su unión.
-Debo averiguar que sucede. Iré a la que todavía no está completa. - No debería irse sin dar explicaciones, sin esperar a que todos despertaran y aclarar el asunto. Pero Yatziri podría hacerlo, no quería ver que decepcionaba a la gente que debía cuidar.
Tampoco quería saber si Ismael se sentiría de alguna forma traicionado con su abandono, si ya estaría dudando de él a pesar de ser solo un niño.
-Zahir...- ella agarró su hombro con fuerza por varios segundos antes de soltarlo. Zahir podía sentir su aroma, no estaba de acuerdo en lo absoluto que fuera solo y estaba preocupada, pero no podía cambiar de opinión. Se apartó haciendo que lo suelte.
-Lamento que seas tú quien deba dar las explicaciones. - miró hacia otro lado. Sentía que si la miraba dudaría, no quería que ella viniera con él porque no dejaría a su manada sin quien pudiera controlar a la hormiga sin recuerdos.
-Vuelve pronto. Nosotros seguiremos el camino que ya conoces...- ella suspiró, rindiéndose. Había alzado sus feromonas de manera inconsciente para tratar de doblegarlo pero el aroma suave al estar tan seguro la hacía ceder demasiado fácil. Ella parecía más afectada por los aromas que él.
-Lo haré...- sonrió un poco antes de acercarse y besar su mejilla, dio unos pocos pasos hacia atrás y miró la tumba. Con cuidado cortó una de las flores cercanas y la dejó sobre la tierra antes de empezar a correr.
Yatziri lo observó alejarse dando un fuerte suspiro, miró hacia el fuego y acomodó algunas piedras alrededor de él antes de caminar despacio hacia donde la aldea dormía.
Varios ya estaban despiertos, no tardó en divisar a su tío quien ya estaba repartiendo algunas hojas para los omegas. Incluso los niños que aún no habían pasado un celo, las masticaban por si las dudas.
Algunos solían dejar de tomarlas al llegar al lugar de encuentro con las otras manadas, en el lugar seguro normalmente se hacían las uniones. Había algunas que se hacían por sentimientos, otras por necesidad y unas cuantas también solo porque se consideraban lo suficientemente fuertes como para estar con el otro.
Algunas uniones no eran más que solo entre compañeros de lucha, sin amor o atracción sexual de por medio. Solía notarse porque solo tenían intimidad en el celo y casi nunca olían al otro.
Yatziri suponía que estaba en la calificación de estas últimas, Zahir necesitaba estar marcado para poder estar seguro en lo celos si es que por alguna razón no podía consumir la medicina y, también, para hacerla a ella líder.
- ¿Y Zahir?- al escuchar a su tío lo miró. Suspiró negando con la cabeza.
-Se fue, pero volverá. Me pidió que te dijera que cuides a Ismael como que si se tratara del nieto de su amigo- se limitó a decir. El niño mencionado seguía dormido, solo los adultos estaban despiertos ordenando todo para partir.
Ockel seguía atado contra el árbol dormido profundamente.
Yadel dio un gruñido molesto. No podía entender en lo absoluto a ese muchacho, había creído que sería un buen líder pero desde que Kael había muerto sus emociones que tanto había logrado manejar se habían disparado hacia todas las direcciones.
Zahir tomaba decisiones como que si fuera un omega aislado y no el líder de toda una manada.
- ¡Ese niño me está hartando! Desde que Kael falleció solo va de mal en peor...- no le importaba que la manada escuchara lo que estaba diciendo, pero nadie se inmuto. No eran personas que se entrometían fácilmente y era fácil ignorar cuando estaban preparando todo para moverse de nuevo.
-Está de luto.
-El luto no puede ser una excusa por siempre...- apretó los puños antes de alejarse sin dejarla decir nada, yendo directo hacia Ismael para despertarlo. Pese a todo, haría caso a su petición. Zahir seguía siendo el hijo del que había sido su mejor amigo aunque no dejara de decepcionarlo.
Ese omega se estaba volviendo débil, negó con la cabeza. A pesar de que los omegas y alfas podían llegar a ser tan fuertes por igual, el liderazgo de la manada siempre había estado a manos de alfas.
Pero Zahir era carnívoro.
Yadel suspiró mirando de reojo como su sobrina caminaba hacia la hormiga y lo despertaba haciéndolo levantarse. El alfa carnívoro hizo caso de mala gana pero dejó que ella atara sus muñecas antes de seguirla.
El adulto respiró profundo pensando que esa hormiga era demasiado obvia con la atracción hacia Yatziri, aunque ella ignoraba ese hecho o todavía no se había dado cuenta.
-Ismael. - lo llamó moviendo su hombro. El pequeño conejo aún no tenía un olor definido a omega o a alfa, pero seguramente antes de los trece años ese aroma se terminaría de definir.
El niño abrió los ojos sentándose, tensándose un poco al verlo. -Zahir no ha vuelto aún, así que viajaras al lado mío. - explicó con cuidado acariciando el cabello del menor.
Ismael solo apretó los labios y asintió, transformándose en seguida en su forma animal sin replicar y dejando que Yadel lo alzara poniéndolo sobre su hombro. Acarició las orejas del pequeño conejo antes de empezar a caminar ayudando a algunos a terminar de acomodarse.
Mientras tanto Zahir corría en el bosque alejándose lo más rápido que podía, recordaba a donde habían visto el lugar cercado "nuevo" por el cual habían tenido que cambiar de recorrido.
Tal vez debería viajar dos días para llegar pero esperaba poder hacerlo y volver con algunas dudas resueltas. Él solo no podría liberar a muchas personas pero al menos podría averiguar qué tan grande y a cuanta gente contenían esas cárceles para personas herbívoras.
¿Por qué las hormigas tenían que ser tan crueles?
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Gracias a quienes leen
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Carnívoro
RandomLuego de la guerra, solo existen los omegas y alfas que tiene una forma animal además de la humana. Todos carnivoros. Los animales reales se han extinto y solo han quedado los insectos. Pero aún así en la mesa de cada familia se sirve carne. ¿Es r...
