Saliendo de la ciudad.
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Conseguir permisos para pocos días después de entrar era difícil. Mile pudo conseguir uno para buscar sus cosas en la ciudad donde residía anteriormente y Jade simplemente pidió volver por trabajo. En solo dos días ya estaban preparando todo para irse, pensando cómo podían llevarlo de polizón.
Entrar a una persona ilegalmente era relativamente fácil, sacarla costaba un poco más.
Tal vez debería sobornar a personas y esa idea no le gustaba demasiado, que sus padres se hubieran movido así toda su vida no quería decir que él también lo hiciera.
Esos dos días el chico se había mantenido tranquilo de forma sorpresiva, había comido todo lo que le daban y se quedaba dentro de la habitación sin escapar. Observaba todo, jugaba con las luces y apenas entendía que era un televisor.
A veces lo había visto mirar por la ventana, oculto tras las cortinas como esperando que las personas de afuera lo vieran y atacaran.
Las dudas solo habían aumentado, porque atacaban a esas manadas, porque no se había hecho pública su existencia.
Cuando las ciudades se crearon el mundo de afuera estaba contaminado y era hostil, con los años las plantas volvieron a crecer y los insectos sobrevivientes se adaptaron. Décadas pasaron antes de que empezaran a crecer mejor los bosques.
¿Cómo habían vivido las personas que habían quedado fuera de las ciudades? Aquellas que tuvieron que acostumbrarse a todo, estando en un terreno donde no podrían vivir dignamente. Tal vez para esa gente fue un alivio que los árboles salieran, tal vez habían aprendido a sembrar y recolectar. A seguir los cursos de agua y cuales eran dulces para beber.
¿Tendrían pozos para sacar agua? ¿Tenían campos de cultivo? ¿Por qué la mayoría eran herbívoros mientras que en las ciudades solo había carnívoros?
—No te muevas, te diremos cuando puedas hacerlo. — Mile sonrió un poco mientras lo ayudaba a ingresar a la caja, le dio el respirador con oxígeno para evitar que se ahogara. Zahir lo observó unos segundos antes de asentir y seguir sus indicaciones. El médico respiró profundo mientras cerraba, saliendo de la parte de atrás de la camioneta dejando que Jade entrara a acomodar todo.
Subió al asiento del copiloto poniéndose el cinturón, agarrando su permiso y sacándolo de su cartera para dejarlo al alcance rápido. Jade subió un rato después.
Ambos se miraron antes de ver al frente, el alfa empezó a manejar. Ninguno de los dos dijo nada, tal vez estaban demasiado nerviosos.
Llegar al muro les llevó mucho tiempo, mostraron los permisos y pasaron sus tarjetas. Jade apretó más el volante mientras uno de los guardias inspeccionaba que no hubiera nada raro.
Cuando la luz se volvió verde y el portón se abrió Mile no pudo evitar sonreír.
Jade aceleró un poco y una vez en el camino aumentó la velocidad, una vez que llegaron lejos estacionó a un lado del camino, sabía que era poco transitado así que no tendrían verdaderos problemas.
Mile bajó y fue hacia atrás, quitando las cosas antes de abrir la caja, tocando el hombro del chico que despertó enseguida sentándose. Zahir no aceptó ayuda para salir, haciéndolo detrás del omega mayor en años.
—Siéntate adelante, tienes que ver el camino ¿Reconoces este lugar? — Mile abrió la puerta del copiloto dejando que este entrara, cerrándola después para sentarse en los asientos de atrás.
Zahir observó con seriedad mientras tiraba un poco del cuello de su camisa, usar ropa de “extranjeros” no le agradaba demasiado pero sabía que era lo único que podían ofrecerle. Abrió la ventana y aspiró profundo incorporándose, sacando casi medio cuerpo de la camioneta.
—Sí, lo reconozco. Pero nos instalamos lejos de los caminos, hay que adentrarnos al bosque. — murmuró levemente, volviéndose a sentar como dudando de lo que decía.
—Iremos al camino más cercano y luego caminaremos. — Jade resolvió antes de volver a arrancar. Zahir iba dando algunas indicaciones de vez en cuando, para evitar que se alejara del lugar donde querían llegar.
Pasaron casi tres horas antes de que el omega les pidiera parar. Era un camino del cual casi no quedaban rastros, de tierra aunque y apenas seguía siendo un camino.
Zahir bajó rápidamente sonriendo, aspirando el aroma como que si le alegrara sentir el bosque.
Mile no sentía realmente olores particulares, los árboles, el río. Todo se amontonaba y solo podía sintetizarlo diciendo “olor a bosque”. Miró hacia Jade notando que él también había bajado y miraba a su alrededor.
—Dame tu libreta. No puedo dejarlos dar ubicación así que deberán dejar los celulares. — Zahir los observó con seriedad.
—Ey… espera. No. — Jade negó con la cabeza casi enseguida, Mile suspiró con fuerza antes de sacar su libreta y su lapicera dándoselas a Zahir, dejando luego su celular en la camioneta para después voltear hacia el otro.
—Sé que es una locura, una locura muy grande. Pero puedes quedarte aquí, regresaré. — prometió agarrando su mano con cariño. Jade suspiró con fuerza y besó su frente.
—Eres joven y crédulo, te acompañaré. — sonrió levemente antes de dejar también su aparato. Zahir no pudo evitar desviar la mirada al verlo abrazar un poco al otro omega, le recordaba alguna forma a su relación con Kael.
Tal vez si él hubiera nacido alfa las cosas hubieran sido distintas. Tal vez él seguiría vivo. Pero no era momento de llorar en la leche derramada.
Empezó a caminar agarrando más la pequeña libreta empezando a caminar.
Agradecía de alguna forma los zapatos, eran más cómodos y resistentes de lo que creía.
Mile respiró profundo agarrando más la mano de Jade, siguiendo al omega notando sus movimientos. Era realmente ágil y parecía guiarse más por los aromas que por la vista, lo cual era bastante impresionante tomando en cuenta que él sentía que todo olía igual.
El cansancio no tardó en llegar luego de un tiempo pero Zahir no se detuvo.
—Es realmente lejos. — susurró suavemente Mile hacia Jade sintiendo sus pies doler un poco, dos horas caminando y parecía que aún había camino.
—O tal vez estamos dando vueltas. — Jade suspiró tratando de saber por dónde habían ido antes pero se le era imposible.
—Mi pueblo está lejos, no damos vueltas. — Zahir resopló antes de trepar a uno de los arboles saltando hacia el otro, Mile no pudo evitar una leve risa caminando más rápido.
— ¡Ey, nosotros no podemos hacer eso! — Se medio quejó mirando para atrás un poco para verificar que Jade seguía su paso, lo cual hacía de bastante cerca.
— ¿Qué animales son ustedes? — Zahir se detuvo en una rama, mirándolos desde arriba con la respiración algo agitada por haber estado saltando. Lo disfrutaba pero gastaba más energía en ello.
—Soy un tigre, normal. De esos naranjas con rayas negras. Jade es un lobo — explicó volviendo a agarrar la mano de su pareja, Jade asintió acariciando levemente el cabello desordenado del menor prefiriendo no meterse en la plática.
— ¿Tigre? — Zahir se sorprendió un poco, observó hacia otro lado con tristeza antes de empezar a avanzar más rápido. Escuchó la queja del otro omega pero no le importó mientras seguía corriendo y saltando entre las ramas.
Jadeó y saltó al suelo al fin, se acercó despacio a la tumba del que había sido sin duda el amor de su vida.
Cortó una de las flores azules que estaban floreciendo cerca y dejó que cayera sobre la tierra obviamente removida. Apretó levemente los labios sintiendo sus rodillas temblar, sentía de nuevo ese nudo en la garganta.
Creyó que estaría listo para ver ese lugar de nuevo pero no.
Mile se acercó al llegar, observando curioso el lugar pero luego mirando hacia donde estaba parado Zahir. Miró hacia Jade quien suspiró. Era una tumba.
— ¿Era amigo tuyo? — Mile se acercó unos pasos, quedando a su lado pero a un paso atrás de él.
—Según la tradición, solo la pareja puede dejar flores de distinto color. — murmuró Zahir terminando por arrodillarse, apoyando sus manos en la tierra tragándose las lágrimas mientras respiraba con fuerza tratando de contener todo el torrencial de emociones.
— ¿De qué color dejan las personas que no fueron su pareja? — Mile se mantuvo en su lugar notando que Jade se había quedado pocos metros de ellos como dándole espacio. Tal vez él debería hacer lo mismo.
—Rosadas. — murmuró suavemente.
Mile observó a su alrededor antes de sonreír levemente, caminó por el camino que los trajo solo unos metros. Había visto una enredadera con flores rosadas, agarró algunas y las llevó hacia allí, dejándolas caer sobre la tierra removida.
Zahir se levantó y lo observó, Mile sonrió un poco.
Tenía ganas de abrazarlo pero sabía que él no era Kael. No sentiría lo mismo, no sentiría su corazón latir con fuerza y solo se sentiría peor.
—Espérenme un momento, por favor. — murmuró antes de negar con la cabeza presionando el puente de su nariz con los dedos. Se alejó de la tumba dejando a los dos extranjeros ahí.
Jade se acercó a Mile y lo abrazó un poco besando su mejilla con suavidad.
— ¿Crees que lo hayan matado personas de la ciudad? — Preguntó bajo el omega acariciando levemente el brazo que lo rodeaba antes de alzar su mirada para ver los verdes del otro. Jade no respondió la pregunta y solo besó su frente con ternura.
—No tenemos la culpa de ello. Con suerte podremos resolver todo esto una vez que se haga público. — murmuró sinceramente dándole un pequeño beso en la nariz. A veces se sentía algo culpable de ver a Mile como lo hacía, tal vez la marca tenía mucho que ver pero eso no evitaba que pensara que el joven tenía mucho por crecer y experimentar. No estaba seguro si él le pediría disolver la marca o solo lo haría sin decir nada, aunque ese no era el estilo de Mile.
Jade estaba por decir algo más cuando sintió un fuerte golpe en la cabeza, hubiera caído al suelo si no fuera porque Mile lo agarró.
— ¡Jade! — Gritó preocupado sosteniéndolo entre sus brazos y poniéndolo en el suelo, no pudo mirar hacia otro lado cuando sintió también un impacto en su cabeza que lo dejo en negro.
Zahir jadeó sosteniendo con lo que los había golpeado, lo soltó y arrancó una hoja de la libreta empezando a escribir con cuidado. La dejó sobre el pecho de Jade para luego revisar que su herida que sangraba no lo hacía en profundidad, rompió un poco su propia camisa y vendó al alfa antes de mirar hacia el omega.
Este no sangraba así que lo alzó con facilidad y empezó a correr.
Tenía apenas una media hora o con suerte una hora, antes de que el alfa despertara.
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Gracias a quienes leen!
gardenne
RumikoHatsune
fanita1008
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Carnívoro
SonstigesLuego de la guerra, solo existen los omegas y alfas que tiene una forma animal además de la humana. Todos carnivoros. Los animales reales se han extinto y solo han quedado los insectos. Pero aún así en la mesa de cada familia se sirve carne. ¿Es r...
