Omnisciente
Los labios de Sebastián se sentían más dulces que de costumbre, era como probar un dulce muy costoso, lo saboreas pero con mucho cuidado de que no se acabe.
Así era el beso que se estaban dando ambos chicos sobre el sofá en la sala de esa cabaña, uno dulce. Cada roce en su cintura provocaba que su piel se erizara, Sebastián estaba siendo tan malditamente tierno en ese momento.
-deberíamos subir-la respiración de Jean está muy agitada
-si, vamos
El menor intento pararse para subir a la habitación pero el alfa lo tomo por la cintura y lo llevo arriba cual princesa. Era una imagen algo graciosa.
Sus risas se oían, estaban felices y no por que uno se lo exija al otro sino por que ambos querian estar felices, querian estar juntos.
Jean fue recostado en la cama con mucha delicadeza. La cama era bastante grande y muy suave. Completamente perfecta pensó Jean.
Sus miradas se conectaban por si solas, estaban muy cerca . El omega tomó a su novio por el cuello y comenzó la sesión de besos apasionados. Sebastián estaba con una pierna en medio de las de Jean acariciando sus mejillas en el beso, haciendo juegos con su rodilla en su miembro. Sus lenguas hicieron presencia provocando la pelea en sus bocas.
El mayor de ambos se separo y bajo con los mismo besos calurosos el cuello de su amante, Jean entonces se sentó sobre la cama y aprovecho para quitarse su camiseta, intentó besar de nuevo al alfa pero este se apresuró y también se quito la camiseta para luego bajar a la parte baja de su abdomen, la corriente que sintió Jean en ese momento no daba crédito a los rápidos movimientos en la boca de Sebastián, tiro la cabeza hacia atrás en modo de ahogar su placer. Le estaba dando una mamada.
Para empezar a desabrochar el pantalón del menor no necesito más que sus dientes era un gran experto.
- que lindo eres así sonrojado -dijo el mayor con una sonrisa ladina y con su pene en la boca, incluso llegaba a molestar al castaño quería que se ocupará más de su placer que de estar con chistes ¿como podía hacerlo sentir tan bien? ¿Que poder tenía sobre el?.
Disfrutar de ese delicioso pedazo de carne en la parte baja de Jean era algo que vamos solo el tenia derecho a saber, solo Sebastián podía tener a Jean. Solo el podía ver sus expresiones con gran orgullo de saber que eran sus acciones las que lo provocaban, pues sus gemidos y jadeos no tardaron en escucharse, era la más melodiosa música que jamás nadie escuchara, solo él.
Apretaba las sábanas, mordía su labio inferior para acallar los sonidos sucios que hacia su boca, arqueaba la espalda pero no podía evitar sentir su omega retorcerse entre todas las sensaciones que experimentaba su cuerpo.
Es increíble, todo lo que hace me gusta y el como me mira es... Dios no se decirlo, estoy muy excitado.
Jean en sus adentros escuchaba a su conciencia, que le decía que siguiera, que hiciera con el alfa todo lo que quiera pues también está más que dispuesto a unirse nuevamente haciendo el amor.
-¿en que piensas? - desvío su mirada del techo para ver los ojos miel de su enamorado - si no quieres hacer esto no hay pr-
-¡no, no es eso! -interrumpió el menor - ¡yo quiero!
La sonrisa que provenía del azabache fue seguido por un beso por parte del castaño. Sebastián Acaricio otra vez, se quito los pantalones llevándose los bóxer, Jean no tenía nada desde hace rato. Este abrió las piernas dejando más a la vista su intimidad a lo que el mayor se acomodo entre estas (otra vez) pasando besos húmedos en sus muslos.
-¿te dije que estoy en celo?-inquirió el castaño llamando <<toda>> la atención.
El alfa subió rápidamente su mirada hacia Jean -¡¿que?! No sentí ningún olor.
-esos es por que tomé supresores-rio suave mostrando los dientes -no quería que me atacaras en plena carretera.
El mayor subió sus cejas fingiendo estar indignado-¿así? ¿Acaso crees que no puedo hacer eso aquí y ahora? -arqueo aun más las cejas en modo desafiante - ¿pensaste que te escaparías de mi?
- pues... Hace rato debía tomar la siguiente Pastilla -así desnudo como Dios lo trajo al mundo intento levantarse para salir en busca de supresores pero un agarre en su brazo se lo impidio-oye, no tardare mucho -decía con una sonrisa ladina para molestarlo.
-¿enserio crees que te dejare tomarlas? ¡Claro que no Jean!-tomo su cintura y lo puso en cuatro sobre la cama -tu y yo nos divertiremos mucho...-susurro lamiendo el lóbulo de su oreja. Vaya que se divertirán.
...
Se oían gritos, y es que Jean no se limito para nada en callar sus gemidos de placer, era obvio que nadie escucharía sus alaridos de omega en celo siendo fuertemente saciado por su alfa, daba igual, el Sexo estaba echo para gozarse en los más pleno, mejor si se quedaba ronco que le jodan al que esté pasando cerca de la cabaña. Él se estaba deleitando.
Podía sentir las grandes manos del mayor apoyadas en su cadera moviendolo con ímpetu, seguro dejarían huella, también seguía mordiendo su cuello renovando la marca.
Divino placer de los dioses... sensaciones incontrolables que despertaban el uno en el otro. El Sexo ya no solo era placer mediante sus partes íntimas también significa gozar de la cercanía de tu acompañante, sentir con él lo que no sientes con nadie más. Ver como los bellos de tu piel se erizan con sus toques ardientes, oh si pudieran haberse conocido antes se habrían disfrutado aún más. El presente no estaba perdido, podían sentirse, temblar por el contacto, el golpeteo de sus glúteos con la pelvis no era nada en comparación con el de sus corazones enamorados.
Sebastián terminó por correrse dentro de Jean con un grito fuerte y este después de sentir como la mano de su novio subía y bajaba con más rapidez termino también; pero lo que no iba terminar aun seria sus tres días de celo.
Sebastián y Jean los aprovecharían muy bien.
.................
Gente bonita espero que les haya gustado quiero creer que estoy mejorando.
Voten y
Comenten
Bye
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UN OMEGA ESPECIAL
Short StoryJean huyó de su casa cuando su padre intentó prostituirlo, lamentablemente cayó en manos de traficantes quienes no dudaron en ofrecerlo como mercancía fresca. Jean terminó expuesto en una subasta donde es encontrado por Sebastián, un alfa adinerado...
