Narra Sebastián
—No sé como voy a encararlo.—susurro, tengo la mano apoyada en el picarpote de la puerta justo en la habitación de Jean, ya me permitieron verlo pero no sé si pueda soportalo.
—Tendrás que hacerlo tarde o temprano Sebastián,—dice diego que esta a un lado mio, intenta darme apoyo y vaya que lo necesito-ahora él está sedado pero dicen que puede oírte, dale ánimos ¿si? Es tú omega y te necesita.
Termina y se aleja, yo abro la puerta encontrandome con el pequeño cuerpo de mi amado tendido sobre la cama, cubierto por sábanas blancas. Esta rodeado de un aura triste o al menos así lo percibo yo. Me siento a un lado de su cama y tomo su mano, esta tibia. Ya ha pasado un día y medio desde lo de Alex.
Intento formular palabras, algo lindo que decirle pero por más que pienso no sé que decir, entonces siento un escosor en mi nariz, es aviso de que mis lágrimas van a aparecer. No tiene caso aguantarlas así que apreté su mano con más fuerza y deje salir mis lágrimas.
—J-jean yo lo siento tanto cariño, por mi culpa perdiste al bebé, a-amor de verdad lo siento tanto, —dije, mis propias lágrimas me impiden hablar claro. No sé si de verdad me estará escuchando pero yo necesito sacar todo afuera. —debi asegurar mejor la casa, impedir que Alex te hiciera daño, todo es mi culpa. Si tan solo te hubiera cuidado mejor nada de esto... —no pude seguir, hundi mi cara en el colchón. En medio de mis sollozos escuché su linda voz.
—T-tú no tienes las culpa.—dijo y otra mano se coloco sobre la mía. Era la de Jean. Estaba despierto. Cruzamos miradas y yo no dude en besarlo, moje un poco su rostro de mis lágrimas ¿Cuántas veces hemos estado asi, llorando uno al lado del otro?.
Senti sus labios temblar creo que le estoy contagiando mi llanto y no quiero que él esté triste. Me separo rompiendo el beso y acuno sus mejillas limpiandolo-No llores por favor, perdoname.
—No tengo nada que perdonar, no tienes la culpa, debí ser más fuerte yo... —lo abraze y juntos lloramos, no quiero que siga hablando me duele escucharlo, juntos nos permitimos llorar en el hombro del otro pues lo necesitamos, si sacamos todo ahora tal vez podamos superarlo.
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Todo ha sido mi duro de llevar, la pérdida de un hijo no es fácil. Deje a Jean dormido, al menos estoy más tranquilo ahora que ambos hablamos y que los dos nos desahogamos. Lastimosamente para mi esto no terminó del todo pues aún debo solucionar el tema de Alex, voy a ser fuerte por Jean, por mi, por todos.
Las personas secuestradas también llegaron a este mismo hospital fueron atendidas y por suerte ninguna presentaba heridas de gravedad, se habían marchado hace mucho, solo quedaban algunos alfa y betas, Diego y yo.
—Quiero que me expliques que fue todo eso del interrogatorio al omega.—pregunté serio Diego me debe explicaciones.
—Nada en realidad, solo quería asustarlo es todo—respondió tenía muchas dudas que aclararme. —¿Te preocupa ese sujeto Sebastián?—inquirió pasándome un café.
—Me preocupa, —respondí a su pregunta con la verdad—creo que no esta bien, necesita ayuda y tu solo lo alteraste. ¿En serio tienes al omega?
—No exactamente, si lo interrogue y si se puso mal, se sorprendió bastante al saber lo que hacía su alfa, no era mi intención pero yo no lo tengo, esta en un hospital como este, internado, —volteo a verlo desconcertado casi tiro el café—tranquilo, no esta ahí por mérito mio, el propio Alex lo interno. ¿sabías que esta embarazado?
—N-no sabía que estaba embarazado.
—Seguro deseas que también pierda a su hijo después de todo se lo merece ¿verdad?—dice Diego a lo que yo niego de inmediato.
—Diego ¿que pasa contigo?, Jamás pediría algo así.
No me respondió solo se encogió de hombros. Yo no desearía algo así, aquel omega no tiene la culpa. A modo de venganza seguro otro le habría daño pero yo no quiero nada de eso. Es más intentare abogar por Alex y también por su pareja, ahora que todo esto pasó él debe estar solo sin saber que hacer.
—Puedes llevarme a conocerle.
—Claro, el hospital en el que está no queda lejos.
Así que si, ahora estoy de camino a ver a Jacob, el omega de Alex, creo haberlo visto algún vez. Diego me mostró algunas fotos suyas y me pareció reconocerlo. Dice que está marcado. Lo debe estar pasando muy mal, un omega necesita de su alfa más aún cuando esta en estado de gestación.
Cuando llegamos a la habitación del chico nos encontramos con una escena inesperada. Dentro estaba Alex, no estaban solos dos guardias protegían las puertas y otro estaba adentro vigilando a la pareja de cerca, no nos permitieron pasar pero si se podía escuchar y ver por afuera. Yo me quedé expectante de su conversación desde lejos.
—Debi pensar en ustedes, debí pensar en ti Jacob.
—Pero no lo hiciste, solo pensante en ti y en tu venganza.
Se lamantaban ambos chicos, sus olores se intensifican. Sus ojos se llenaban de lágrimas, todo esto solo trajo sufrimiento, aquel chico de nombre Jacob tiene razón solo pensó en venganza.
—¿Qué pasará ahora? ¿Qué harán contigo?—inquirió el menor. Alex lo miro de reojo e intento acariciar su vientre pronunciado pero el otro se lo impidió. Entendía su rechazo pero le dolia.
—Supongo que iré a la cárcel o a un manicomio por como me comporte ayer, pero m-mi amor si tu me ayudas yo podre recuperarme y estaremos juntos.—intento tocar su vientre otra vez, ahora no fue impedido y una sonrisa se dibujo en él, estaba muy contento de sentir a su bebé—Cariño ¿puedes oírme?—le habla al vientre con parsimonia—Escucha si tu papi me deja yo estaré contigo, seremos una familia feliz. Anda mi amor convenze a papi.—Jacob por su parte tapo su boca intentando retener su llanto.
Todo era muy triste, no sé cuántos años tendrá que pasar Alex encerrado, sin poder disfrutar de su familia, sin poder ver a su hijo crecer.
—¡Mira, mira el bebé pateo Jacob! ¡Pateo!—Grito y yo salí de mis pensamientos, era él quien hablaba su pequeño fruto estaba moviéndose. Ambos se besaron e igual que Jean y yo hace unas horas llorando. Luego de eso los guardias se lo llevaron. Claro que al salir Alex nos vio y se alteró un poco pensó que tal vez vendríamos a hacerle daño al menor pero le aclaramos que no era así y que incluso lo ayudaríamos. Él se disculpo se puso de rodillas y pidió por su omega, para que no lo pasara nada. La mayoría de omegas sin alfas terminaban muertos o abusados incontables veces.
—Nosotros cuidaremos de Jacob te lo juro-le dije y él se fue más tranquilo. Espero cumplir mis promesas.
Jacob nos contó que antes de que nosotros lleguemos ellos ya habían hablado sobre confesar, así que no pondría resistencia alguna con la condición de reducir los años de sentencia de su alfa. Bien pensando.
—¿cuántos meses tienes?
—ya casi 5 meses. Me dijeron que será niño.
Un niño. Suelto un pesado suspiro imagino a Jean así, con el vientre abultado.— ok Jacob gracias por colaborar con nosotros te ayudaremos en lo que necesites vendré a verte en unos días—dije y me levante de la silla en la que estaba para irme no tenia más que hacer ahí.
—Yo le pido perdón—susurró el omega—sé que usted perdió a su hijo por culpa de Alex y sé que tiene todos los motivos del mundo para refundirlo en la cárcel, pero yo le pido que no lo haga por favor.
Me detuve al escuchar sus palabras y me volví—No Jacob, no lo odio como crees... Espero que tu hijo nazca sano. Adiós.
—Adiós.
Salí del lugar a paso apresurado, estar solo me hara bien. Diego ya se había ido también y a estas horas Jean debe estar despertando otra vez. Yo no quiero venganza, eso inició todo esto así que no, no la quiero.
Quiero a mi omega solo eso.
♥️🌷♥️🌷♥️🌷
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Hola, tengo una curiosidad no se si me respondan pero quiero preguntarles, ¿de donde me leen, de que país son?
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UN OMEGA ESPECIAL
Short StoryJean huyó de su casa cuando su padre intentó prostituirlo, lamentablemente cayó en manos de traficantes quienes no dudaron en ofrecerlo como mercancía fresca. Jean terminó expuesto en una subasta donde es encontrado por Sebastián, un alfa adinerado...
