Meses después
-¿Eso es todo? -Sebastián asintió desordenando su propio cabello nervioso.
-Te lo conté todo. Conocí a Alex cuando era niño, pensé que eramos amigos, simplemente no contaba con lo que harían nuestros padres y sinceramente espero lo mejor para él.
-¿Cómo esta Jacob? -preguntó Jean.
-Está bien, pronto tendrá a su bebé -un silencio se presentó en medio de la pareja después de esas palabras. Bebé, como el que ellos habían perdido.
-¿Donde está Beatriz, Ana y Josh? -inquirió Jean, después de lo ocurrido no volvió a verlos.
-Decidí darles esta semana libre.
-Eso dijiste el mes pasado y sigo sin saber nada ¿hay algo que te falta decirme? -Jean no era tonto, él y Sebastián llevaban días solos en la mansión, pasando silencios que parecían eternos, estaban viviendo alejados del mundo social y no entendía porque.
-Ya te lo dije.
-¿A que le tienes miedo Sebastián? Es decir, Alex está internado en un hospital, él mismo pidió perdón y está dispuesto a cambiar su comportamiento por él y por la familia que tendrá. Diego dijo que ya todo estaba bien. Pero te veo a ti agobiado y no sé la razón. Dimela. -Insistió jean.
-Me da miedo -dijo confundiendo al menor-. Jean tengo miedo de que algo malo te pase por mi culpa.
Culpa, eso es lo que ha perseguido a Sebastián los últimos meses, eso es lo que no lo ha dejado dormir después del accidente con Alex. El recuerdo aparecia, arruiando su día a día, estropeando sus noches junto a Jean y su relación completa con él.
-No me va pasar nada. Ya todo está bien -dijo Jean tomando una de sus manos entre las suyas acariciando.
-¿Lo está? -Inquirió-. Jean si te pasa algo malo no me lo podre perdonar, después de lo que paso con él bebé me he sentido fatal. Siento que soy el culpable.
-Pero no lo eres -susurro y puso la mano de Sebastián sobre su propio cachete obligandolo a mirar sus ojos-, tú hiciste lo que pudiste ¿si? Ya han pasado meses, olvidemos eso. Sebastián aún somos jóvenes, el doctor dijo que podíamos tener más hijos en algunos meses y ya pasaron esos meses. Todo ya pasó, no podemos volver el tiempo atrás, perdimos un hijo, si, y no podemos hacer como si no hubiera pasado, pero tampoco podemos atascarnos en ese pensamiento -Jean al cabo de esas palabras se acerco más al mayor colocándose a horcajadas de él, estaban en el salón de la mansión sobre el sofá rojo hablando y necesitaban más cercanía; luego paso sus brazos por alrededor de su cuello y escondió su rostro en el espacio que había entre el cuello y la mandibula de Sebastián -. Yo te amo y tú me amas, eso es suficiente para mí ¿no lo es para ti? -se separo un poco para tener vista de su alfa y lo beso, el contrario siguió aquel beso profundizando con su lengua y con un agarre fuerte sobre su cintura.
-Eres especial Jean -habló el mayor una vez terminado el beso. Su comentario hizo sonrojar al omega sobre él.
-No lo soy Sebastián.
-Si lo eres, lo eres para mí -y volvió a besarlo pero esta vez lo tumbo de espalda sobre el sofá. Intensificaron sus movimientos acariciando cada parte del cuerpo del otro.
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UN OMEGA ESPECIAL
Short StoryJean huyó de su casa cuando su padre intentó prostituirlo, lamentablemente cayó en manos de traficantes quienes no dudaron en ofrecerlo como mercancía fresca. Jean terminó expuesto en una subasta donde es encontrado por Sebastián, un alfa adinerado...
