Ellas luchan por un sólo objetivo: el imperio.
Portada hecha por @ewonderland y Victoria Barquero
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Todo el palacio estaba de arriba para abajo, esperando a que Dilruba Sultan llegase.
Mientras, Mihriban tenía presente que dicha Sultana llegaba para hacerle la vida imposible, pero ella tenía el amor del Sultan y un muy comportamiento que la haría no meterse en problemas, además, pronto llegaría Saliha Sultan, la que en verdad era su aliada.
Todas las Hatun's y la Haseki se encontraban en el segundo patio, esperando, pero dicha espera terminó en cuanto anunciaron a la Sultana.
— ¡Atención! —gritó un eunuco — ¡Dilruba Sultan está aquí!
Todos los presentes, menos la Valide y la Haseki le hicieron reverencia.
Dilruba notó esa acción por parte de Mihriban así que al llegar frente a sus cuñadas y madre, no quiso desperdiciar la ocasión.
Su elegancia al caminar es maravillosa. Pensó Nurbanu.
— ¿Por qué no hiciste reverencia? —le preguntó a Mihriban.
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—Soy Haseki, las Haseki no hacemos reverencia.
Dilruba sonrió.
—Sigues siendo una esclava y una Hatun. Yo soy hija de una Sultana perteneciente a la dinastía húngara y de un Sultan otomano. Tú y yo no somos iguales así que reconoce tu lugar. ¿Entendido, esclava?
Sabía que harías algo similar, considérate acabada, Dilruba.