Todo estaba listo para el desfile de verano pero, de todas maneras, Luna revisó las listas, confirmó con Nina unos cuantos ajustes de última hora, escuchó cómo la presentadora de la gala hacía el discurso de bienvenida y cómo, presentaba el primer modelo de Arabelle.
Habían trabajado mucho para llegar a aquel momento y Luna cruzó los dedos para que todo saliera bien. La música comenzó a sonar y la primera modelo salió a la pasarela. El exclusivo auditorio de Double Bay era maravilloso, había mucha gente invitada y Luna rezó para que todo discurriera sin incidentes. De la ropa informal pasaron a los trajes de chaqueta y la categoría que siempre se llevaba los mayores aplausos fue, como de costumbre, la de vestido de fiesta.
Cuando la última modelo abandonó la pasarela, la presentadora llamó a Luna, que salió a saludar, seguida por sus modelos. Para aquella ocasión, se había vestido de negro y había escogido mallas, botas de tacón alto por la rodilla y camiseta negra, llevaba el pelo liso y suelto y, desde el estrado, presentó a cada modelo y llamó a Nina para la final.
En aquel momento, vio a Matteo al final de la sala y levantó la mano en señal de que lo había visto. Al ver que Matteo le sonreía, sintió una sensación maravillosa por todo el cuerpo.
—Hemos triunfado —le dijo Nina mientras todo el mundo aplaudía.
—Sí —contestó Luna mientras volvían al vestuario.
Mientras sus ayudantes recogían los vestidos y los accesorios con cuidado, Luna y Nina les dieron las gracias a las modelos.
—Anda, vete ya —le dijo Nina—. Por favor, dale un beso a ese prometido tuyo que está como para comérselo —añadió con una gran sonrisa.
—¿En público? —bromeó Luna—. Qué vergüenza.
Al salir a la sala, Luna se encontró con su madre, que la envolvió en un gran abrazo.
—Querida, qué bien ha salido todo —le dijo Mónica—. Qué orgullosa estoy de ti.
—Gracias a tu apoyo, mamá.
—Ya sabes que puedes contar conmigo para lo que quieras.
—Increíble —le dijo Matteo, poniéndole las manos en las mejillas y besándola en la boca.
—Gracias por venir —le dijo Luna sinceramente—. No esperaba verte aquí.
—No puedo quedarme mucho —se disculpó Matteo—. Tengo una reunión.
—Me basta con que hayas venido —contestó Luna.
—Me tengo que ir, pero esta noche saldremos cenar y a celebrarlo —le dijo besándole la mano.
—¿Me estás pidiendo una cita?
Habían ido a varios actos sociales, llevaba viviendo un tiempo en su casa, había ocupado su cama y se había hecho pasar ante todo el mundo por su prometida, pero, ¿Una cita?
—¿Solos tú y yo?
Matteo se rió.
—Ya me encargo yo de la reserva —se despidió.
Mientras observaba cómo se iba, Luna se dio cuenta de que muchas mujeres lo seguían con la mirada y pensó que, si de verdad fuera suyo... Le había entregado a Matteo su corazón y su alma, pero no sabía lo que sentía él por ella. En algún momento, la ficción y la realidad se habían mezclado y ya no sabía lo que era real y lo que no. Aparte de su experiencia en la cama, ¿Qué tenía de Matteo? El suficiente afecto como para ofrecerle su protección, pero eso podía ser única y exclusivamente porque sus acciones habían contribuido a la reaparición de Simón en su vida.
En aquel momento, la representante de una cadena de tiendas se dirigió a ella y durante un buen rato Luna se vio sumida en un ajetreo de preguntas y respuestas, de saludos y felicitaciones.
—Enhorabuena, me ha encantado el desfile.
Luna se giró al oír la voz de Ámbar y se encontró, efectivamente, con la espectacular modelo.
—Gracias —contestó, pensando que seguro que tenía algún as guardado en la manga.
—¿Ya han puesto la fecha de su boda?
—No, todavía no.
—La verdad es que debe de ser maravilloso saber que cumples con los requisitos que Matteo buscaba en una mujer para convertirla en su esposa —añadió la modelo—. Yo estuve a punto de decirle que sí porque es increíble en la cama, pero eso de tener hijos no es para mí —añadió—. Ya sabes, una realmente no se recupera jamás de esas cosas —añadió—. Uy, perdón, ¿Acaso creías que era por amor?
Luna sonrió.
—Qué triste —dijo con dulzura—. No hay nada como una persona que no sabe perder.
Dicho aquello, se giró y se fue al vestuario donde, para alivio suyo, Nina y las chicas lo tenían ya todo recogido.
—Ha sido maravilloso, fantástico, increíble —le dijo su socia, abrazándola—. Tenemos citas, promesas, pedidos y peticiones para que hagamos más desfiles —añadió emocionada—. Oye, ¿Por qué no estás contenta?
—En una palabra: Ámbar.
—¿Está celosa?
—No te lo puedes imaginar.
—¿Qué te parece si lo metemos todo, en la furgoneta y les decimos a las chicas que se encarguen ellas de llevarlo al taller mientras tú yo nos vamos a tomar un café, que nos lo tenemos bien merecido? —le propuso Nina.
—Me parece bien.
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Amor Protector [Adaptación/Lutteo]
FanfictionNo quería casarse con él... pero necesitaba su ayuda. ღ Fecha de publicación: 28.03.19 ღ Fecha de finalización: 20.05.19 ღ Editada: 07.04.22 ღ Aclaración: Está historia ya había sido publicada en mi antigua cuenta @ruggarolbebos, la cual fue cerrada...
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