—Para que lo sepas, no me gustan nada los hombres que siempre hacen lo que ellos quieren.
—¿Quieres que nos quedemos aquí discutiendo?
—¿Y si te dijera que lo que quiero en realidad es no volverte a ver?
—Sabría que estás mintiendo.
Aquellas palabras hicieron que Luna se quedara sin respiración y se sintiera vulnerable, emocionalmente desnuda ante un hombre que, por lo visto, la conocía demasiado bien.
—Pierdes el tiempo —le advirtió Luna, comenzando a alejarse, pero Matteo la agarró de la mano y la condujo hacia su coche.
Luna dejó que le abriera la puerta del copiloto, se introdujo en el vehículo y se abrochó el cinturón de seguridad, pensando que en unos cuantos minutos estaría sana y salva en casa. El trayecto discurrió en silencio y, al llegar a casa, ya con la llave de seguridad en la mano, Luna se dispuso a salir del coche.
—¿No se te olvida algo? —le dijo Matteo.
Luna se giró hacia él y Matteo se acercó y la besó. Oh, aquello no podía ser. Luna no quería sentir lo que estaba sintiendo, el deseo, la necesidad, la incapacidad de confiar y el miedo, el miedo de dejar que un hombre, especialmente aquel hombre, tirara abajo las barreras que había puesto para protegerse el corazón.
Cuando Matteo le puso una mano sobre el brazo, Luna no pudo evitar que se le escapara una exclamación de dolor.
—¿Qué te pasa? —se extrañó Matteo.
—Nada —mintió Luna —. Es que tengo un morado.
Matteo le levantó la manga y, aunque su expresión facial no cambió, Luna fue consciente de lo que estaba viendo. Cinco dedos perfectamente marcados sobre su piel. Matteo la miró a los ojos y le acarició la mejilla.
—¿Quién te ha hecho esto?
Luna no contestó.
—¿Tu ex prometido? —insistió Matteo.
—No tienes derecho a interrogarme —contestó Luna abriendo la puerta y saliendo del coche.
Una vez en la acera, sintió un gran alivio de haberse librado de Matteo, alivio que no le duró mucho porque Matteo se bajó del coche y se acercó a ella de nuevo.
Luna se giró y se quedó mirándolo muy seria.
—No —le dijo simplemente. No me toques, no me sigas. Aquél era el mensaje.
Matteo enarcó una ceja y la miró a los ojos.
—Creo que sería más fácil que me contarás qué ha sucedido.
Era imposible que Matteo lo supiera porque nadie lo sabía y darle pruebas sería una locura.
—No, no sería más fácil —contestó Luna.
Matteo se quedó mirándola en silencio y se dio cuenta de la ansiedad que la embargaba por dentro.
—Lo que tú prefieras.
¿Por qué, de repente, Luna se sentía tan nerviosa? Aquello no tenía sentido. Tenía que desearle buenas noches e irse y eso fue exactamente lo que hizo. Matteo no se lo impidió, que era lo que ella había esperado.
Una vez en casa, Luna decidió hacer algo que mantuviera su mente ocupada. Tras ponerse el camisón y quitarse el maquillaje, se cepilló el pelo, encendió el ordenador y se concentró en las prendas en las que estaba trabajando para la próxima colección de invierno.
A continuación, le mandó un correo electrónico a su madre contándole lo que había hecho aquel día, una costumbre que ambas habían iniciado tras la muerte de su padre y que, aunque se suponía iba a ser temporal, les había gustado y seguían manteniendo.
A las once de la noche, Luna apagó las luces y se metió en la cama. Estaba tan cansada que, nada más apoyar la cabeza sobre la almohada, se quedó dormida.
El día amaneció como cualquier otro y Luna se encontró tan ocupada que, para cuando Nina y las ayudantes anunciaron que se iban, todavía le faltaba darle los últimos retoques al nuevo vestido de fiesta, así que decidió quedarse un
ratito más.
Hacía una tarde preciosa. Mientras Luna cerraba el taller, el sol se ponía en el horizonte del océano. Se había quedado más tiempo del que había previsto pero se sentía satisfecha porque había adelantado mucho trabajo y sabía que el vestido le hacía sombra al rojo que Ámbar se había apropiado. Luna sonrío encantada y elevo el puño al cielo en señal de júbilo. Lugo llamó a Nina para contárselo y decidió tomarse un café mirando el mar para celebrarlo.
Cuando estaba a punto de abandonar la cafetería que había elegido, tuvo la extraña sensación de que alguien estaba observándola y un escalofrío recorrió su espalda. Todavía no era de noche, así que no tenía que tener miedo y, además, vivía cerca. En aquel momento, sonó su teléfono móvil y contestó sin pensar.
—Hola, zorra.
Luna estaba harta de aquello, así que no colgó.
—¿Te da miedo dar la cara?
—¿Cómo te sientes sabiendo que te estoy vigilando?
—Deberías comenzar a vivir tu vida porque estás enfermo.
—Me lo estoy pasando en grande.
Luna colgó y, apenas le había dado tiempo de respirar un par de veces cuando le llegó un mensaje de texto lo suficientemente explícito como para saber, sin ningún género de dudas, de quién era.
Esperó diez minutos para levantarse e irse pues no quería darle a Simón la satisfacción de ver cómo le había estropeado el momento. Cuando transcurrió aquel tiempo, Luna se puso en pie diciéndose que no iba a pasar nada que había gente por todas partes y que, además tenía una alarma personal con un ruido tan estridente, que era capaz de despertar a los muertos.
Una vez en la acera, se apartó el pelo de la cara, pues hacía viento y, en aquel momento, escuchó un ruido a sus espaldas. Al girarse, vio que un hombre estaba intentando reducir a Simón, que consiguió zafarse de él y cruzar la calle a toda velocidad.
—¿Quién demonios es usted? —le preguntó Luna al hombre.
—Me llamo Gastón Perida y me ha contratado el señor Matteo Balsano para que la proteja. Soy guardaespaldas —le explicó el desconocido.
—Así que tendría que darte las gracias.
—Sólo hago mi trabajo.
—Me lo tendrías que haber dicho antes, Gastón.
—Debo ser discreto.
—Ya, pero asustarme no es sinónimo de discreción —le dijo Luna muy enfadada.
—Perdón —se disculpó el guardaespaldas—. La acompaño a casa andando —se ofreció.
—No voy a casa.
—En ese caso, la acompaño al coche.
ESTÁS LEYENDO
Amor Protector [Adaptación/Lutteo]
FanfictionNo quería casarse con él... pero necesitaba su ayuda. ღ Fecha de publicación: 28.03.19 ღ Fecha de finalización: 20.05.19 ღ Editada: 07.04.22 ღ Aclaración: Está historia ya había sido publicada en mi antigua cuenta @ruggarolbebos, la cual fue cerrada...
![Amor Protector [Adaptación/Lutteo]](https://img.wattpad.com/cover/182818368-64-k858009.jpg)