Capítulo Especial 2: BRUNO

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Atlanta, Georgia.

¿Quién es ella?

Camino entre los invitados llegando hacia uno de los anfitriones y hablo de lo majestuoso que es todo; las personas vestidas de manera elegante, las mujeres con sus vestidos largos y los hombres en traje, la deliciosa comida y la exquisita música, toda la velada es perfecta teniendo en cuenta que este evento al que me vi forzado a venir se trata de un compromiso de personas influyentes que realmente no me agradan.

— Lawrence excelente velada —sonrío educado mientras bebo de mi Gin-tonic y regreso la mirada a la mujer que ahora charla alegremente con un hombre que desconozco.

El prometido se alegra de tener mi aparente aprobación de la fiesta y asiente contándome detalles que no pedí que me contara.

— ¿Puedo hacerte una pregunta? Es que no he podido dejarlo pasar y verás esa mujer rubia que habla con aquel hombre —señalo discretamente— no ha dejado de llamar mi atención, me pregunto si ¿sabes quién es?

Hugo Lawrence mira en la dirección indicada y ladea una sonrisa mientras niega con la cabeza.

— Lo creas o no yo no he tenido que ver en la organización de este elaborado circo, mi prometida junto con la organizadora fueron las encargadas, aquí hay más de doscientas personas y yo apenas conozco unos cuantos.

Maldigo mentalmente, pero me aseguro de reír por el comentario y cambiar el tema como si no fuera tal cosa. A los pocos minutos me excuso argumentando que necesito otra bebida y me alejo a la barra donde hay dos hombres sirviendo de manera eficiente y desde luego está la mujer a poco más de tres metros.

— Gin-tonic de pepino per favore.

Me posiciono dejando mi brazo apoyado con el codo en la cristalina superficie iluminada de la barra y miro con toda la intención a la mujer quien para mi sorpresa se encontraba mirándome al momento de poner mis ojos en ella, al momento de recibir la bebida la levanto solo un poco en su dirección junto con una sonrisa, su reacción no tiene precio puesto puedo ver sus mejillas sonrojarse y devolver mi gesto con un amago de sonrisa que parece desaparecer al segundo.

La miro de pies a cabeza y contengo un poco la respiración; lleva un vestido de seda azul lapislázuli abierto en uno de los muslos, su cabello rubio suelto a los hombros algo enmarañado y el maquillaje al mínimo. Joder es tremendamente sexy. Espero el momento indicado para tomar la iniciativa, pero cuando creo que es el momento ella simplemente se acerca a mí, sonrío triunfador, pero frunzo el ceño cuando pasa de mi presencia y detrás de mí pide un mojito.

<<Oh, nena no pretendas que no te atraigo>> Pienso y me giro actuando desinteresando.

— ¿Vienes por parte de la novia o el novio?

La mujer eleva la vista a mis ojos y enarca una ceja para luego mirar el mojito que le es entregado.

— ¿Es acaso eso importante? Vengo por esto —asegura levantando su mojito— ¿tú?

Me tutea, eso sí que es una primera vez.

— Vengo por el alcohol sin dudas —sonrío sin apartarle la mirada.

Le saco al menos unos veinte centímetros incluso con sus zapatos de tacón, me encuentro de repente fascinado por aquello.

— Es bueno saberlo, si me disculpas debo ir al servicio de señoras.

No puedo dejar que se me escape, necesito saber su nombre.

— Bruno D'Leone —extiendo mi mano a modo de introducción.

— Ha sido un placer Bruno D'Leone, pero debo irme. —Corresponde el saludo, pero se aparta.

Joder, chica lista, has ganado. En esta ocasión.

Veo cómo se aleja con un ligero contoneo de caderas hacia lo que supongo es el baño para mujeres y miro al camarero que limpia algunas copas con una divertida sonrisa en los labios, miro la sutil insignia con su nombre en el blazer.

— A.R, prepárame otro de estos por favor.

— Enseguida señor.

Apasionado TormentoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora