Ya casi se cumple un mes. Elizabeth ha estado raptada por un maldito mes, me rehuso a decir o siquiera pensar que Thomas ha ganado, me niego a pensar en ella en pasado; Elizabeth está viva, lo sé. Reviso por enésima vez las grabaciones de las cámaras de seguridad, siento por enésima vez como el estómago se revuelve al ver a mi Elizabeth ser arrastrada inconscientemente por el pasillo hasta la salida de emergencia.
Miro los patrones de movimientos, miro las listas de vuelos de los aeropuertos y helipuertos tanto públicos como particulares, leo los relatos de los testigos y las pocas muestras de ADN para finalmente levantar la mirada y ver a la tonta rubia mirar con detenimiento en su computadora. Quién iba a pensarlo, la insufrible agente Smith se ha convertido en mi mejor amiga.
— ¿Tienes algo? —Inquiero con la intención de no sonar desesperado pero fracaso.
Ashley me mira con ojos cansados y niega.
— Debemos estar dejando pasar algo por alto, no hay crímenes perfectos, siempre dejan algún estúpido detalle que los delata.
Concuerdo con Ashley, debemos estar pasando por alto algún detalle, pero ¿cuál? Reviso nuevamente todo el material que tenemos adicional de la información de Thomas relacionada con Rivercross. Hablo por teléfono con los agentes asignados al caso pero estos saben poco más que nosotros, esto es un puto callejón sin salida.
Un mensaje alerta mis oídos y miro como se reproduce un vídeo de Dante en completa recuperación jugando con una de mis asistentes en la veterinaria, aquello me da un poco de paz y hace que una sonrisa se plasme en mis labios. Aquello me da esperanzas, justo lo que necesito.
— ¿El agente encargado del barrido del apartamento ha mostrado los resultados?
Ashley levanta un informe para que lo observe y luego me lo tiende para darle un vistazo pero no arroja nada relevante. Así que decido llamarlo para presionarlo solo un poco. Me alejo de la oficina y marco al agente Shane Waters quien responde al tercer intento.
— Waters.
Activo la opción de grabar la llamada, costumbre que tengo desde lo ocurrido, y hablo tranquilamente sobre el informe recogido del barrido del apartamento. No había micrófonos y o cámaras, el ADN parcial solo mostraba una vez más lo que todos sabían; que Thomas era el responsable. Maldiciendo doy por terminada la llamada y regreso a la oficina solo para decirle a la rubia que iré por mi hijo y por Dante, poco después dejo el lugar con cara de pocos amigos.
Son las tres de la madrugada y aún no he podido dormir, sigo dándole vueltas al comentario del crimen perfecto de Ashley, tiene razón debe haber una falla en algún lado. Salgo de la cama y camino al improvisado estudio lleno de papeles y fotos, preparo café cargado y me dispongo a leer una vez más todos los informes y declaraciones. Leo una y otra vez todo el material sin tener éxito, los ojos comienzan a arder y los froto con algo de violencia pero no es hasta que me pongo las gafas que estos logran descansar un poco.
Durante todo el tiempo transcurrido con la abducción de Elizabeth muchas han sido las horas pegado en monitores, computadores y papeles; los ojos me han pasado factura y ahora debo usar estas molestas monturas para combatir el astigmatismo, pero estoy seguro que esto no es nada en comparación con lo que debe estar pasando Lizzie. Conecto mi celular a la laptop y una por una someto todas las grabaciones de llamadas a programas de sonido para determinar si he dejado pasar algo por alto; es primera vez que lo hago y estoy seguro de la pérdida de tiempo que supone pero no me interesa, necesito respuestas.
Pasan las horas sin novedad alguna, tal y como lo predije revisar las llamadas fue una pérdida de tiempo o eso creí hasta llegar a la última llamada con Shane Waters. Escucho la llamada con detenimiento y aislo las voces por diferentes canales de audio para detallar mejor todo y lo que escucho me hiela la sangre; al momento de hablar con el hombre no escuché nada singular por lo que había archivado los audios hasta este punto pero un grito de ayuda femenino hizo que la piel se me erizara. Se escuchaba lejos y ahogado, si no hubiese aislado las voces jamás lo hubiese notado y maldigo fuerte pues miles de ideas descabelladas cruzaron por mi cabeza.
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Apasionado Tormento
Romance¿Podrá el destino unir dos corazones lastimados? ¿Podrán amarse incluso sabiendo que hay secretos de por medio? ¿ Llegarán Elizabeth y Shelddon a tener el final feliz que tanto merecen? Esta no solo será una historia de romance más, esta jur...
