Parte 4: Acercamientos tentativos

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4-Acercamientos tentativos

**Sen**

Los gritos de Otoribashi Rojuro me llegan desde la sala principal en donde está congregado casi todo el clan Kuchiki para esclarecer donde demonios está mi hermano Haruka, desaparecido desde la pasada noche.

-¡Por favor piedad!!! ¡¡Ginrei-dono!!! ¡¡Le juro que yo no sé nada!!!-

-¡Mientes cabrón!!!- Abarai Renji golpea la silla en la que Rose está atado y cae al suelo lloriqueando por cómo tiene la cara llena de moratones y sangre seca tras tanto golpe recibido para sacarle información. -¡¡Jefe!!! Este hijo de puta no dirá nada ¡estamos perdiendo el tiempo!!!-

Mi padre, sentado en medio de la sala, mantiene la compostura pese a que sus venas ya se han abultado en su frente por el cabreo. Haruka es su punto débil, lo es desde que nació y no saber quien lo ha secuestrado y si seguirá vivo, le está llevando poco a poco a su límite.

-Tienes razón Abarai. Este mal nacido no hablará, por lo que no merece la pena seguir torturándolo-

-Gracias....gracias mi señor...- Rose gimotea mirando esperanzado a mi padre que se levanta de su asiento en compañía de sus guardaespaldas.

-Cortadle los meñiques y aseguraros de que termina en la cárcel. Quiero que le "visiten" día tras día para darle la lección que merece- maldigo entre dientes y no por ver como a Rose se le descompone la cara sabiendo el futuro que le aguarda, sino porque es curioso que mi padre, rechazando todo el tema gay, sea capaz de someterle a tal castigo a este desgraciado. Echando por tierra cualquier valor de libertad. Regocijándose en que no hay peor castigo que el ser sodomizado por otro hombre. Realmente sabe cómo hacer imponer sus normas y mantener sus tabúes intactos para que todos los del clan lo teman...

Aprovechando la confusión del momento y que incluso Chad está ayudando al resto de sus "hermanos" para llevarse a Rose, salgo disimuladamente de la mansión sacando de uno de los bolsillos de mi pantalón la información que Chad ha podido recabar para mí sobre el gemelo de Zangetsu.

El muy cabrón lleva cinco años en Japón. No tiene un paradero fijo, ni cuentas bancarias y ninguna relación que pueda delatarle. Ha borrado sus huellas desde el primer momento que pisó este país, aunque tengo información suelta de cuando residía en España desde niño. Parece ser un experto en drogas, atraco a mano armada, persecuciones, secuestros con víctimas y toda clase de trabajos sucios para conseguir beneficios en putas, tabaco y alcohol. Aunque lo que más me extraña es que sí hemos encontrado extractos bancarios que deriva hacia una asociación de ayuda al menor con la dirección oculta. Eso...no hace más que despertar mis alarmas. ¿No será verdad lo que estoy pensando no?...no...es imposible...

Me detengo a mitad de camino al llegar a un parque cercano a nuestros dominios y miro a mi alrededor con disimulo sonriendo para mis adentros. Me está vigilando. Sabía que no tardaría en volver a aparecer en cuanto me viera sin escolta. Si es verdad que quiere acabar su trabajo cuanto antes, no tiene mucha paciencia para matarme en el momento oportuno. Es bastante cortito de inteligencia.

Deslizo de mi bolsillo una pequeña navaja que siempre llevo y me giro rápidamente para lanzarla contra el tronco de un árbol tras el que está escondido el hermano de Zangetsu con las cejas levantadas tras haber visto mi lanzamiento.

-¿Qué? ¿Pensabas que yo no sé usar armas? La próxima irá directa a tu cabeza-

-Tsk!.....- le oigo gruñir malhumorado lo cual me trae un sentimiento de nostalgia que tengo que borrar enseguida de mi mente para hacerle frente en cuanto sale a la luz mostrando su enorme cuerpo embutido en ropas oscuras.

"Tu precio"Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora