capítulo 7

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Ya eran las diez de la mañana y sin despertador me levanté. Mí familia se había ido temprano junto con Gastón que por cierto cuando me desperté tenía cientos mensajes de él diciéndome que me cuidara.

Mí familia y Gastón me dejaron una nota diciéndome que me vendrían a visitar un Finde de por medio, lo que me entusiasmó más ya que los tenía lejos y los extrañaba más que nunca. Hoy me iría con Peter y tendría que preparar todo rápidamente. Nos iríamos tipo once y media ya que tendría que volver a casa para al día siguiente ir a la universidad.

Cómo de costumbre, mojé mí cara. Me lavé los dientes. Me maquillé y por último escogí algo tranqui para ponerme. El desayuno lo tomaría con Peter ya que mientras viajábamos iríamos comiendo algo.

Terminé de hacer todo y le mandé un mensaje a Peter que ya estaba lista. Mientras lo esperaba pensaba en tantas cosas, una de ellas fue por qué me mandé tan de golpe pero otra decía que lo tendría que acompañar. Parecía, en el fondo una persona sencible con un corazón enorme pero su orgullo impedía demostrar aquel sentimiento.

-hola-dice él con una sonrisa.

-hola-devolví la sonrisa.- espera que agarro mí bolso y mí celular-asintió y esperó por unos segundos afuera.

Apenas agarré todo, salimos del edificio y nos subimos al auto. Lo miraba de reojo y su carita estaba decaída. Quería hablarle y sacarle esa tristeza pero aún no sabía de qué. Hasta que él habló.

-hace cuánto estás acá?-me mira y siguió manejando.

-hace una semana-reí.

-enserio?-sorprendido-pensé que hace meses.

-no no hace poco me mudé-sonreí-pero voy bastante tranqui.

-perdón enserio por llegar así de golpe a tu departamento, es que no aguantaba-triste.

-Pitt enserio, relájate. Quiero acompañarte de verdad-toqué sus hombros y eso hizo que se ponga nervioso.

-sí quieres puedes volver, no te culpo-lo interrumpo

-PETER porfavor no seas porfiado-le dije molesta-enserio deja de dudar que posta quiero estar apoyándote-sonreí.

-no sé cómo voy a agradecerte. Sos la mejor-reí.

-gracias a vos por aceptar mí propuesta-sonreimos.

Y así pasaron las horas más largas de mí vida. Tuvimos una que otra charla,más que nada yo le sacaba el tema. Sabía perfectamente que estaba totalmente mal y un poco de chistes malos míos no le vendrían mal. Después de todo lo vine a acompañar como una amiga. Solo nos quedaban dos horas y Peter ya estaba cansado, decidí en ir a comer en un restaurante y luego seguiríamos nuestro camino, él obviamente no se opuso pero quiso pagar él por lo que me enojé pero luego lo terminé dejando.

-

Al entrar él estaba callado y preocupado. Sentí el impulso de abrazarlo y él no lo rechazó.
Nos sentamos y esperamos hasta que nos atendieran.

-tranquilo, está todo bien-sonreí apenas.

-gracias por estar-sonreí.

-de nada Pit-sonreimos.

-cuentame un poco como es tu vida...tienes hermanos aparte de los mellis que ví ayer?-reí recordé que en el momento más triste para él, mis revoltosos hermanos se habían lastimado.

-sí, tengo una hermana más-sonreí-ella es unos años mayor. Está casada y tiene un hijo, mí sobrino Santi-sonreí.

-tienes un sobrino?-sorprendido

-es lo que acabo de decir-reí.

-ya sé-ríe- y...-sé rascó la cabeza-el chico de ayer es tu novio?-pregunto nervioso.

-Gastu?-sonreí y él asiente- no, nada que ver. Es como un hermano para mí-sonríe.-vos, tenés novia?-pregunté curiosa.

-no-ríe-salía hace poco con una chica pero nunca quise ir a más. No me pareció la indicada para ya avanzar-reí.

-wuau-sonreí.

-tenés una linda sonrisa-sonreí tímida

-gracias-estaba segura que tenía las mejillas como un tomate.

-tranquila, no te pongas nerviosa linda-reí nerviosa

-qué decís? Nada que ver.

-ponele que te creo-reímos.

-hola-dice él mesero-qué van a pedir?-nos pregunta.

-una ensalada-dije yo y Peter se empezó a reír.

-una ensalada? Enserio La?-reía.

-estoy a dieta nene-dije al sonreír.

-bueno bueno, a mí dame una milanesa con papas-dijo él y reí.

-una milanesa con papas-dije burlándome.

-muy bien, algo para tomar linda?-me preguntó y sonreí-un agua porfavor.

-yo...-nervioso-un agua también-respondió Peter.

-

-tangas ganas te va a tener?-pregunta molesto.

-y que tiene? Después de todo soy soltera-dije agrandada.

-para canchera-ríe.-  a todo esto, por qué haces dieta?-pregunta curioso.

-me estoy cuidando-se empezó a reír.

-vos viste el cuerpazo que tenés?-me pregunta al mirarme de arriba abajo.

-tampoco para tanto-sonreí-me gusta estar así, pasa algo?-le pregunto.

-no no tranquila pero si fuera tu novio, estaría todo el tiempo cuidando de que no te me roben-reí.

-pero no lo sos-sonreí-

-por ahora-ríe.

-posta no quiero que malinterpretes las cosas Pit, yo vine como buena amiga a acompañarte. Después de todo pareces un buen chico y no quise dejarte solo-dije sincera.

-ey, te lo dije jodiendo. Es obvio que no sos mí tipo-dijo riendo.

-y vos tampoco el mío-dije al sonreír.

Terminamos de almorzar y salimos de nuevo por la ruta. Estaba un poco avergonzada, no quería que Peter malinterpretara las cosas. Era lindo y con un re buen corazón pero algo me decía que él no era para mí. Que a la larga me daría cuenta de que sería un mujeriego cualquiera con el ego allá arriba. Pero otra parte me decía que debía conocerlo más y dejar de juzgarlo, que debería darle una oportunidad. Tantas dudas pero tenía en claro que hace solo 3 días que nos conocíamos y no quería adelantar las cosas.

Espero que les guste.

Mí nuevo vecino. Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora