capítulo 54

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Llegué a casa y estaba todo en silencio. Ale no abrió los ojos en toda la noche, solo dormía y eso me tranquilizaba.

Giré en silencio, estaba todo apagado. Dejé las llaves en la mesa y Peter estaba durmiendo en el sillón. Subí a la habitación de Ale y la dejé en su cuna, me descalzo y saco la ropa porque hacía mucho calor. Me acuesto y en un abrir y cerrar de ojos, ya era de día.

Bajé y estaba todo tranquilo, fuí a buscar a Ale a su habitación pero no estaba, me asusté un poco y se me ocurrió llamar a Peter, ya que tampoco estaba.

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Lali: Peter decime que vos tenés a la nena
Peter: si sí la tengo yo, salimos a pasear, perdón por no avisarte amor
Lali: bueno-dije y corté.

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No pasaron ni cinco minutos que ya la china estaba tocando el timbre de mí casa como loca.

-AMIGA DALE ABRÍ-golpeaba fuerte.

-ya va che-me dirigí a la puerta y la ví con una sonrisa.-qué haces acá?-le pregunté sorprendida.

-no puedo venir a verte?-pasa con el cochecito.

-ay la trajiste a mí chiquita-le acerco al coche y estaba Rufi riéndo.

-y Peter?-mira por todos lados.

-se fue a pasear con Ale-dije sería.

-qué pasó? por qué esa cara?-sé sienta.

-NO SÉ POR QUÉ SE LLEVÓ LA NENA SIN AVISARME-grité-NUNCA LE HARÍA ESO, ME PREOCUPÉ MUCHÍSIMO CUANDO SE LA LLEVÓ-dije con lágrimas.

-ey amiga, qué pasa? por qué esa actitud?-sé acerca hacia mí

-Peter-solté de golpe-no sé qué es lo qué me está ocultando-bajé mí cabeza-no lo entiendo, ambos nos contamos todo, y ahora viene de repente a decirme que no me lo puede contar?-tapé mí cara.

-ey amiga, estoy segura que ésto tiene una explicación-me dice Euge al abrazarme.

-Euge lo estás defendiendo?-se soltó de mí y negó.

-amiga escucha-agarró mis manos-Peter no es un mal chico y aunque haya pasado lo que tenía que pasar, se ve muy honestamente que no te quiere perder ni a vos, ni a tu pequeña-me sonríe a penas-si no te lo puede contar ahora, quizá más adelante sí. No te maquines bólida, sé paciente-le sonreí a penas y me abraza.

-gracias Euge por estos consejos, son el ejemplo claro que sos una gran amiga hermanita-nos abrazamos-no te vayas nunca-niega.

-y vos tampoco-me dice y niego.

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Quedamos hablando un par de horas, hasta que marcó la hora del mediodía. Impaciente miré el reloj de mí mano.

-ya van a venir-comenta Euge.

-desde anda saber qué hora se fueron y todavía no volvieron-dije frustada-les habrá pasado algo?-Euge me miró y río.

-deja de ser tan histérica y salgamos a comer-me dice Euge y negué-dale amiga vamos, déjale un mensaje a Peter y vamos.

-pero aún no he visto a Ale y...-Euge me interrumpe.

-La, ella no se irá de acuerdo? Solo fueron a pasar un momento de papá e hija-suspiré-dale vamos, de paso te muestro un vestido que ví-reí.

-pero solo por una hora, no quiero estar más tiempo sin Ale-me sonríe y asiente.

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Salimos de casa con una sonrisa. Por unos minutos me olvidé de lo que no quería imaginarme. Pasamos por varios restaurantes pero a Euge no le convencía mucho, paramos en una esquina y Euge pegó un gritó que me hizo pegar un freno muy brusco.

-AHÍ ESTÁ EL VESTIDO-gritó sonriente.

-Eugenia porfavor, casi me haces dar un infarto-le protesté.

-perdón amiga fue el impulso-dijo con culpa.

-descuida, deja que estacione y vamos a hecharle un vistazo-me sonríe y buscamos un lugar.

Luego de dar tantas vueltas encontramos un lugar para estacionar. Bajamos y armando el coche de Rufi empezamos a caminar.

-dale entremos-me dice Euge.

-qué lindo lugar-dije al entrar.

-y la ropa que tiene es fascinante-comenta emocionada.

-es éste-lo agarra y me lo muestra-es hermoso verdad?-asiento con una sonrisa-pruébatelo-niego.

-es para vos el vestido-le dije y ríe.

-anda dale que quiero ver cómo te queda plis-me hace puchero.

-solo me lo pruebo-dije y ella asiente.

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Me lo probé y no voy a mentir. Me encantaba éste vestido, era muy mí estilo pero Euge se lo iba a comprar y no quería ilusionarme. Después de todo a ella le quedaba mejor.

-quiero verte bólida-me golpea la puerta.

-ya salgo-dije con una sonrisa y abrí.

-no lo puedo CREER-me dice emocionada-te queda perfecto amiga-me saca una foto y sonríe.

-sí es lindo pero es tuyo-niega con una sonrisa.

-tú crees que venimos acá para que yo me pruebe un vestido-ríe y yo no comprendía.-amiga éste vestido es para vos-negué.

-no tengo plata para comprarlo-dije honesta.

-es mí regalo de un año de amistad-dice y reí-no te rías es enserio.

-Euge no puedo aceptar esto, porfavor-ella niega y me empuja de nuevo para los vestidores.

-ahora cámbiate que yo voy a pagar-me dice y quise hablar pero cerró la puerta en mí cara.

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Salimos del lugar y Euge manejaba mientras me sonreía, no entendía su actitud.

-ya vengo, voy a dejar algo adentro-me dice y sale con Rufi a upa en dirección al lugar.

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Esperé 20 minutos y no salía. Me fijé de mientras en ver cómo estaba mí pequeña Ale y aún no había respuesta. Llamé a Peter pero no contestaba y luego recordé a Euge que aún no salía de ese lugar.

-por qué no sale?-agarré las llaves y cerré la puerta enojada.

Me dirigí y solo veía todo silencioso. Mi miedo de que llegara a pasar algo, me atormentaba. Golpeé pero nadie salía, hasta que alguien se asomó y me dejó pasar.

-hola-me dice con una sonrisa.


Espero que les guste.

Mí nuevo vecino. Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora