58;

1.2K 79 14
                                        

sofía pov

-es que lo quiero superar, cami. él no me quiere, me duele saber que no me quiere. -dije echándome para atrás en mi cama. ella estaba sentada.

-sofi, él si te quiere. ¿en serio no te has dado cuenta? qué frustración, ¿cómo es que ninguno de los dos se da cuenta? o son muy tontos o ciegos, no sé.

suspiré, todos decían eso. pero yo no lo veía así, solo veía un cariño amistoso, un amigo preocupado por su amiga.

-es que... no sé. aún no hablamos sobre la otra noche, creo que iba a hablar conmigo sobre eso pero bueno, nos interrumpieron. nos han interrumpido como doscientas veces, siempre que nos acercamos a hablar o algo así, alguno me necesita a mí o a él.

-rió un poco. -perdón, es culpa mía. pero ve ahora, dile javi aquí estoy para hablar. si él no dice nada, hazlo tú.

-es que me da miedo, ¿qué tal que me dice medicate o algo así? me mato. aparte me gustaría que...

pero no pude terminar de hablar porque rubén entró a mi habitación como un loco y me cargó en su espalda, me llevó hasta la habitación de javi para luego traer a javi. ¿qué le pasaba a todos en esta casa?

javier estaba frente a mí, tenía cara de asustado. yo solo estaba muy confundida, todos se portaban un poco raros.

-¿qué ha pasado? -pregunté.

-no... nada, perdón.

él se giró para intentar abrir la puerta pero al parecer estaba cerrada desde fuera.

-¡no te voy a dejar salir hasta que hables con ella! -gritó rubén del otro lado.

-¿quieres hablar conmigo? ¿tienes algo que decirme? -dije yo.

-eh... sí, sí. perdón, yo no quería que rubén haga eso. -dijo, sonaba un poco nervioso.

-está bien, estoy acostumbrada a que sean raros. -dije sonriendo un poco para tratar de transmitirle confianza.

yo intentando ser buena y quizá lo que me vaya a decir él sea algo malo...

-sofi... yo... -dijo y respiró profundo.

-tranquilo, ¿es algo malo? -pregunté.

-no. o sea, depende.

-¿de qué?

-de lo que me digas tú, de cómo te lo tomes tú.

dios mío, iba a decirme que me vaya al carajo. listo, preparen todo para mi funeral por favor.

-solo dilo. -dije.

ya me estaba mentalizando escuchar lo peor porque solo eso podía venir, lo peor. si me desmayaba y me llevaban al hospital quizá se sienta mal por mí y no me diga que no me quiere.

-mira, es que... -se llevó una mano a la frente. -es que me da miedo decirlo. -dijo.

parecía un niño, me causaba mucha ternura.

me acerqué y tomé sus manos, lo miré a los ojos y dije: -tranquilo, respira profundo. -dije respirando junto con él.

él sonrió y pareció calmarse. luego hizo algo que me dieron ganas de morir.

miró nuestras manos juntas y luego las entrelazó. el corazón me latía tan rápido que sentía que iba salir corriendo.

-sofi, te quiero. -dijo.

yo no sabía qué decir, estaba como en otro mundo. apenas podía superar que había entrelazado nuestras manos y me decía que me quería, quería morir de emoción.

sonrió. ¿cómo lograba darle un giro a las cosas así de rápido? ahora él estaba más tranquilo y yo estaba más nerviosa que nunca.

-en serio lo hago, es que ni siquiera te quiero, te amo sofía. te amo con todo mi corazón y lo he hecho desde siempre, te amo, te amo, te amo. podría decírtelo todo el tiempo, podría pasar mi vida entera contigo porque te amo ¿sabes? amo cada cosa de ti, no sabes cómo me llena el corazón de alegría verte sonreír o cómo se acelera mi corazón al escucharte reír. nadie me ha hecho sentir tan feliz como tú.

mis ojos se llenaron de lágrimas, la única persona que me había dicho cosas tan bonitas como esas había sido javi, cuando teníamos 17.

-no llores, por favor. no me gusta verte llorar y mucho menos si es por mí, si no sientes lo mismo que yo, está bien yo...

no dejé que terminara porque no quería que pensara que no lo quería. me lancé sobre él y lo besé.

desde aquella noche, no había vuelto a besarlo pero no podía negar que quería hacerlo.

nos separamos y hablé:

-javi, yo también te amo. me encanta estar contigo, me haces muy feliz. -suspiré. -iba a morirme porque pensé que ibas a decirme que no me querías o algo así. -lo abracé. -extrañaba abrazarte, me encanta cómo me siento cuando te abrazo.

me besó la cabeza, nos quedamos en silencio un rato. se sentía muy bien, no era incómodo, sentía que podía quedarme así toda la vida.

-¿cómo podías pensar que te iba a decir que no te quería? todos los chicos decían que era obvio que te quería.

-también me dijeron eso pero yo no lo veía, ¿tú sí?

-rió. -no. quizás estamos ciegos.

-nah, ellos están loquitos. -dije.

-es cierto, eh.

a pesar de que ya estábamos hablando sobre eso y sobre que nos queríamos, aún javi no me había pedido ser su novia. es que era imposible para mí no pensar en eso porque yo quería que lo hiciera, aunque claro que yo también lo podía hacer pero me daba miedo.

otro drama se estaba creando en mi cabeza.

eastside ☽ ; bnetHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora