-creo que ya debería volver a casa, javi.
-no vuelvas. ¿no te quieres escapar conmigo? para siempre, nunca volvemos.
-reí. -apenas tenemos diecisiete. aparte solo somos amigos, ¿no?
él sonrió y asintió. -aún. pero pronto cambiará. -me hizo un guiño.
sabía que me había puesto colorada de nuevo, podía sentirlo.
-te ves preciosíma cuando te pones colorada. me dan ganas de protegerte de todo el mundo para que nadie nunca te haga daño. creo que entiendo a tu papá, eres un angelito sofi. y no lo digo de manera... no sé ¿posesiva? es que haces que todo dentro de mí se calme y me sienta tranquilo, eres increíble.
-te quiero mucho. -fue lo único que logré decir.
-yo también te quiero mucho.
me dió un besito en la nariz y luego me dió otro en la boca y luego en la mejilla y así continuó en toda la cara, luego bajó a mi cuello y dejó muchos besos que me iban haciendo cosquillas.
-javi me estás haciendo cosquillas. -dije yo entre risas.
-lo sé.
estábamos riéndonos y disfrutando del momento, hasta que me dí cuenta de la hora y tenía que volver a casa.
durante todo el camino javi iba intentando convencerme de escaparme con él, mientras yo le decía todo lo que podría salir mal. dejó de insistir y me contó muchas cosas de él.
llegamos a la casa de cami y preguntó:
-¿cómo vas a subir? y ¿dónde te debo dejar?
-por detrás de mi casa camino hasta el lado de mi ventana y de ahí intentaré sacar mi spiderman interior.
-¿no puedes entrar por tu patio?
-no, la puerta está siempre cerrada.
-bueno, entonces iré a buscar a dario para que nos ayude.
-no javi, no es necesario.
-¿segura? al menos déjame acompañarte hasta donde tienes que subir.
-está bien, vamos.
bajamos del auto y pasamos por detrás de mi casa.
-sofi, ¿cómo subirás? no está tan alto pero no hay manera de agarrarse de algún lado.
-no sé, no pensé en cómo iba a subir.
-¿crees que sí te subo a mis hombros logres alcanzar aunque sea el filo de la ventana?
-no sé, habrá que intentarlo.
él asintió y se agachó. confiaba en él pero no confiaba en mí.
-me da miedo, javi.
-tranquila, no pasará nada. yo te tengo.
suspiré y pasé una de mis piernas sobre sus hombros y luego la otra.
-¿sí alcanzas?
-sí, sí. perdona que me tengas que cargar así, no quiero ser una abusona.
-no pesas nada, nena.
yo me agarré del filo de la ventana de mi habitación y subí, ya cuando estuve en mi cuarto, me asomé para verlo.
-no te despediste. -dijo él haciendo puchero.
-es cierto, perdona. te quiero mucho, te mando muchos besitos. -y empecé a lanzar besos al aire.
-río. -muchas gracias. te quiero mucho.
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eastside ☽ ; bnet
Fanfictioncuando era joven, me enamoré solíamos agarrarnos de las manos, man, eso era suficiente luego crecimos, comenzamos a tocarnos solíamos besarnos debajo de la luz, en la parte trasera del bus
