CHRISTIAN
Después de la llamada de Mike salgo hecho una furia de mi casa, es mi hermano, pero no voy a permitir que por esa loca se desquite conmigo. Me toma quince minutos llegar a la casa, bajo dispuesto a decirle unas tantas y golpeo la puerta con el puño.
Me abre la puerta Mike y con un "gracias" quebrado por la angustia me abraza como si quisiera romperme los huesos.─ ¡Hey Michael! ¿Qué demonios te pasa? ─le digo mientras lo separo y pongo mis manos en sus hombros dándole un breve sacudón.
─ Es Melissa, desapareció, está fuera de sí Chris necesito tu ayuda─ me dice mirándome con ojos vidriosos y al borde de quebrarse por completo.
«Sabía que era de las que te hierven el conejo, pero no es momento para decirlo...maldición»
─ Vamos adentro.
Ingresamos a la sala y saludo a Catherine con un beso en la mejilla «pobre mujer se ve destrozada».
─ Gracias por venir Christian ¿quieres un café?
─ Te lo agradecería mucho.
─ Enseguida vuelvo ─dice mientras recoge las tazas que están sobre una mesita baja de vidrio.
─ Cuéntame que pasó ─me dirijo a Mike que está derrumbado en el sillón.
─ Sabes que Melisa me acosó todo el viaje, con llamadas, mensajes y demás, hasta te escribió a ti. Bueno, púes resulta que le dijo a su madre que estaba conmigo de viaje y que seguíamos juntos.
─ ¿QUEEEE?─no puedo salir de mi asombro.
─ Lo que escuchaste, esta mañana recibí un llamado de ella, diciéndome que me extrañaba y quería que desayunáramos juntos. Obviamente le dije que no y empezó a gritar como una loca, me dijo que seguro estaba con otra y que nos iba a matar a los dos. ─escucho el relato de Mike y confirmo todas mis sospechas «Melissa definitivamente es peligrosa»
─ ¿Y viniste directo para aquí?
─ Si, estaba por desayunar con... ¡SANTO DIOS CHRIS! ¡ELIZABETH! ─me dice de pronto saltando del sillón.
─ ¿Qué pasa con Elizabeth? ─digo sin comprender que tiene que ver en todo esto.
─ ¿Quién es Elizabeth? ─pregunta Catherine entrando con una bandeja con tres tazas de café en ella.
Me acerco y tomo la bandeja de sus manos para depositarla en la mesita de vidrio, mientras miro a Mike esperando una explicación.
─ Es una amiga de la infancia Cath, que ahora vive aquí y trabaja en mi empresa, pasó la noche en mi casa después de salir del hospital...
─ ¡¿HOSPITAL?! ¿Qué mierda me estoy perdiendo Mike? ¿Qué pasó con Liz? ─lo interrumpo porque a estas alturas no logro entender nada.
─ Anoche salió del bar y se desmayó en el taxi cuando iba para su casa, Tony me llamó, fui al hospital y me la llevé a casa, necesitaba supervisión y no iba a dejarla sola...─«y es lo que acabo de hacer»─ ¡Maldición! Dame tu teléfono Chris ─mientras me lo entrega, me pregunta.
─ ¿Qué pasó con el tuyo?
─ Está desparramado por toda la sala en mi casa ─no necesito pedir más explicaciones, Mike es una maravillosa persona, educado, atento y caballeroso por demás. Pero no lo presiones hasta sus límites, porque ese bonachón de un metro ochenta puede hacerte mear en los pantalones, si te atreves a cruzarlos. Sé perfectamente que se está conteniendo porque es una mujer y evidentemente necesita ayuda, si no ya estaría tres metros bajo tierra y yo limpiando la pala.
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POR SIEMPRE
RomansaPROLOGO ¿Cuántas maneras de amar conoces? Desde preparar una comida, hasta el extremo de dar la vida por alguien más, se abre un abanico infinito de posibilidades. ¿Cuántas formas de amor conoces? Si lo piensas tienes ante ti otro abanico más. Sea...