32. Una tarde con Michael Clifford.

267 36 0
                                        

Michael llego a mi casa alrededor de las 5:52 p.m. cuando me encontraba sola.

-¡Tengo una idea! ¡Ven!- Le dije, tome su mano y lo arrastre hasta aquella habitación donde mi hermano usa en su tiempo de ocio.

-Wow... Mamá no me deja tener una habitación así.

-Tú escoge él juego que quieras, menos FIFA, no le entiendo.

-Entendido.

-Bien, espera unos minutos, no tardo.

Camine hasta la cocina, metí un paquete de palomitas al microondas y uno de papitas. Los vacíe en tazones diferentes, los agarre con cuidado y como pude, volví con Michael y puse los tazones a su lado, volví a la cocina y de él refrigerador saque una botella de dos litros lleno de refresco, tome dos vasos y una botella de salsa. Al entrar a la habitación Michael me miro.

-No se si quieras salsa, pero igual la traje, también hay refresco por si quieres...- Dije nerviosa.

Jugamos varias veces, gane en todas, era obvio que él me dejaba ganar, los tazones y la botella se fueron vaciando conforme pasaba el tiempo. La tarde se nos paso entre risas y bromas.

-¿Qué hora es?- Le pregunté a Mike.

-Las nueve cuarenta.

Me pare en seco, me levante, y agitando los brazos como si fuera pájaro dije:

-¡Hay que... Hay que hacer algo! No espera... ¿No te regañan?

-Con suerte... No.

-Si tu mamá pregunta... Dile que viniste a cuidarme, porque yo te lo pedí.

Casi después de que el se fuera, recibí un mensaje.
De: Acosador. Para: Andy.
Eh pasado el mejor día de mi vida... Señorita gruñona, no tienes ni idea.

De: Andy. Para: Acosador.
¡Deja de acosarme!

Me reí, antes de que el extraño me contestara le escribí:
De: Andy. Para: Acosador.
Nah, es broma. Ya lo creo, extraño, ya lo creo. Y en otras noticias, yo también pase el mejor día hoy.

Sonreí, para luego cerrar los ojos e intentar dormir, mi sonrisa solo creció al ver la imagen de Michael grabada en mi cabeza.

Phone number [Michael Clifford]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora