Junio 12
No dormí en toda la noche. Son las 3 de la madrugada y aún sigo despierto sin poder olvidarme de lo que pasó ayer. Jimin al parecer está tranquilo descansando. Supongo que no le ha afectado lo que sucedió. Pero, ¿por qué habrá incitado aquello? ¿Quizá siente que me debe algo por venir hasta acá a cuidar de él? Honestamente no lo entiendo. De lo que sí estoy seguro es de que sabía acerca de mis sentimientos por él. Tal vez lo sabía desde hace mucho.
Evito voltear a verlo aunque me es casi imposible teniéndolo tan cerca de mi. Escucho su respiración... su voz entre suspiros. Tengo tantas ganas de acercarme a él pero me controlo lo más que puedo. ¿Qué sucede que es como si en las noches todos nuestros sentidos se acrecentaran? Puedo escuchar incluso mis latidos.
Sin poder evitarlo me he puesto de pie con cuidado. Lo bueno de que la cama esté casi al raz del piso es que no hace mucho ruido ni rechina cuando te mueves, así que aprovecho eso y lentamente me asomo a su cama para verlo un momento. Su cuerpo me da la espalda y no me atrevo a verlo de frente. Siento que lo puedo despertar si hago eso. Pero luego de ver su espalda unos minutos, al fin me arriesgo a ver su rostro y entonces mi corazón late más rápido.
"Es lo más hermoso que he visto".
La luz del exterior (tal vez de la luna o del faro, realmente no me importa), ilumina su rostro, suavemente, remarcando sus facciones en un tono azul mate, aunque sin dejar de resaltar el rosa de sus labios, lo que me hace desearlos más que nunca.
Sin pensarlo mucho me acerco a él poco a poco.
"¿Qué estoy haciendo?" Debo parar, pero no puedo.
Y de pronto me veo frente a él. Mi rostro a centímetros del suyo. Quiero robarle un beso y regresar a la cama... sólo eso. Pero no... no me atrevo.
"No es correcto".
"Pero no se dará cuenta".
"Sólo será un leve roce... Un toque sutil... Un beso suave".
"¿Podría no sentirlo?"
Mi respiración comenzó a acelerarse con el simple pensamiento de tomar de nuevo sus labios y temo que pueda escuchar mis latidos. Así que antes de que éste impulso en mi pecho me delate, me atrevo a hacer lo pensado sin demora.
Me acerco un poco más. Sólo hay un centímetro entre su boca y la mía y lo reduzco a nada en un segundo. Como dije, sólo un toque leve y sutil, pero me quedo en ese suave roce más de la cuenta y mi corazón late más fuerte. ¿Cómo un simple toque de labios puede traer consigo tantos estímulos... tantas emociones? Es como un cosquilleo que se expande a todo mi cuerpo y que desearía amarrar a mi ser por el resto de mi vida.
Ni siquiera percibo el tiempo pero entiendo que debo alejarme de él si no quiero ser descubierto y con lo último que me queda de autocontrol, me alejo y retorno a mi espacio de descanso para permitirme soñar con él.
***
Abro mis ojos varias horas después, sonriente, luego de mi atrevimiento y me encuentro con el rostro de Jimin recargado en mi pecho, con sus manos rodeando mi cuerpo, y todo él yaciendo a mi lado, descansando plácidamente.
Me quedo inmóvil observándolo. Estoy tan sorprendido por aquella hermosa imagen que siento que ésto podría ser sólo un sueño.
Cierro y abro mis ojos, repetidas veces, para asegurarme de que no es así. Me convenzo de que todo es real y me hago el dormido de nuevo para no perturbar su descanso y alargar un poco más éste momento.
De repente, su rostro se mueve sobre mi pecho, acomodándose, lo que me hace querer mirarlo otra vez y de la nada abre sus ojos dirigiendo su mirada hacia la mía. "El sueño se ha desvanecido pues se alejará de mí en cualquier momento". Pienso eso pero tal vez me equivoque...
- Buenos días, amor - me dice de repente y no sé si responder de la misma forma.
- ¡Ho... hola! Buen día.
Me sonríe.
- ¿No me dirás amor también?
Asenti, tímido.
- Por supuesto. Buenos días, amor... Minnie - lo miro, extrañado. - ¿Qué sucedió? ¿Por qué dormiste aquí?
- ¿Te molesta?
- Claro que no. Sólo quiero saber.
Me mira, tímido.
- Soñé contigo... Soñé que me besabas y luego de eso no pude dormir. Hasta que me recosté a tu lado.
"¿Se habrá dado cuenta?"
- ¡Oh! Entiendo.
Desvié la mirada. "No debí haber hecho eso, anoche", me reproché.
- ¿Soñaste conmigo? - preguntó de pronto.
- Sí...
Acepté, nervioso.
- ¿Qué soñaste?
- Pues ya sabes...
Se acercó a mi rostro, levantado su ceja.
- ¿No quieres decirme?
- ¿Qué? No, no es eso.
- ¡Oh! ¿Soñaste algo pervertido?
Lo dijo tan de improviso que me bloqueé. Para nada era eso pero, ¿qué le decía?
Se acercó aún más.
- Está bien si fue así. No me molesta.
- No fue eso, Jimin.
- No tienes por qué negarlo.
- Pero no lo fue. No quiero que pienses que te veo de esa manera solamente.
Solté aquello tan de pronto y alzando un poco la voz que no supe qué hacer luego. Me miró, juguetonamente.
- Pero entonces, ¿reconoces que a veces sí piensas en mí de esa forma?
- ¿Qué?
Besó mis labios y yo me entregué a ello sin resistencia. Se alejó de mí luego de unos segundos y acarició mi mejilla.
- No importa si me ves de esa forma, Jungkook. Yo también vería así a la persona que me gusta. Es normal.
Desvié la mirada.
- Lo sé, es normal... - "Esto está mal", pensé. - Pero no es normal aceptar afecto de quien no quieres, Jimin.
- ¿A qué te refieres? - Preguntó, confundido. Me senté, ayudándolo a sentarse igual y luego lo miré fijamente.
- Intento decir que no tienes por qué besarme, Jimin. No me debes nada. Así que no tienes por qué esforzarte en hacer esas cosas conmigo sólo porque sientas que me debes algo. Me gusta pero no lo quiero así.
Agachó la cabeza. Me acerqué a abrazarlo y comencé a acariciar su cabello con ternura.
- Con ésto me es suficiente... Abrazos, caricias, están bien. Yo sé lo mucho que me quieres con este simple gesto.
Me regresó el abrazo rodeando mi cintura con fuerza, recargando su cabeza de nuevo en mi pecho.
- Oh, Jungkook... - suspiró.
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Diario de un chico perdido (Kookmin, jikook)
FanfictionJungkook es un joven solitario que guarda un secreto muy grande: Es gay... y está perdidamente enamorado de su querido amigo de años, Jimin. Jungkook desea confesarle a Jimin todo pero hay un gran problema: Jimin no es homosexual y además se encuen...
