Junio 24
Me despierto por la mañana y Jimin está sentado a un lado mío mirándome fijo. Se ve molesto.
- ¿Todo bien? ¿Qué hora es? - pregunté.
- ¿En serio, eso es lo primero que dirás?
- ¿Qué pasa?
Me siento sobre la cama y me acerco a Jimin para ver si está todo bien. Lo tomo de la mejilla y enseguida toma mi brazo.
"Ahora recuerdo, la herida".
- ¿Cómo te hiciste eso, Jungkook?
- Diablos...
- ¿Diablos? ¿Qué pasó? Según yo nos dormimos al mismo tiempo y de pronto me despierto esta mañana y veo tus manos así. ¿Te cortaste o algo?
- ¿Qué? Por supuesto que no. Pasó ayer, sin querer... me senti muy enojado por lo que te pasó y cuando menos me di cuenta ya me había hecho esto al presionar mis puños.
- Ay, Jungkook. No debi decirte. Sabía que no debía decirlo.
- No, espera - lo tomé entre mis brazos y lo apreté contra mi pecho. Él me rodeó con sus brazos en respuesta. - Fue algo que no pude controlar pero en serio agradezco que me lo dijeras. No te preocupes, ¿ok? Estoy bien.
- Está bien.
Me alejé de él y él volvió a acercarse a mí para robarme un beso.
- Lo siento - sonrió - olvidé decir la palabra mágica. Acción... - Y volvió a besarme.
Fue un beso lento y suave, yo sólo me dejaba llevar. De pronto abrió más su boca y yo me permiti meter mi lengua entre sus labios, rozando suavemente sobre ellos para luego introducirme por completo hasta hacernos perder el aliento. Jimin soltó un leve gemido que mi entrepierna resintió enseguida, pondiéndome duro de a poco. Me alejé unos segundos.
Nos quedamos mirando, la respiración faltándonos.
- ¿Quieres parar? - preguntó sin realmente querer preguntar.
- Deberíamos - contesté sin realmente querer contestar.
- No. No deberíamos.
Me tomó del cuello y volvió a besarme, esta vez con más ansias. No pude contenerme y lo jalé hacia mí, sentándolo a horcajadas sobre mis piernas. Su miembro rozó mi estómago y el mío rozó sus glúteos. Ambos estábamos duros.
- Ah, Jungkook - dijo mi nombre como un gemido y no pude evitar sentirme más excitado.
- Jimin... debemos... parar...
- No... ah....
Comenzó a mover su trasero sobre mi miembro... Dios, se sentía tan bien.
- No... Jimin... nos pueden ver...
- No... no hay nadie.
No pude evitarlo, en cuanto me dijo eso fue como si me hubieran dado la indicación de salida en una carrera.
Comencé a simular embestidas contra él y él enseguida comenzó a gemir más alto.
- Dios... Jungkook... así, justo así.
- Dime que pare.... por dios... dime que pare Jimin.
No paramos de besarnos en ningún momento. Y Jimin sólo me prendió más cuando comenzó a besar cada vez más abajo. Mi barbilla, mi cuello, mi lóbulo, el cual comenzó a chupar una y otra vez para luego morderlo.
- Jimin, por favor... Prometí que te lo haría bien.
- Estar contigo es hacerlo bien.
- Sabes a lo que me refiero.
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Diario de un chico perdido (Kookmin, jikook)
FanfictionJungkook es un joven solitario que guarda un secreto muy grande: Es gay... y está perdidamente enamorado de su querido amigo de años, Jimin. Jungkook desea confesarle a Jimin todo pero hay un gran problema: Jimin no es homosexual y además se encuen...
