PDV Julieta.
¡ES UNA IDIOTA!, ¡Cuanto la odio!
Estoy apenada, esperando el Uber que pedi hace 5 minutos, el enojo que tengo hacia Laura recorre mi cuerpo como lava, sin embargo la lluvia me hace pensar mejor, disminuyendo la potencia y rencor de los sentimientos, no debí ceder, ¿Que carajos pasa por mi mente? Camilo no haría esto, ¿Porque dejo que haga lo que quiera? La temperatura de mi cuerpo baja, tengo frío y la lluvia aumenta, soy una idiota al no traer un paraguas viendo el clima, quizás fue la emoción de salir con Camilo, o que simplemente no estoy acostumbrada a cargar con miles de implementos como lo decía mi madre.
-Juli...- Escuchar su voz de consuelo de lo único que sirvió es para volverme a calentar el cuerpo, ¡CUÁNTO LA ODIO!
permanezco en silencio, no quiero hablarme, me tiene muy molesta.
-Lo siento...- Su carita triste y el frío de las palabras no iba conmigo, además soy consciente que ella no piensa las cosas, la culpable soy yo por ceder.
La acercó a mí, abrazándola recuesto ni cabeza en su hombro, me calma sentir sus palpitos tan tranquilos, serenos me hacen sentir sentimientos de paz efímeros.
El auto parquea frente a nosotras, ambas entramos, el conductor nos saluda cordialmente y con seguridad através del espejo.
-Buenos dias, ¿A dónde piensan ir en medio de esta lluvia?-
-A nuestro apartamento- responde Laura, siento un cosquilleo en mi ser, algo inefable que confunde cada vez más el rencor que tengo a Laura por jugar conmigo.
Laura direcciona al conductor mientras a la vez, intenta convencerme con su mirada, es irresistible, pero la vergüenza que sufrí allí es inconmensurable.
-¿Me perdonas?, Amor- ¿Porque usa esas palabras? Es consciente que soy una de esas personas que se derriten ante una palabra dulce de los seres que más aman, justamente Laura es una de las electas, lo sabe, y aprovecha de ello.
-Te pasaste demasiado...- Si, efectivamente iba cayendo en sus encantos, su mirada triste, una voz que intentaba no quebrantarse, aunque fuese actuado, Laura siempre significo mucho para mí, y quizás esto solo era otro de sus caprichos.
-Lo sé, si quieres te prometo no volver a acercarme así a ti- Me sorprende su propuesta, era justamente lo que queria, pero la mirada entrometida del conductor me inquieta. Laura lo nota y hace un gesto al susodicho, él se concentra en el camino, en el cual se mantuvo un silencio abrumador e indiferente.
Al llegar al edificio pague el servicio, y entramos rápidamente al edificio, aún llovía, ingresamos al ascensor y seleccione el piso, mantenía en silencio apreciando únicamente el piso.
-¿No me has respondido? ¿Quieres que deje de tocarte?- Maldita sea, cuando quiero que se le olviden las cosas, no pasa, y cuando anhelo que las recuerde se le olvida, mi mente divaga sin encontrar una respuesta, la razón seria decir que deje de hacerlo, pero ¿si eso nos hace distantes?.
-¿Porque no solo me respondes?¿Que te hace dudar?- Laura está por volverme loca, no estoy segura de mi respuesta, ni siquiera sé por que dudo.
Laura me empuja hacia una de las paredes, sus brazos rodeando mi cintura evitan mi movimiento junto con su mirada posesiva.
-¿Entonces? Respondeme Julieta- sus suspiros me provocan, el roce de sus labios no me permite hablar con coherencia, mis brazos tensos entre los suyos y mi cuerpo inmóvil disfrutando el momento que mi mente detesta.
- ¿Quieres que siga haciéndolo? Cierto?- sus suaves labios suben por mi piel hasta llegar a los mios, dispuesta a corresponder Laura se detiene milímetros antes.
-Habla... ¿Quieres que te bese?- la tentación y placer invade mis pensamientos coherentes, la abrazo y junto sus labios con los mios, sin decir ni una palabra, Laura corresponde, cedo el paso a su lengua, mientras acaricio su cabello oscuro ondulado, sus dedos traviesos vuelven a tocar mi pierna por debajo del vestido, se que esto no está bien, pero aún así quiero que siga, además es solo su capricho.
Las puertas abren y la empujó al otro extremo del ascensor, ¿Porque es tan fácil para ella controlarse? Mientras lucho con mi respiración para poder calmarla, con la mente para no sentir culpa y con mi cuerpo para explicarme por qué siento placer. Las personas ingresan y se acomodan en la entrada, nosotras nos quedamos atrás, sin poder dirigirle la mirada, ella cruza su brazo por mi cintura, sentir su toque me inquietaba, aunque se mantuviera estable mis pensamientos no dejaban de atormentar.
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Relatando mis fantasías
Teen Fiction-Julieta, decide, ¿Quién te gusta? ¿Tu mejor amiga y confidente, Laura? ¿Tu novio trabajador, Camilo? O ¿Tu exnovia animalista, Ángela? Los deseos de Laura sorprenden a Julieta volviendo su vida en un constante lío, para calmar sus problemas hay una...
