Asuntos Pendientes

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PDV Laura
Fui a buscar a Esteban, con una somrisa me recibió en su apartamento, entre dudosa, pero aún así quería dejar los temas claros y concisos, no quiero causarle problemas a Julieta, sabiendo que esto acabarían pronto.

-¿Y bien?- dije algo fría, me molestaba su presencia, aunque admito que la idea de tener a un pasivo frente a mí, era emocionante.

-tu no hablas, yo no hablo, así de simple- me dijo tan sencillo, que parecía que no fuese él

-¿Que acaso el darte contra la pared te ubico en la realidad?- burle, Esteban me miraba molesto, aún así ni miedo tenía, y si alguna vez lo tuve fue por Julieta y el imbécil de Camilo.

-¡Déjame! No tenías que siquiera venir, me pudieras haber escrito y ya- aclaro, luego de un silencio -¿Que acaso tu novia ya te dejo?-

-ella no es un pasatiempo, como tú, querido Uke- le dedique una sonrisa victoriosa, dispuesta a irme a resolver otro asunto, él me asegura.

-Eso crees, se perfectamente lo que siente Julieta, lo que sientes tú, y eso no durará demasiado- no quise hablar más, y salí echando fuego por la boca, con una mirada asesina que una pobre vecina tuvo que afrontar. Siguiente Parada... La perra de Tatiana.

***
Estacione el auto, vine en él, aprovechando que Julieta no se lo había llevado, ¿Como le estará yendo?¿Ángela intentará algo?, Tenía que limitarme a confiar en ella, suspiré y golpee en la puerta de la casa que la perra compartía con sus progenitores, que ridículo.

-¿Quién?- grito una voz femenina, efectivamente no era Tatiana, tras abrir la puerta me sonrió, de una forma extraña no entendía, ni la recordaba, ella lo había notado.

-soy Fernanda, la madre de Tatiana- "qué orgullo" pensé durante su presentación
-¿Quieres hablar con ella?-

-si- me limité a responder, la señora me dio paso diciendo que su puta, digo hija, estaba en su cuarto con el cliente, digo en su cuarto con un amigo

-¿Joaquín?- dije sorprendida, aquel chico ya lo conocía, durante la fiesta bailo animadamente con mi... Con Julieta, hablamos un rato, y ahora aquí con Tatiana tan cerca que puedo jurar que interrumpí un beso.

-eh, hola Laura- dice tímido, saliendo de la habitación.

-hola, ¿Que quiere?- respondió

-solo decirte que no intentes nada con Julieta, o me veré forzada a hacerte caer en la realidad, y tal vez no se, también contra el piso- dije segura de mí misma, ella ignorante como siempre, se mostraba inexpresiva y se acercó a mí contoneando sus caderas cual perro batiendo su cola.

-¿Cual realidad? No me vengas con amenazas estúpidas, tu eres una simple amiguita de Julieta- sus palabras en alguna parte de mi, me afectaron, ya tenía a Julieta, era mía, pero a la vez no teníamos compromiso de nada, ella en cualquier momento puede estar con alguien más, incluso puede estar con Ángela si quisiera, soy una idiota.

-¡No te acerques a ella! La próxima vez que intentes hacerle algo solo lograrás un viaje directo a la morgue, entendido?- salía de su habitación, su basto olor a perfume de zorra, me asfixiaba.

-diras lo mismo cuando ella te deje, no durarán demasiado- no quise escuchar más y salí, sin Siqueira despedirme de su madre, por su apariencia, una perra mayor.

Fui al apartamento, luego de recibir un mensaje de Julieta, ya había acabado su ¿Cita?, Una punzada al decir eso, con Ángela y su hermana, era evidente que la traía loca, solo espero que nos es más loca de lo que yo la quiero volver por mi.

PDV narrador
Las chicas se encontraron en la entrada, se saludaron con un beso que alegro a ambas, subieron abrazadas y al llegar al apartamento decidieron tomar una siesta que llevaría todo el día hasta la mañana siguiente.

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