Narra Nick:
Salí de la ducha y me coloqué una toalla en la cintura. Ya era tarde para ir a mi departamento a cambiarme, así que tendría que usar la misma ropa del día anterior. Me vestí rápidamente y salí del baño para tomar el resto de mis cosas.
Antes de irme de la espaciosa habitación, me detuve un momento a observar a la mujer que dormía plácidamente en la cama, era guapa y en verdad me gustaba. Me acerque a ella, deposite un ligero beso en su frente y me fui del lugar.
Conduje por la ciudad, tratando de evitar las calles y avenidas más transitadas para así poder llegar a tiempo. Mi trabajo como maestro de adolescentes no era complicado, conectaba con los alumnos sin tener que esforzarme como otros profesores que conocía y gracias al enorme interés que desarrolle por la historia, los temas que impartía eran pan comido.
Mis únicas preocupaciones profesionales eran; llegar a tiempo y calificar exámenes.
Cuando llegué al instituto, fui directo a la sala de profesores para prepararme un café y así tener algo en el estómago mientras se hacia la hora del almuerzo.
― ¿Tuviste una noche complicada, Nick? ―pregunto desde mi costado, la vieja profesora de matemáticas.
―Para nada. ―sonreí y bebí un poco de mi café recién hecho.
―Lo digo porque llevas la misma ropa que ayer, y eso solo puede significar que no estuviste en tu apartamento esta mañana. ―sonreí cortésmente ante su tono de chisme.
―Debo ir a clases, mis alumnos deben estar creyendo que tiene la mañana libre. ―
―Oh claro, ve antes de que esas bestias se salgan de control. ―palmeo mi hombro y yo salí del lugar.
Al llegar al salón, y luego de que los alumnos me saludaran, inicie la clase, tema: La guerra civil.
Explicaba, escuchaba opiniones y retroalimentaba como cualquier otro día, todo era muy normal, hasta que, del fondo del salón, una voz se hizo presente, removiendo parte de mi pasado.
―Profesor, Loughty... ¿Qué puede decirnos sobre la muerte del presidente Lincoln? ―
Tanto los alumnos como yo, miramos a la persona que hablaba, fruncí el ceño, confundido porque no sabía en qué momento había llegado y enfadado de verlo ahí, sin mencionar que las chicas comenzaron a cuchichear entre ellas, de la misma forma que el día que lo conocí.
― ¿Qué haces aquí? ―lo mire fijamente y él se río de la manera cínica que siempre lo ha caracterizado.
―Solo visito a un viejo amigo... ignórame y continua con la clase, el tema es muy interesante, ¿no es así chicos? ―algunas chicas le dieron la razón, más por complacerlo que por interés a la clase.
―Sal del salón, ahora te alcanzo. ―le dije.
―Vaya, que autoritario. ―sin soltar otro comentario, hizo lo que le dije y salió del salón. Luego de dejarles una actividad a los alumnos, salí a encontrarme con él.
―Ahora sí, dime que haces aquí, Damon. ―
―Ya te lo dije, vine a visitarte, viejo amigo. ―golpeo mi hombro en señal de complicidad.
―La última vez que nos vimos te deje muy claro que no quería tener nada que ver contigo y con... tu amiga. ―continué. ―Tengo una vida tranquila y no quiero que se vea afectada por cosas de... vampiros. ―susurre.
―Oh si, conozco tu vida tranquila, esa morena con la que sales es tremendo premio. ―
― ¿Qué es lo que quieres, Damon? ―gruñí bajo a punto de perder la paciencia.
ESTÁS LEYENDO
Antiguo Amor
Vampiros"Solo alguien como yo sabe lo que es amar para toda la eternidad..." "Al verla supe que mi vida cambiaría, de lo que no estaba seguro era si seria para bien o para mal..." La necesidad de proteger a las personas que amas te llevan a cometer locuras...
