Capítulo 11

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El auto se detiene en un semáforo y es cuando aprovecho y me bajo corro y me escondo entre los coches el trafico esta extenso así que las camionetas siguen su marcha, tomo mi móvil de mi bolso y marco el número de Maya en realidad quiero asistir a esa fiesta de universitarios y que Ancel sienta lo que yo sentí ese  día.

***

Vamos llegando a la misma residencia de la vez pasada la música se escucha a metros y metros de distancia los universitarios están alborotados chicas y chicos bebiendo y bailando en el patio entramos a la mansión y está abarrotado de personas vamos directo a la cocina y agarramos una bebida cada una la tomamos de un solo trago.

Maya baila al ritmo de la música el tiempo pasa muy a prisa no sé ni cuantos tragos llevo ya, lo único que sé es que este liquido cristalino me hace sentir feliz y muy animada bailo al son de "Tuesday" un chico muy alto de cuerpo atlético se acerca a mi por cierto esta más bueno que el pan me invita a bailar y acepto encantada estamos entre cuerpos sudorosos y con olor a alcohol y tabaco por un momento me siento asfixiada.

—Discúlpame iré a tomar un poco de aire —me abro paso entre la gente y salgo al jardín trasero, doy una larga bocanada de aire y no puedo evitar sentirme más mareada, lentamente suelto el aire y escucho mi móvil sonar en mi bolso rápidamente lo saco y respondo es un número privado.

<<Diga?>> respondo con la lengua pegada al paladar producto de la borrachera que traigo encima.

<<¿Yana donde estás por que te bajaste de la camioneta?, no sabes lo molesto que estoy contigo>> sentencia sereno pero con voz amenazante al otro lado de la línea es cuando decido decirle todo lo que se merece.

<<¿Sabes que señor perfecto? me tienes harta no vengas a preguntarme donde estoy o con quien estoy por que si te lo dijera sabrías que ya tienes remplazo así de fácil te olvidé. —me burlo de él y escucho cuando algo se quiebra del otro lado de la línea.

—Voy por ti he tenido suficiente de tus berrinches por un día.— se queda en silencio al igual que yo al escuchar que el chico con el que baile ha llegado hasta mi.

—Preciosa te vas a congelar te esperé pero no llegabas y he decidido venir por ti, para continuar en lo que estábamos. —

—Vez Ancel no eres indispensable en mi vida —digo colocándome el móvil nuevamente en la oreja pero la llamada se ha terminado, despreocupada lo vuelvo a meter a mi bolso encogiéndome de hombros y restándole importancia y continuo hablando con el chico pasan unos diez minutos cuando miro que viene Ancel con todos sus hombres se nota enojado a lo que agarro al chico por los hombros y le planto un beso que el me corresponde al instante.

Llega Ancel hasta nosotros y jala al chico por el brazo y se lo avienta a sus hombres.

—Te aseguro que si no supiera que mi novia te a besado para hacerme enojar aquí mismo te asesinaría de un disparo en la cabeza. —amenaza al chico y este tiene el rostro desencajado producto del miedo. —,Ahora lárgate de aquí y tu no has visto nada. —sentencia a lo que el chico sale despavorido como cual alma lleva el mismismo lucifer.

—Sueña despierto querido Ancel yo no soy tu novia y mucho menos algo de tu propiedad te recuerdo que solo somos "Amigos que se revolcaron una noche". 

—¡De eso ni un carajo! ahora te vienes conmigo que por tu culpa ya hice mucho teatro en este lugar y no es la primera vez — sentencia tomándome de la cintura y me sube a su hombro de seguro he de ir dando un buen espectáculo de mi trasero por toda la fiesta mañana me conocerán por la chica de la lencería de encaje.

—Cuidado Ancel que mañana todos en la universidad todos me pedirán autógrafos por la linda vista de mi trasero.

—Mikail dame tu chaqueta— este se la pasa y me cubre todo me siento con nauseas creo que voy a vomitar, en cuanto llegamos a la camioneta Ancel me baja de su hombro y devuelvo todo el alcohol que bebí él me pasa una botella de agua y enjuago mi boca, a los minutos nos subimos a la camioneta y me recargo contra su hombro he decidido que ya es suficiente este día de tanta locura yo no soy así de caprichosa, la camioneta se pone en marcha y yo me duermo al instante.

Inocencia CorrompidaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora