🦇Capítulo 26: Sueños🦇

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Shin avanzó hacia mí e inspeccionó brevemente mi cuerpo. Una vez se aseguró de que no tenía ni un solo rasguño, suspiró.

-Vámonos a casa, Hécate.- Ordenó, baldado.

Asentí y caminamos hacia la salida.

(...)

Ya fuera del instituto, Carla nos esperaba apoyado en la limusina, de brazos cruzados. Entré en el vehículo y después lo hicieron ellos. Cuando aparcamos en casa, me apresuré por ir a mi dormitorio. Shin me acompañó hasta la puerta y me encomendó la tarea de quedarme quieta en la habitación. Le respondí de forma afirmativa y cerré el cuarto.

-Bienvenida, Bitch-chan.- Saludó Laito, dándome un gran abrazo por detrás.- Te he echado mucho de menos, ¿lo sabías?

Ruki se limitó a fulminarle con la mirada, serio y frustrado, pero no dijo nada.

-¿Pondrás en práctica el hechizo?- Preguntó, quitándome al Sakamaki de encima.

-Sí.- Contesté, decidida.

-¿Y a por quién iras?

-Lo intentaré primero con Shu. Es el blanco más fácil.

Abrí el libro donde se encontraba aquel encantamiento y estudié la oración. Me recosté en la cama.

-"El sueño de uno, es el sueño de dos. Y si sufres una pesadilla, la sufro con vos."- Recité, cerrando los ojos y pensando en el mayor de la familia Sakamaki.

(...)

Divisé una casa particular. Esta mansión... Es donde vive Shu y el resto. ¿Está soñando con su propia vivienda?

Caminé hasta el portón y me adentré, temerosa. Algo me decía que debía llegar al dormitorio del vampiro, así que lo hice. Subí las lujosas escaleras y recorrí dos pasillos. Ya delante de la puerta, llamé. Nadie contestó. ¿Mi intuición habrá fallado?

-¿Hécate?- Llamó una voz familiar.

Giré la cabeza hacia la derecha y lo vi. Bostezó y se acercó.

-¡Oh, Shu!- Exclamé, aliviada.- ¡Menos mal que te he encontrado!

-Menuda suerte la mía...- Susurró, ignorando mis palabras por completo.

-¿Shu?

-Me alegro de poder tener sueños lúcidos de vez en cuando...- Prosiguió, aproximándose a mí todavía más.

¿Sueño lúcido? Ah, sí. Es ese tipo de sueño en el que la persona que duerme es consciente de que está soñando. Una gran oportunidad para explicarle todo lo que está pasando.

-Escucha, Shu, tengo que decirte algo muy importante.

-Hah, qué pesada. Cállate y déjame disfrutar del sueño, ¿quieres? Aquí por lo menos puedo hacer lo que me dé la gana contigo...

Nada más pronunciar aquello, me cogió de la cintura y me empujó dentro de su habitación. Luego me tiró a la cama y comenzó a quitarse la ropa. ¿Qué cojones le pasa a este muchacho? ¿De verdad piensa que está teniendo un sueño erótico conmigo?

-Para, Shu, es de verdad, soy la Hécate real.- Interrumpí, haciendo un esfuerzo por apartarlo de mí.

Sin embargo, se posicionó encima mía y comenzó a recorrer mi cuello con numerosos besos fogosos. Su mano derecha se deslizó a través de mi pierna de manera ascendente, hasta parar en el final del muslo, rozando mis bragas.

-Tenía tantas ganas de volver a probar tu piel...- Murmuró, concentrado en lo suyo.

-¡Joder, Shu, que pares! ¡Que esto no es un sueño erótico! Estoy aquí por un hechizo que acabo de realizar en la mansión Tsukinami.

🦇《Atrapada en un mundo irreal》🦇Donde viven las historias. Descúbrelo ahora