6. Día 2

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"¿Error?"



~☆~



Los rayos del sol se infiltraron por la ventana de nuestra habitación, pesadamente abrí mis parpados acoplándome a la luz del día. Mi cabeza dolía a reventar, me senté en la cama mientras tallaba mi rostro quitándome un poco lo adormilado que seguía aún.

Retiré el cobertor de mi cuerpo y noté que estaba en bóxer. Lo único que recordaba era que en el antro estaba con Katherine divirtiéndonos y de la nada ya estaba dormido en una Van.

Entre gruñidos me levanto de la cama sin hacer ruido, ya que Mariana y Niko siguen dormidos. Me doy un baño rápido y salgo con una toalla amarrada en mi cadera. Cepillo mis dientes y me cambio con un traje de baño y una playera blanca. Me pongo mis lentes de sol y unas sandalias. Les hecho un último vistazo a mis amigos y salgo afuera.

Bajo las escaleras y lo primero que me recibe es la imagen de Dylan y Emilio haciendo ejercicio al lado de la piscina. Hacen lagartijas y abdominales.

Giro mi rostro y me encuentro a Sergio. En sus piernas está Kate.

Me acerco a ellos y los saludo.

- Te vez de la mierda, Joaco – me dice él.

- Me siento de la mierda – confieso - ¿Te acuerdas de lo que pasó anoche? – le pregunto a ella.

Ella asiente – Algunas cosas, pero de lo que estoy segura es que creo que me aproveché un poquitito de ti, me disculpo por eso. Es solo que en esta casa todos nos tenemos mucha confianza y besarnos no significa la gran cosa, pensé que no te molestaría.

- No te preocupes, me la pasé muy bien – ella sonríe levemente.

- ¿Te duele la cabeza? – asiento - ¡Emi! – le grita atrás de mi - ¿Dónde están tus pastillas mágicas?

- En mi habitación, chula ¿quién es el enfermo? – escucho una voz que comienza a sonar más cercana detrás de mí.

- A Joaco le duele – me señala con su cabeza.

- Tal vez pueda ayudarlo – siento su voz en mi nuca provocándome un temblor así que me volteo de inmediato. Está detrás de mi mirándome con una sonrisa traviesa. Arrugo mi rostro ante su cercanía, me incomoda su presencia y me incomoda su mirada ridícula observandome como si fuera un postre - ¿Me acompañas a mi habitación? - me tenso – No muerdo – susurra – A menos que lo quieras.

Lo fulmino con mi mirada – Puedes ir tú mismo.

- Podrías ayudarme a encontrarlas más rápido ¿o qué? ¿tienes miedo?

- ¿De ti? – sonrío cínico – Para nada.

- Bien, entonces acompáñame. Después de usted – señala con su mano el camino.

Ignorándolo completamente comienzo a caminar, él me alcanza y me dice a donde ir. Su cuerpo sudado está a mi lado, lo veo tomar una toalla y comienza a secar su rostro. Señala una habitación y me pide que entre. Lo hago.

Es una habitación de dos camas grandes, podía mirar una fotografía de Dylan en la otra cama así que llegué a la conclusión de que dormían juntos. Me tenso cuando miro la cama de él. En ella está Regina dormida con una sábana tapando su cuerpo.

- ¿Es Regina? – él me mira y asiente como si nada.

Se acerca a su maleta y busca en ella. Cuando encuentra lo que busca saca una cajita. De esta saca una tableta con pastillas, toma una botella de agua de su pequeño refrigerador de la habitación y me la extiende.

Sex Game [Emiliaco]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora