Después de dar un par de vueltas en mi habitación acabé yendo directo al conservatorio a buscar a Mike. La verdad habíamos estado hablando mucho de que aún me faltaban unos cuadros por terminar y el se ofreció a ayudarme. Jamás le conté a mamá que el me ayudaba con los cuadros o mucho menos que el también pintaba.
No es porque no quisiera ser egoísta y no darle trabajo en la galería conmigo, cuando la verdad, me vendría muy bien una mano. Pero no quisiera tener que verlo allí, no sabiendo que no le agrada este trabajo. Me ha mencionado muchas veces que lo que mamá hace con mis cuadros es injusto y que está muy mal.
—¡Came, Came! —gritó una voz burlona a mis espaldas. Sonreí viendo como MK venía corriendo en mi dirección.
—¿Qué pasa? —pregunte viéndolo.
—Tengo una idea magnífica para que conquistes a Amara, me entere de que está trabajando en el Starbucks de la ciudad y... —sus ojos viajaron al vaso de café que estaba en el porta vasos. Luego fue a mi, yo me aguante las ganas de reír y rasque mi nuca—. ¿Ya lo sabias? ¡Joder Lightwood no le dejas nada a nadie!
—No es mi culpa, fui el primer día que inicio por casualidad.
—Casualidad, si ajá —rodó los ojos el poniéndose el cinturón.
—¿Listo para ayudarme con el mayor desastre que verás?
—No me queda otra opción —gruño él mirando hacia el frente.
Al bajar, lo primero que hice fue abrir la puerta de la entrada del estudio. Mamá no estaba, su camioneta no estaba en la entrada y eso me hizo relajarme aún más. Mike fue directo a las pinturas que había dejando ahí anoche secándose.
—¿Y estas? ¿Por qué no me las habías mostrado antes? —preguntó viéndolas sorprendido, me encogí de hombros.
—Bueno, en realidad planeaba deshacerme de algunas.
—¿Qué? —parpadeo sorprendido—, Estás loco si piensas que no merecen estar en la galería. Son geniales.
—Lo son —asentí pasando mi mano por algunos de los lienzos—. Pero no quiero que las vean.
—¿Y eso por qué? Son fabulosas.
Si, pero en todas reflejo lo que siento cuando veo a...
—Simplemente no quiero que las vean —suspiré.
—Bueno, ¿Cuál es tú plan para botar estas cosas?
—Pensé que podíamos llevarlas al vertedero.
—¿Soy yo o me estás diciendo que las lleve yo mientras tú te quedas aquí y te dignas en pintar?
—Tal vez —sonreí señalándolo, Mike rodó los ojos tomando las llaves de la camioneta de la mesa.
—Te odio viejo.
Después de eso, salió de la habitación dejándome solo en el cuarto. Solté un suspiro viendo las pinturas, esto sería más interesante si tuviera compañía.
—¡¿Hola?! —salte en mi lugar al escuchar una voz conocida gritar detrás de mi—. ¿Cameron?
—Aquí —dije captando su atención. Sin poder creérmelo allí estaba ella, viéndome con aires de nerviosismo.
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Jump Shot | Libro II
Teen FictionAltanero, confiado, sarcástico, atlético... Todos y cada uno de esos son las características responsables de describir a Cameron Lightwood. Al igual que su hermano mayor, es un gran atleta y el capitán del equipo de baloncesto. Pero, hay una gran...
