Buenos díiias!
Llegó el ansiado lunes, y con ello llegan los capítulos de varias historias y este tan picante :P
Espero que les guste :)
Caminé hacia la barra y me pedí una copa, Jesús estaba allí, ligando con una chica, pero ni siquiera me inmuté. Aún tenía caliente la pierna que había estado metida entre sus piernas. ¡Joder! No podía dejar de pensar en lo bien que se sentía allí dentro, y la forma en la que nuestros labios se unían. Necesitaba volver a crear otra oportunidad como esa, la quería en mi cama....
Me giré después de dar un par de sorbos a mi copa, mirando hacia la pista, observando a Roni allí, hablando con su amiga la rubia, molesta, mientras la otra la observaba, con perplejidad. ¿De qué coño le estaría hablando?
Mi teléfono empezó a vibrar, en mi bolsillo, era Carlos. Lo descolgué en seguida.
- ¿ya está todo arreglado? – quise saber.
- Deberías subir arriba, Smith no tiende a razones, dice que sólo quiere hablar de esto contigo.
- Subo en seguida – colgué el teléfono, mirando hacia Jesús, estaba ocupado, no iba a cargarme su bien que merecido polvo que tendría en unas horas, por algo que podría arreglar yo mismo.
Subí a la tercera planta, me abrí paso entre la juventud y llegué a la fiesta privada de ese capullo. Allí estaba, sentado en su sillón, con puro en boca y copa en mano.
- Dime la verdad – le dije – has montado todo este tinglado para que viniese a verte, porque me echabas de menos ¿no? – rompió a reír, el muy condenado siempre estaba con sus pesadas bromas. Carlos levantó las manos, en señal de que él no tenía nada que ver. Todo era un farol, como de costumbre. Debí habérmelo imaginado, nadie se atrevería a joderme de esa manera, no cuando sabían que mi tío era quien era, el mismísimo Alonzo Santoro. Era conocido en todo el mundo, pobre de aquel que se metiese con él. Un capo de la mismísima mafia italiana. Aunque yo no hacía negocios con él, pero la familia, es la familia.
- Elije una - me dijo, enseñándome la mercancía. Ni siquiera tenía el cuerpo para putas, no después de lo que acababa de pasar ahí abajo.
- Más que eso, necesito un favor – se sorprendió al escuchar aquello, e hizo una señal a las chicas para que se retirase, y al resto de hombres que lo acompañaban.
- Tú dirás – me senté en el sofá, junto a él, y le hice una señal a Carlos para que se marchase.
- Necesito darle una lección a alguien, y quiero la máxima discreción – no necesité decir más. Él ya sonreía, y sabía perfectamente lo que eso quería decir – Verónica Lewis.
- ¿La hija de Max? – preguntó, con incredulidad. Mi mirada lo dijo todo - ¿dónde la quieres?
- Habitación 805, octava planta, en una hora – contesté. Sonrió, con malicia – no es lo que piensas, no me meto con los hijos de mis socios. Pero a esta le gusta jugar sucio. Es hora de que alguien le dé una lección.
- Tienes mucho que perder si Lewis se entera – indagó Smith, intentando enterarse de algo más.
- Lewis no va a enterarse – contesté – además, voy a meter a esa puta cría en cintura, estoy seguro de que me lo agradecería. Se le van a quitar las ganas de mentir a sus padres después de esto.
- Esto quiere decir que no vas a quedarte a disfrutar de la fiesta – se quejó. Sonreí. Me puse en pie y me marché, sin más.
Llevé mi teléfono a la oreja y avisé a Carlos.
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YOU are Mine | COMPLETA
RomanceNate Santoro tiene todo lo que puede desear, su propio negocio de vigilancia, grandes socios adinerados, y una mujer diferente en su cama. La vida de este adinerado magnate no será la misma después de conocer a Verónica Lewis, la hija adolescente de...
