Valentina.
Me dirigí al hospital con una sonrisa en la cara, había vuelto a besar a Juliana, con cada beso mis sentimientos por ella se volvían más fuertes. La quiero, y estoy totalmente dispuesta a averiguar hasta dónde puede llegar esto que siento, aunque no puedo negar que en el fondo su situación y lo que pasó con mi madre, me sigue inquietando.
Entré al edificio, saludé a los chicos de la recepción, y me dirigí al elevador motivada para empezar el día. En cuanto las puertas se abrieron, un par de brazos me rodearon el cuello, abrazándome.
— Hola Eva, ¿Tan mal estuvo la guardia o por qué te alegras tanto de verme? - Me reí de su efusividad mientras rompíamos el contacto.
— No seas tonta, ¡Ven, tienes que ver esto! - Prácticamente me arrastró hasta el escritorio en dónde estaba Mateo revisando unos papeles. El hombre de cabello negro alzó su mirada de lo que estaba haciendo, me saludó con un gesto y retomó su actividad.
- Mira esto ¿Qué ves? - Eva me extendió un bonche de hojas pertenecientes a la investigación, como siempre; Estaban los dos grupos de investigación divididos en cuatro columnas, en los que se leía: el número de paciente, que enfermedad tenía, si se la había aplicado el medicamento experimental o no, y en la última, si había presentado efectos secundarios. Leí rápido los datos, todos habían mejorado en cuanto a dolor en el segundo día de aplicación.
Sonreí y le regresé los papeles a Eva.
—Todo sigue conforme a lo planeado Eva, ¿Por qué te sorprendes? - Le pregunté a la ojiverde mientras tomaba un expediente para checar cómo iban mis pacientes.
— No Carvajal, lee bien. - Bufé y volví a tomar los papeles que me ofrecía de mala gana, esta vez leí con más detenimiento. De repente caí en cuenta de cierto detalle inesperado que se repetía en varios de los pacientes, volteé a ver a Eva como si no me lo creyera. Mateo ya también se había acercado para unirse a la conversación.
—¿Ya viste? - Preguntó y yo asentí con la cabeza mientras ellos sonreían. El medicamento estaba diseñado para quitar el dolor muy fuerte, sin que las personas perdieran el estado de conciencia, pero había un efecto secundario que se repetía en todos los pacientes con enfermedades neurodegenerativas como Párkinson y Alzheimer, y este era que retardaba notablemente la progresión de la enfermedad.
— Mateo, necesito que hables con dos investigadores para que se dediquen a estudiar solamente este efecto secundario, podríamos tener algo mucho más grande de lo que pensamos entre manos. - Me emocioné de pensar que podríamos ganarle aunque fueran uno o dos años a algunas de estas horribles enfermedades. — Yo voy a ir a hablar con el doctor Camilo para que nos autorice y tú Eva, por favor manda a todas las revistas posibles el protocolo, a ver si a alguna le interesa publicar la investigación.
Todos estuvimos de acuerdo, y nos dedicamos a hacer nuestras labores, el doctor Camilo estaba aún más emocionado e intrigado que nosotros, así que no dudó en aceptar y destinarnos algunos recursos. Después me dediqué a ver pacientes, incluido el papá de Lu, que si bien no había tenido mucha mejoría, por lo menos no había empeorado. Después de un rato intentando convencerlos a él y a su esposa de hablar tranquilamente con mi amiga, por fin accedieron, esperaba de todo corazón que se arreglaran de una vez por todas.
Como ya no tenía más pacientes, ni guardia, decidí darme una vuelta por el dispensario, con suerte podría ver a Juliana, estaba deseando pasar tiempo con ella.
Prácticamente salí disparada del hospital, y algunos minutos más tarde, ya estaba aparcando en el convento.
Los niños corrían por el jardín, pero no vi ni a Juliana, ni a Sergio, ni a Luisa. Sin embargo, Ally jugaba con unas niñas a lo que parecía ser "la casita". Me sorprendió ver a Alex y a Santi, sentados debajo de un árbol sin hacer nada, regularmente estaban revoloteando por todos lados, así que me acerqué a ellos.
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Give me Strength
FanfictionTras ser culpada injustamente de un crimen, Juliana es ingresada a un reformatorio juvenil. Al salir, encuentra refugio en el convento Del Sol, un lugar dedicado a ayudar a niños en situación de calle. Años después de dedicarse a la labor, decide...
