Estoy sentada en la cama, empapada en sudor, desconcertada.
Sam está en frente mío sosteniendome la cara con las manos. Me observa con preocupación.
-¿Qué sucedió?-preguntó fríamente.
Tragué saliva con fuerza y me pasé las manos por el pelo. Aproveché para secarme el sudor de la frente con la muñeca.
Todavía siento la grave abertura en mi pierna. La observo para comprobar que está bien.
-Vi...el rostro me está atormententando. No puedo soñar algo lindo, me pone de los pelos. Cada vez que llega el momento de dormir me agarra temor.
Sam abrió la boca, pero la cerró al instante. Miró hacia todas las direcciones y luego me clavó la mirada. Una mirada profunda, fría e insoportablemente temblorosa.
-¿Qué viste?-preguntó en un susurro tensando la mandíbula-me asustas, de verdad.
Me incliné hacia delante y respiré hondo.
-Te lo estoy diciendo, Sam. Vi al rostro.-solté el aire de a poco-otra vez hacía que me desangre, yo no quiero hacerlo, pero la maldita cosa me posee.
Sam parpadea y se queda perplejo.
-¿Y qué esperas?-me observa fijamente-¿Por qué no acabas con él?
Ahora yo me quedé sin palabras.
Si yo pudiera hacerle algo al rostro ya lo habría hecho, pero sin embargo no puedo. Ejerce cierto poder sobre mí que hace que me estremezca, que me cobarde.
-No puedo hacerle nada-admití con frustración-es más fuerte que yo, no puedo hacerle daño.
Sam cerró los ojos un instante y se pasó las manos por la barba de dos días.
Está notoriamente cansado,tiene ojeras y bolsas en los ojos.
Se quedó con la cabeza apoyada en su puño, cuyo brazo sostenía su pierna.
Finalmente me observó, me penetró con la mirada y me esbozó una leve sonrisa. Esas de las que no veo hace bastante. Esas de las que me derriten por completo.
-Sí que puedes vencerlo-me dice tranquilamente-está en tu mente, tú lo manejas. Tú misma creaste ese sueño. Tú puedes acabar con él.
Fue en ese momento de reflexión el que me hizo cambiar de opinión.
-¿Sabes algo?-le dije a Sam mirándolo de reojo-creo que tienes razón. Ahora más que nunca deseo dormir, soñar, verlo de nuevo para enfrentarlo.
Sam sonrió de nuevo, pero esta vez más ampliamente.
-Claro que sí. Yo también quiero dormir. Estoy exhausto.
Se me ocurrió una idea extraordinaria, sensacional, una muy loca idea a la que estoy segura que Sam dirá que sí.
-Sam-dije cuando estábamos acostados.
-¿Sí?-dijo el en un bostezo.
-¿Qué te parece si entramos juntos a mi sueño?
Sam respiró y me miró.
-Sí. Claro que sí.
No tengo ni la más mínima idea de cómo vamos a hacer, pero me da tranquilidad saber que Sam está dispuesto a acompañarme en todo.
Así que me acurruco en sus brazos y pasa una pierna por encima de las mías.
Cierro los ojos pero antes, observo a Sam que está con los ojos cerrados.
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Un día antes
Științifico-fantasticCatalina no puede creer que las personas que viven en el edificio que se encuentra ahora por accidente no son completamente humanas. Si ella está allí, quiere decir que tampoco es 100% humana. Ella es atormentada en sueños por Tuck Hapelly, alguien...
