Capítulo 21

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Comimos conejo al fuego, estaba delicioso.
—No se ofendan, pero me iré a dormir —dice Rory acomodándose en la piedra enorme.
—No hay problema.

Me quedo con Sam sentados en la piedra. Hay un silencio(no sé porqué) hasta que Sam se levanta con una sonrisa y me tiende la mano.

—Vamos a ver las estrellas —susurra.

Salimos de la cueva-fosa y nos encontramos con la noche, tan espesa que parece un papel de lijar.

Los árboles no nos dejan ver nada. Nos internamos en el pequeño bosque y Sam sigue sin soltarme.

Finalmente me suelta y se pone en frente mío. Rodeados de árboles y arbustos que no nos dejan ver el cielo.

—¿Lista? —asiento con la cabeza y abre paso entre los arbustos.

Increíble. El cielo nocturno está plagado de estrellas, creo que no hay ningún lugar que no las tenga. Y la luna llena ilumina todo, hace que las estrellas se vean más brillantes y pequeñas.

Sonrío placenteramente. Con la mano izquierda Sam alza la mano hasta el cielo.

—Esto es lo que quería mostrarte —dice sin soltarme la mano—, sé que probablemente estés acostumbrada a recibir autos, o cosas caras. Pero creo que algo natural venido de alguien natural es más lindo.

Sonrío aún más y le susurro:

—Sam esto es precioso. Ningún auto me llenará tanto de amor y alegría como esto.

Se coloca atrás mío y apoya su cabeza en la mía.

—Eres tan dulce.
—Tú lo eres más...
Se escuchan gritos desesperados.

—¡Rory! —decimos al mismo tiempo, levantádonos corriendo hacia la fosa cueva.

Nos detenemos en la pared de la entrada de la fosa y vemos a dos hombres enormes sosteniendo a Rory encima del fuego. Están por tirarlo.

—O nos dices dónde están tus amigos o tendremos comida para siempre.
¿Caníbales?

Sin pensarlo dos veces atravieso la pared de piedra y encaro a los enemigos que sin duda son Frogs.

—Aquí estoy —digo con dureza —. A mí me quieren, aquí me tienen.

Sam sale detrás mío y se pone en una posición de protección para mí.

—¡Chicos! —exclama Rory— Yo...

No termina de hablar y los tipos lo lanzan al fuego. Sam corre hacia él, mientras Rory llora sin poder salir del fuego.

—¡Aaaay!-exclama.

Los tipos se vienen hacia mí. Son corpulentos, bueno... como Corleon y Kell.

Levanto la pierna izquierda y le pego a uno en el estómago, y lo hago chocar con el otro. Están los dos levantándose cuando miro hacia el fuego, pero Sam no está. Rory si... él está acostado sobre la piedra, machacado y rostizado. Creo que es el que más sufrió.

De repente siento algo que me agarra del hombro y me da la vuelta bruscamente. Puedo ver a uno de los Frogs clavándome una navaja en el muslo derecho. Me inclino hacia delante y me caigo al suelo.

Sam. ¿Dónde está Sam?

—Dinos —dice el otro tipo levantándome con fuerza del brazo— ¡Dinos, Swott inmundo!

¡¿Decirles qué?!

Estoy herida y ya casi no presto atención a lo demás. Es como si tuviera un suero inyectado a la pierna que en vez de inyectarme cosas me las extrae y cada vez es peor.

Al ver que no contesto, el Frog que me aferraba me suelta y levanta la mano izquierda, la cual descarga con mucha fuerza sobre mi rostro.

—¡Ah! —grito de dolor, tocándome la cara— ¡Por qué tienen que pegarme!  ¡¿Qué quieren que les diga?!
El otro Frog viene hacia mi dando grandes zancadas y cuando me está por pegar nuevamente, el Frog que me clavó la navaja dice frenando a su amigo:
—Ya, Wilmer. Vamos al grano —me levanta de nuevo y es ahí en donde puedo ver a Sam.

Está en una parte extra de la fosa, tratando de quitar una madera enganchada. Wilmer y el otro no escuchan nada.

Sam me mira preocupado y dice entre labios: ¿Estás bien?

Asiento. Pero eso sólo basta para que Wilmer se de la vuelta y agarre a Sam del cabello.

—Dinos dónde esta la carta —mira a su compañero—¡Ludo, ayúdame con este desgraciado!

Es aquí cuando lo entiendo todo.

—¿Por qué buscan la carta en él? —pregunto desde el suelo— No está aquí. No entendimos su significado.

Ludo mira a Wilmer y susurra:

—Aún tenemos tiempo. —Luego me mira a mí—¿Dónde está?

—¡Habla! ¿O quieres ir al fuego también? —Wilmer parece más agresivo que Ludo.

Me apoyo contra la pared y miro mi pierna: está chorreando de sangre espesa, y eso me da náuseas.

—Díganme cuál es su significado y porqué la buscan —susurro recomponiéndome—y les diré dónde está.

Wilmer suelta a Sam y agarra a Ludo por el brazo. Se lo lleva a una esquina y habla en privado con él.

Sam viene corriendo hacia mí y mira mi pierna frunciendo el ceño.

—¿Te duele? —asiento— De acuerdo... el corte no es muy profundo, pero no es para dejarlo pasar.

—Bueno —dice Ludo frotándose las manos—, por si no lo saben somos Frogs, y pertenecemos al Ojo Cegado.

—¿Qué? —pregunto modulando cada letra.

No entiendo qué es el Ojo Cegado.
Wilmer suspira.

—El Ojo Cegado es una fundación secreta en contra de los Swotts. —Se rasca una ceja— En realidad todos los Frogs queremos matarlos, pero bueno... esto es diferente. No es sólo sangre lo que nos une. Todos te buscan a tí.

Entonces... hay miles de millones de personas en el mundo, y la mitad de ellas me buscan a mí. ¿Si estoy nerviosa? No, para nada.

—La carta nos pertenece —dice Ludo frunciendo los labios—, se envió por accidente.

Escucho gemir a Rory, por un momento me olvidé de él.

—Es mi culpa —dice con los ojos cerrados—yo envíe la carta. Yo... soy mitad y mitad.

Frunzo el entrecejo y me acerco en paso lento a Rory.

—¿Qué quieres decir?

Él me mira frustrado.

—Quiero decir que yo soy mitad Swott, mitad Frog. —Suspira mientras mira el suelo—. Y tú también lo eres. Tenemos poderes especiales, aún mas que cualquier normal Swott. Por eso te buscan. Nadie puede poseer a alguien que no sea mitad y mitad, por eso Tuck pudo poseerme. Por eso pudo poseerte en tus sueños.


Un día antesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora